
El Banco Central (BCRA) continuó este martes con su tendencia vendedora en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), desprendiéndose de otros 109millones de dólares.
Ası acumula siete ruedas consecutivas en rojo con un total de 1.313 millones de dólares vendidos en marzo, la peor racha desde 2019.
Las reservas brutas cerraron en 26.441millone su nivel más´bajo desde julio de 2024.
En una jornada con operaciones por u$s428,4 millones, el Banco Central proveyó más de una cuarta parte de los dólares demandados por importadores y empresas para cancelar obligaciones.
El dólar mayorista cerró en 1.071,75, apenas 25 centavos arriba del viernes, siguiendo el "crawlingpeg" del 1 porciento
Con un saldo negativo de 689 millones de dólares, este mes ya cuadruplica el peor desempeño de la gestión, registrado en julio de 2024. La fuerte demanda de divisas y la caída en la liquidación de exportaciones agropecuarias complican el panorama.
En una exposición en la Facultad de Ciencias Económicas, el director del BCRA, Juan Curuchet, aseguró que el Gobierno no planea un cepo cambiario permanente, pero descartó una liberación abrupta, como la de 2015.
Curuchet señaló que los bancos tienen una sobrecarga de títulos públicos (que en 2022 triplicaban la base monetaria), lo que podría generar una corrida financiera si se liberan los controles sin plan. Además, mencionó una deuda implícita de u$s40.000 millones en importaciones pendientes.
Sobre los dólares futuros, admitió que es un "quilombo", pero sostuvo que reestructurar contratos sin acuerdo hubiera dañado la credibilidad.
A diferencia del shock cambiario de 2015, el Gobierno optó por un "shock fiscal" y un gradualismo en la apertura. Curuchet destacó que ya se tomaron 27 medidas de flexibilización y que un acuerdo con el FMI podría acelerar el proceso, aunque aclaró: "Lo hacemos por convicción, no por obligación".
El director del BCRA evitó dar plazos, pero afirmó que "el país se regulariza el día que se levante el control de cambios". Confió en que, en un año, las reservas estarán "mejor que hoy", gracias al superávit comercial y un esquema de pagos más ordenado.
Mientras tanto, el Gobierno seguirá con su estrategia de desarmar restricciones sin provocar saltos bruscos, en un escenario donde cualquier error podría reactivar la inflación o la fuga de capitales.