
Los mercados financieros globales vivieron una jornada de fuertes caídas y pérdidas, con Argentina como uno de los epicentros de la tormenta. El índice Merval, principal referente de la bolsa local, cayó un 5,5% en dólares, alcanzando su nivel más bajo desde noviembre de 2024. Las acciones argentinas no solo sufrieron en casa, también registraron pérdidas significativas en Wall Street, donde papeles de energéticas y bancos perdieron hasta 10 puntos en las pizarras de la capital financiera mundial.
En un escenario de incertidumbre global marcada por las políticas proteccionistas de Donald Trump, Argentina sufre el doble por las tensiones en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ayer el Ejecutivo trató de despejar de apuro con la publicación del DNU 179.
En el mercado local, las acciones más afectadas fueron Transener, con una caída del 11,1%, seguida de Edenor (-9,4%) y Grupo Supervielle (-7,5%). Otras empresas como Banco BBVA, Metrogas y Transportadora de Gas del Norte también registraron pérdidas superiores al 6%. En el segmento de renta fija, los bonos en dólares no escaparon a la tendencia bajista, con el Global 2046 liderando las caídas (-3,2%). El riesgo país, por su parte, subió 31 puntos básicos, alcanzando los 723 puntos, lo que refleja el creciente nerviosismo de los inversores.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA), si bien logró comprar 36 millones de dólares, no pudo contener la sangría de reservas. Ayer perdió 357 millones, ubicándose en 27.730 millones de dólares, el nivel más bajo desde septiembre de 2024.
Mientras tanto, desde consultoras especializadas como LCG advirtieron que comienzan a surgir dudas sobre el ritmo de liquidaciones del sector agroexportador, lo que podría complicar aún más la disponibilidad de divisas para sostener la estrategia cambiaria del gobierno.
Lunes Negro: Los mercados internacionales en crisis por las políticas de Donald Trump
El pánico no se limitó a Argentina. En Wall Street, el índice Nasdaq sufrió su peor caída diaria desde 2022, perdiendo un 4%. Empresas tecnológicas como Tesla, del magnate e integrante del gabinete de Donald Trump, Elon Musk, cayeron 15,4%, seguida por Nvidia (-5,1%) y Alphabet (-4,4%), lideraron las pérdidas. El Dow Jones y el S&P 500 también cayeron un 2,1% y un 2,7%, respectivamente. El índice VIX, conocido como el "índice del miedo", subió un 24%, reflejando el nerviosismo reinante en los mercados.
Las sorpresivas declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de una recesión y un repunte inflacionario en Estados Unidos, reconociendo que la economía estadounidense está en un proceso de transición impulsado por una agresiva política de aranceles comerciales, fue la frutilla del postre para la incertidumbre de los inversores.
La polémica tomó tal trascendencia que el Nobel, Paul Krugman, salió a criticar duramente las medidas de Trump, asegurando que "el dúo Musk-Trump no tiene idea de lo que está haciendo".
La crisis no se limitó a Argentina y Estados Unidos. En América Latina, el real brasileño se devaluó un 1,35%, afectando la competitividad del peso argentino, que se ha apreciado en los últimos meses gracias a un ritmo de devaluación por debajo de la inflación. Los mercados europeos y asiáticos también cerraron con pérdidas promedio del 1% al 2%, mientras que las criptomonedas, lideradas por el Bitcoin, cayeron por debajo de los 80.000 dólares.
En este escenario, los analistas advierten que el término "recesión" ganará protagonismo en los mercados. Kevin Hassett, asesor económico de la Casa Blanca, intentó calmar los ánimos al señalar que la incertidumbre podría disiparse a principios de abril. Sin embargo, firmas como BCA Research y Morgan Stanley han reducido sus expectativas, proyectando caídas adicionales en el S&P 500 y advirtiendo sobre el riesgo de una recesión en Estados Unidos.
El lunes negro en los mercados globales refleja la fragilidad de la economía mundial en un contexto de tensiones comerciales, incertidumbre política y expectativas de desaceleración. Para Argentina, el desafío es aún mayor, con una estrategia económica que enfrenta crecientes dudas y un escenario internacional que no ofrece tregua. En los próximos días, la capacidad del gobierno para manejar la deuda en pesos y avanzar en las negociaciones con el FMI será clave para evitar una mayor desestabilización. Mientras tanto, los inversores siguen apostando por la dolarización de activos, anticipando un posible salto cambiario que podría agravar aún más la situación económica del país.