
La industria de la minería argentina cierra el 2024 con una inversión extranjera directa de 493,4 millones de dólares, según informó el Grupo de Empresas Exploradoras de la Argentina (GEMERA). Este es un número significativo para un sector que, aunque enfrenta numerosos contratiempos, sigue mostrando su potencial. Sin embargo, estas cifras quedan lejos de las expectativas proyectadas por los funcionarios del Gobierno.
El aumento de las inversiones se ha centrado en la exploración del cobre, que registró un incremento del 93,6%, impulsado por las oportunidades que ofrece Argentina en el marco de la transición hacia energías limpias y tecnologías verdes. Este metal se posiciona como uno de los pilares clave para el desarrollo de energías sostenibles.
De acuerdo con GEMERA, la inversión total en exploración minera en 2024 es la segunda más alta desde el año 2000, con un crecimiento del 15,7% respecto a 2023. San Juan destaca como la provincia con mayor captación de inversiones, atrayendo 268,6 millones de dólares, lo que representa un notable aumento del 66,5% en comparación con el año anterior.
El crecimiento en San Juan está impulsado por proyectos como Los Azules, uno de los yacimientos de cobre no explotados más grandes del mundo. Este proyecto ocupa el octavo lugar global en su categoría y ha incrementado sus recursos a 10.900 millones de libras de cobre con una ley de 0,40% Cu, además de 26.700 millones de libras adicionales con una ley de 0,31% Cu, según la Evaluación Económica Preliminar (PEA) publicada en junio de 2023.
Mientras el cobre muestra un crecimiento destacado, no todos los minerales han seguido la misma tendencia. El oro experimentó una leve caída en las inversiones del 1,2%, y el litio, clave en Catamarca, Salta y Jujuy, vio una disminución del 9,2% debido a la baja global en los precios y el avance en tecnologías sustitutas. A pesar de este descenso, la producción de litio en Argentina es tres veces mayor que en 2023.
Salta se destacó por el anuncio de una mega inversión de 2.500 millones de dólares por parte de Rio Tinto. Este proyecto podría ser un hito para la industria minera regional, aunque todavía se encuentra en una etapa inicial. Su viabilidad depende de numerosos factores y enfrenta dudas sobre si es una estrategia de revalorización de acciones.
Las inversiones en minería generaron un impacto positivo en las economías locales, con la creación de 3.823 empleos directos y 5.773 indirectos durante 2024. Además, se registró una masa salarial de 91,2 millones de dólares, que se tradujo en mayores ingresos para bienes, servicios, salarios e impuestos en las regiones mineras.
En su balance anual, GEMERA subraya los retos que enfrenta la industria para consolidar su crecimiento. Entre los principales desafíos están:
Implementar un sistema de gestión de permisos eficiente, alineado con las facilidades del RIGI.
Revisar las retenciones del IVA que afectan a los proveedores mineros.
Mejorar la infraestructura crítica para las operaciones.
Actualizar el catastro minero para promover un desarrollo sostenible.
El sector minero argentino, pese a sus altibajos, sigue mostrando un gran potencial para contribuir al desarrollo económico del país.