
En una sesión marcada por la tensión política y los cruces entre bloques, la Cámara de Diputados aprobó este miércoles el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita al Gobierno a avanzar en un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La iniciativa, respaldada con 129 votos a favor, 108 en contra y 6 abstenciones, permite al oficialismo blindar el DNU y avanzar en negociaciones para obtener un préstamo de entre 10 mil y 20 mil millones de dólares.
El objetivo del Gobierno es utilizar estos fondos para cancelar deudas con el Banco Central y reforzar las reservas internacionales, que en las últimas semanas han registrado una caída significativa. Según datos oficiales, las reservas del BCRA cayeron 1.057millones de dólares de desde el viernes pasado, ubicándose 27.045 millones.
El DNU recibió el apoyo de La Libertad Avanza (LLA), PRO, UCR, Coalición Cívica, Innovación Federal, Producción y Trabajo y parte de Encuentro Federal. También votaron a favor diputados de otras fuerzas menores, como José Luis Garrido (Por Santa Cruz) y Pamela Omodeo (Creo).
Por su parte, Unión por la Patria (UxP), la izquierda y siete diputados de Democracia para Siempre rechazaron la iniciativa. Los legisladores opositores criticaron la falta de transparencia en las negociaciones con el FMI y advirtieron sobre los riesgos de endeudar aún más al país.
Máximo Kirchner, líder del bloque de UxP, fue uno de los más críticos: "Lo que está haciendo este Congreso hoy es darle a una persona que no puede identificar una estafa a dos centímetros de su nariz plenos poderes en un acuerdo que ningún argentino conoce". Además, recordó que el presidente Javier Milei había calificado a los legisladores como "ratas", lo que generó un fuerte rechazo en el recinto.
La sesión también dejó al descubierto las tensiones internas dentro del oficialismo. La diputada Marcela Pagano (LLA) criticó duramente al presidente de la Cámara, Martín Menem, por no haberla ratificado como titular de la Comisión de Juicio Político y lo acusó de tener actitudes "fascistas".
Por su parte, el diputado Lisandro Almirón (LLA) defendió el DNU y aseguró que el acuerdo con el FMI es necesario para "fortalecer las reservas del Banco Central" y "subsanar errores de mucho tiempo del país". Sin embargo, su discurso estuvo marcado por los gritos de la oposición y los reclamos por su reciente enfrentamiento físico con el ex diputado Oscar Zago.
Mientras el Congreso debatía, el mercado cambiario continuó mostrando signos de inestabilidad. El dólar blue retrocedió a 1.280 pesos pero el dolar minorista avanzo levemente, cotizando a 1.099,51 para la venta. En el mercado mayorista, la divisa norteamericana se ubicó en 1.069,75, 75 centavos por encima del cierre del martes.
Por otro lado, el Banco Central continuó con su política de venta de dólares para frenar la escalada cambiaria. En los últimos cuatro días, la autoridad monetaria vendió 930 millones de dólares, lo que contribuyó a la caída de las reservas.
Una encuesta de la consultora Analogías reveló que el 64,4% de los argentinos está en desacuerdo con que el país tome más deuda con el FMI. Solo el 16,6% apoya la medida, mientras que un 19,1% no tiene una posición definida. La mayor resistencia se observa en el segmento de 30 a 49 años y en personas con nivel educativo secundario completo.
En medio de este escenario, la Confederación General del Trabajo (CGT) se reunirá este jueves para definir la fecha y modalidad de un tercer paro general contra el Gobierno de Milei. Si bien inicialmente se barajó la posibilidad de realizarlo el 8 de abril, versiones recientes indican que podría concretarse el 10 de abril, con una movilización el día previo.
La aprobación del DNU en Diputados marca un hito clave en la estrategia del Gobierno para avanzar en un nuevo acuerdo con el FMI. Sin embargo, el rechazo de la oposición, la caída de las reservas y la presión social plantean un escenario complejo para el oficialismo. Mientras tanto, la inestabilidad cambiaria y el malestar sindical siguen siendo desafíos urgentes en la agenda económica.