Corchera portuguesa llega a Mendoza en alianza con una Pyme local de insumos

Una de las corcheras más importantes y selectas del mundo Antonio Almeida desembarca formalmente en Mendoza. La firma, que nació en 1969 en Portugal, está presente en 47 mercados vitivinícolas alrededor del mundo será representada en la provincia por PIBSA (Proveedores de Insumos para Bodegas).

PIBSA es una sociedad conformada por Pablo Masutti y los hermanos Diego, Eugenia y Matías Lorenzo, y es la nueva representante de la destacada corchera portuguesa Antonio Almeida. La firma portuguesa comercializa sus productos en Mendoza de manera directa a prestigiosas bodegas como Chandon y Bodegas López, pero a través de esta nueva alianza promete una importante expansión en el negocio del vino de Argentina. 

Los representantes cuentan con una planta de tratamiento para la terminación de tapones de vino ubicada en Rodeo de la Cruz, Guaymallén. Además, su fuerza comercial tiene más de 11 años de experiencia en el sector corchero.

“En la búsqueda de alternativas de calidad, con respaldo y trazabilidad en la producción de corchos, conocimos a Antonio Almeida en Portugal, una empresa familiar e independiente con 50 años en el mercado y muy estudiosa en sus inversiones. Nos sorprendió la calidad de su proceso productivo, su trayectoria y el compromiso de sus dueños.

Antonio Almeida Corticas  cuenta con un portfolio para una amplia gama de productos, desde tapones naturales de alta calidad garantizados uno a uno, hasta micro-aglomerados con la última tecnología.

Apoyada en un modelo de gestión social y ambiental responsable posee las certificaciones ISO 9001: 2008 en sistemas de gestión de calidad, ISO 22000: 2005 en seguridad alimentaria y certificación de conformidad PT-BIO-02 de ECOCERT.

Actualmente Antonio Almeida Cortiças S.A. mantiene una presencia activa en 47 mercados vitivinícolas del mundo.

Los corchos se importan directamente desde la fábrica en Portugal y en la planta de tratamiento local, que tiene una capacidad de producción anual de entre 17 y 18 millones de tapones, se termina el proceso de acondicionamiento del producto. Allí se realiza el marcado y tratamiento superficial para garantizar el correcto tapado de las botellas.

“Principalmente, ofrecemos a las bodegas una alternativa de calidad para el cierre de sus vinos. Lo que más nos interesa es recuperar el respeto al tapón natural y sus beneficios ya que en los últimos años ha sufrido un desprestigio con respecto a otros sistemas de cierre. Notamos que hay una demanda sostenida en el mercado y la necesidad de cercanía, asesoramiento y atención personalizada”, indican los socios.

En cuanto a las expectativas a mediano plazo, señalan: “Antonio Almeida es una marca reconocida en el mercado local, lo que nos da un respaldo de calidad. Decidimos asumir el riesgo de trabajar estos productos  ya que consideramos que en el sector vitivinícola argentino hay grandes oportunidades para mejorar la calidad y crecer”.

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