
El conflicto judicial y comercial entre la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita) y las empresas Iberte y Evisa sumó un nuevo capítulo tras la reciente propuesta de estas últimas para resolver las disputas judiciales en curso. La iniciativa, basada en un dictamen técnico vinculante a cargo de la auditora internacional Ernst & Young (E&Y), fue rechazada por la federación, que argumentó que el mecanismo altera acuerdos preexistentes entre las partes.
La propuesta de Iberte y Evisa buscaba acelerar la resolución de un conflicto que ya lleva más de dos años, estableciendo un plazo de 30 días para que E&Y emitiera un informe integral sobre las deudas y obligaciones de cada parte. Según Carlos Aguinaga, abogado de Iberte, este mecanismo permitiría determinar la situación financiera real y suspender temporalmente los litigios judiciales en curso.
"El dictamen sería obligatorio para todas las partes, sin posibilidad de cuestionar sus conclusiones, lo que permitiría avanzar rápidamente en un acuerdo de pago", explicó Aguinaga. La iniciativa fue presentada el pasado 6 de febrero en el ámbito arbitral de la Bolsa de Comercio, donde inicialmente Fecovita habría mostrado acuerdo, pero luego la rechazó alegando que la propuesta implicaba una interpretación parcial de las pruebas existentes.
Si bien desde Fecovita no hubo un pronunciamiento oficial, fuentes de la cooperativa aseguraron que el acuerdo original preveía que Ernst & Young realizara una pericia no vinculante para aportar información al Comité Arbitral. Sin embargo, afirmaron que Iberte y Evisa cambiaron unilateralmente los términos, intentando que el dictamen de E&Y fuera el único criterio determinante, desplazando al Comité Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
"Fecovita va a respetar el órgano elegido para resolver desde un principio", aseguraron desde la federación, reafirmando su intención de que la resolución se canalice a través del Comité Arbitral de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Desde Iberte y Evisa, Aguinaga enfatizó que las empresas no buscan afectar la operatividad de Fecovita ni perjudicar a los productores asociados. "Distinguimos la actuación de los directivos de la entidad, que los utilizan como escudo, y no vamos a intentar ningún cobro que implique el cierre de la federación o afecte a las cooperativas", sostuvo el abogado.
Ambas partes coincidieron en que la elección de Ernst & Young como auditora respondía a su imparcialidad. Dado que las otras firmas del Big Four (Deloitte, PwC y KPMG) ya auditan a Iberte y Evisa, E&Y era la opción más adecuada para garantizar transparencia en el proceso.
El rechazo de Fecovita ha generado interrogantes sobre la continuidad del proceso, ya que el arbitraje ofrecía una salida técnica y ágil. Desde Iberte insisten en que la federación busca evitar el dictamen técnico, mientras que Fecovita sostiene que solo pretende que se cumplan las condiciones pactadas originalmente, es decir, que sea el Comité Arbitral quien tenga la última palabra.
El próximo 3 de abril, el Tribunal Arbitral de la Bolsa de Comercio celebrará una audiencia clave para analizar la negativa de Fecovita. Además, los próximos movimientos judiciales de las partes serán determinantes para definir la evolución del conflicto.
En un contexto donde la industria vitivinícola enfrenta múltiples desafíos económicos y financieros, la resolución de este litigio resulta clave para la estabilidad de uno de los actores más relevantes del sector. La incertidumbre sobre el desenlace mantiene en vilo a los productores y cooperativas, quienes aguardan una solución que no afecte la cadena de valor del vino argentino.