30/08/2025 - Edición Nº514

Economía

Capitales extranjeros

La inversión extranjera en Argentina se derrumba: apenas 611 millones en el primer trimestre de 2025

29/08/2025 | La inversión extranjera directa en Argentina cayó 90% en un año. Salidas de capitales, fusiones negativas y dudas sobre el plan Milei.


por Milagros Herrera/Mendoza Económico


La inversión extranjera directa (IED), uno de los pilares sobre los que el presidente Javier Milei sostiene su programa económico, sigue sin mostrar señales de despegue en los datos oficiales. Mientras el mandatario cosechaba aplausos en el Encuentro del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICYP), el Banco Central publicó cifras que reflejan una realidad más austera.

Durante el primer trimestre de 2025 ingresaron apenas 611 millones de dólares netos, un monto superior al magro resultado de fines de 2024 —cuando solo se registraron 90 millones—, pero muy por debajo de los 6.258 millones que habían ingresado en igual período del año pasado.

La diferencia es elocuente: pese a la retórica liberal y las facilidades otorgadas por el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), los capitales internacionales todavía miran a la Argentina con cautela.

El presidente Javier Milei junto a Consejo Interamericano de Comercio y Producción
El presidente Javier Milei junto a Consejo Interamericano de Comercio y Producción

Más egresos que ingresos

El informe del BCRA muestra que los flujos de inversión se sostuvieron gracias a la reinversión de utilidades por 1.465 millones de dólares y a aportes de capital por otros 510 millones. Sin embargo, esos números fueron opacados por fuertes salidas: fusiones y adquisiciones negativas por 1.182 millones y cancelación de deuda comercial por 182 millones.

El caso más resonante fue la venta de las operaciones locales de Telefónica a Telecom, por 1.245 millones de dólares, operación que aún aguarda la aprobación regulatoria. Se trató del mayor monto trimestral de egresos en seis años y reflejó la persistente retirada de multinacionales en sectores estratégicos.

Ganadores y perdedores sectoriales

El comportamiento fue desigual según la rama de actividad. La explotación de minas y canteras encabezó el ranking con 758 millones de dólares, impulsada por el litio y la producción en Vaca Muerta. También se destacó el ingreso a las sociedades captadoras de depósitos por 610 millones, capitales de corto plazo asociados al carry trade.

En contraste, la información y comunicaciones registró una salida neta de 881 millones de dólares, y la industria manufacturera mostró un saldo igualmente negativo de 340 millones, producto de cancelaciones de deuda comercial y un retroceso en la reinversión de utilidades.

Para los analistas, la desinversión industrial es uno de los puntos más delicados, ya que impacta directamente en el empleo y en la competitividad de las cadenas productivas locales.

Países que apuestan y países que se van

En cuanto al origen de los flujos, Suiza lideró con 916 millones, seguida de Canadá (337 millones) y Estados Unidos (303 millones). También hubo aportes de Uruguay y Países Bajos.

Del otro lado, Brasil y España protagonizaron las mayores salidas, con -898 millones y -642 millones respectivamente, reflejo de un retiro de compañías con fuerte tradición en el mercado argentino.

El peso de las expectativas

El Gobierno confía en que la aprobación del RIGI actúe como catalizador de nuevas inversiones. Según datos oficiales, ya se autorizaron proyectos por 12.595 millones de dólares, principalmente en minería. Sin embargo, la mayoría de estas iniciativas aún no se tradujo en desembolsos efectivos.

De hecho, salvo dos proyectos, casi todos dependen de la órbita estatal a través de YPF, lo que dificulta que esos anuncios se reflejen en las estadísticas de IED en el corto plazo.

Una salida moderada, pero persistente

Un estudio de PwC Argentina añade otro dato: si bien en 2024 se retiraron 12 grandes empresas del país, en la primera mitad de 2025 esa cifra bajó a cuatro. La reducción muestra una cierta desaceleración, aunque no cambia el diagnóstico central: la Argentina aún no recupera atractivo frente a otros destinos de la región.

Una radiografía preocupante

Al 31 de marzo de 2025, el stock de IED alcanzó 187.029 millones de dólares, con fuerte concentración en manufacturas (67.236 millones) y en minas y canteras (49.762 millones). Ambos rubros explican el 63% del total, lo que refleja la falta de diversificación en la llegada de capitales.

El balance del primer trimestre deja así una conclusión clara: la inversión extranjera continúa mostrando signos de debilidad. Aunque hay focos de interés en sectores estratégicos, la retirada de empresas y los saldos negativos en manufactura y comunicaciones pesan más que las promesas oficiales de un futuro boom.