
El panorama en las bolsas asiáticas fue desalentador desde el inicio de la jornada. El Nikkei japonés cayó un 2,6%, mientras que el ASX australiano retrocedió un 1,8% y el Kospi de Corea del Sur perdió un 2,5%. Estas caídas reflejan la preocupación de los inversores ante la posibilidad de una guerra comercial global, que podría frenar el crecimiento económico y afectar a las exportaciones de la región.
La bolsa china, por su parte, permaneció cerrada debido a la festividad del Año Nuevo Lunar, pero se espera que reaccione negativamente cuando reabra. Esto, después de que Trump anunciara la imposición de aranceles del 10% a todas las exportaciones chinas que ingresen a Estados Unidos. La medida ha sido interpretada como un nuevo golpe a la ya tensa relación comercial entre las dos mayores economías del mundo.
El Gobierno chino no tardó en reaccionar. A través de un comunicado oficial, anunció que presentará una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que tomará contramedidas para responder a las acciones de Trump. Aunque no se han especificado cuáles serán estas medidas, se espera que incluyan aranceles adicionales a productos estadounidenses, lo que podría profundizar aún más el conflicto.
Las tensiones entre Estados Unidos y China han sido una constante en los últimos años, pero la decisión de Trump de imponer aranceles generalizados marca un nuevo nivel de escalada. Analistas advierten que una guerra comercial prolongada entre ambos países podría tener efectos negativos en la economía global, afectando no solo a las empresas exportadoras, sino también a los consumidores, que podrían enfrentar precios más altos.
Pero China no es el único objetivo de las medidas arancelarias de Trump. El presidente estadounidense también anunció aranceles del 25% a las exportaciones de Canadá y México, dos de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Ambos países ya han manifestado que responderán con medidas similares, lo que podría generar un efecto dominó en la región de América del Norte.
Además, Trump anticipó que impondrá aranceles a los productos de la Unión Europea "pronto". Esta declaración ha generado preocupación en los mercados europeos, que temen una repetición de las tensiones comerciales que ya han afectado a sectores como el acero y el aluminio en el pasado.
La incertidumbre generada por la guerra arancelaria también se ha reflejado en otros mercados. El petróleo Brent subió un 1%, cotizando a 76,44 dólares, en un contexto de preocupación por la estabilidad económica global. Por su parte, el euro se depreció un 1,3%, alcanzando un valor de 1,0220 dólares, mientras que la onza de oro perdió un 0,4%, situándose en 2.821 dólares.
En el mercado de bonos, la rentabilidad del bono americano a 10 años se relajó al 4,55%, reflejando una mayor aversión al riesgo por parte de los inversores. Mientras tanto, el bitcoin, considerado por algunos como un refugio en tiempos de incertidumbre, cayó un 2,7%, cotizando en 95.238 dólares.
La escalada de la guerra comercial liderada por Trump ha generado un clima de incertidumbre en los mercados globales. Aunque el presidente estadounidense ha defendido sus medidas como necesarias para proteger los intereses económicos de Estados Unidos, muchos analistas temen que estas políticas puedan tener un efecto boomerang, perjudicando no solo a las economías extranjeras, sino también a las empresas y consumidores estadounidenses.
En el corto plazo, se espera que los mercados sigan siendo volátiles, especialmente a medida que los países afectados anuncien sus contramedidas. La posibilidad de una negociación que alivie las tensiones parece lejana, dado el tono confrontacional de las declaraciones de Trump y las respuestas de sus contrapartes.
La guerra arancelaria desatada por Donald Trump ha sacudido los mercados globales, con las bolsas asiáticas liderando las pérdidas este lunes. Las medidas anunciadas por el presidente estadounidense no solo han afectado a China, sino también a otros socios comerciales clave como Canadá, México y la Unión Europea. La incertidumbre generada por esta escalada ha impactado en divisas, materias primas y criptomonedas, y ha dejado a los inversores en alerta ante la posibilidad de una mayor volatilidad en los próximos días.