18/01/2026 - Edición Nº655

Política

Privatizaciones y política

El CEO del año y privatización periférica de YPF

18/01/2026 | Los balances de YPF revelan un deterioro financiero que contrasta con el relato oficial: menor EBITDA, fuerte déficit de caja, más deuda, combustibles más caros, micropricing opaco y venta de activos estratégicos bajo la gestión de Horacio Marín.


por Equipo Centro CEPA


La imagen ganadora de Horacio Marín, presidente de YPF, sostenida al calor de pauta oficial, choca con los resultados financieros, la política de hidrocarburos del gobierno y el futuro estratégico de la compañía.

Los Estados Contables publicados por la empresa indican que el EBITDA ajustado (ganancias antes de Intereses, impuestos y amortización) suma, en los primeros nueve meses de 2025, USD 2.471 millones, lo que significa que de mantenerse el promedio en el último trimestre alcanzaría sólo unos USD 3.300 millones para 2025, muy lejos de los USD 4.900 millones de 2022, USD 4.100 millones de 2023 y USD 4.700 millones de 2024. Adicionalmente, los ingresos en el mismo período alcanzan los USD 13.892 millones que, si se proyecta el año completo, implicarían ventas por USD 18.500 millones, peor registro que en 2022, y levemente superior a 2023. Peor aún, el flujo de caja libre (FCF en inglés “free cash flow”, que es básicamente el dinero que le queda a YPF después de cubrir los gastos operativos y las inversiones necesarias) muestra un resultado lapidario: - USD 2.081 millones en 9 meses.

Llama la atención el magro resultado financiero al calor de dos decisiones fundamentales: dedicar los recursos sólo a Vaca Muerta y aumentar sensiblemente el precio de los combustibles ¿No debería haber mejorado el desempeño financiero?

Si con el barril en USD 60 dólares los resultados financieros son poco exitosos, la ecuación podría agravarse. Aunque existe debate al respecto, una buena parte de las voces vinculadas al mundo hidrocarburífero sostienen que podría haber una retracción del precio del Brent y WTI (hoy en USD 62 y USD 59 respectivamente) como resultado de una mayor oferta por la apropiación de los yacimientos de Venezuela por parte de EEUU.

En términos de producción, el resultado asciende a +4% interanual. Pero es imposible catalogar ese resultado como exitoso ya que, en las condiciones actuales, poco hay que hacer para que la producción se incremente año tras año ¿Por qué? Porque lo que había que hacer, ya se hizo: la curva de aprendizaje (la inversión año tras año para bajar costo de producción no convencional) fue decisión de la YPF reestatizada en 2012. Podríamos decir que Vaca Muerta “está condenada al éxito” ¿Podría mejorar? Si, pero para ello habría que invertir y no es lo que hace Marín: el Capex (inversiones de capital) suma sólo USD 3.391 millones en tres trimestres de 2025 lo que proyectado suma unos USD 4.500 millones, inferior a los USD 5.300 de 2023 y reduciéndose año tras año. Por cierto, las malas noticias para la gestión libertaria de YPF no terminan ahí: la deuda aumentó desde diciembre de 2024 de USD 6.800 a USD 9.595 millones (es decir más de USD 2.700 millones) y rozará los USD 11.000 millones cuando se informe el último trimestre. Tampoco mejoraron las reservas.

Los precios y el micropricing

Los resultados enunciados son aún más llamativos dado que la decisión del gobierno nacional de desregular el sector hidrocarburifero implicó un incremento sensible del precio de los combustibles. Para poner en números: en noviembre de 2023 el litro de nafta super costaba $280 y en la actualidad asciende a $1.567, es decir, un incremento de 460%. Menor rentabilidad y con precios por encima de paridad internacional. Un éxito absoluto.

Para ocultar las decisiones sobre precios, Marín impulsó la implementación del micropricing. Aunque no está escrito, YPF ha funcionado históricamente como referencia de precios: las empresas petroleras aumentaban su precio sólo después de que lo hiciera YPF. Y esto se debe a su posición en el mercado. Marín decidió romper esa referencia ¿Cómo? A través del denominado micropricing. Esto es que la nafta puede cambiar de precio dependiendo la hora, el lugar y hasta la persona ¿Exagero? En el AmCham Energy Forum 2025, en agosto de 2025 Marín lo explicó así: “¿De qué nos da la oportunidad (el micropricing)? De cambiar todos los surtidores en real time, lo que se nos ocurra. Es más, esto es una joda. Pero si yo quisiera, ella entra, le digo, ¿A qué surtidor entró? Al cuatro, auméntale 10%. O sea, haceme preguntas buenas, porque te lo puedo hacer a vos (risas).. Entonces nosotros con micropricing vamos viendo y vamos usando ese moving average que tenemos, y el consumidor no tiene que estar en el día, aumentó la nafta 4%, nada. Y no lo vas a saber.” TMAP.

La estrategia de vender éxito

Marín ha dedicado ingentes recursos a “vender” su figura. De hecho, en los primeros nueve meses de 2025, y según los balances, la compañía gastó nada más y nada menos que $88.057 millones en publicidad y propaganda. En dólares, alcanza casi los USD 75 millones sólo en 9 meses, lo que hace concluir que el año 2025 finalizará con USD 100 millones destinados al rubro.  

¿En que se destina esa caja? Es una gran pregunta. Tanto a los pedidos de informes en el Congreso como hasta la solicitud de acceso a la información realizada por Chequeado la compañía respondió lo mismo: no existe obligación de informar porque es una sociedad anónima. Se olvidan que la empresa es de mayoría estatal, por lo que la respuesta, como dirían los abogados, no ha lugar. Pero lo cierto es que, a pesar de los datos mencionados, el presidente de YPF fue galardonado como CEO del año por El Cronista, Apertura y PwC Argentina ¿Si no fue por los aciertos de gestión, a que se debe semejante reconocimiento?

Privatización periférica

Para tapar las falencias de su propia gestión, el ex Tecpetrol (de Paolo Rocca) Horacio Marín inició un proceso de venta de activos estratégicos. Arrancó por Profertil, la única productora local de urea granulada en el país, por lo que juega un papel central en la cadena agroindustrial argentina. Profertil es, además, muy rentable, con un EBITDA anual de USD 235 millones. Fue adquirida por Adecoagro (90% de la que era directivo Daniel González actual Secretario de Energía) y Asociación Cooperativas Argentinas (ACA), por sólo USD 635 millones, es decir, apenas 3 EBITDA anuales ¿Cuál es el objetivo de regalar este activo y abandonar la posición estratégicoa en el negocio del agro?

También decidió vender otra joya: el yacimiento Manantiales Bher (20% de la producción de Chubut) que produce petróleo escalante (pesado y de bajo contenido de azufre), con reservas, a finales de 2023, de 53 mil millones de barriles. Cuando el Directorio apruebe la venta a libro cerrado ingresarán unos USD 500 millones de Rovella Capital, una empresa especialista en obras públicas que en su giro comercial nada conoce de la industria hidrocarburífera. Llamativo.

En un proceso un poco menos avanzado, pero con la decisión tomada está la venta de otra empresa importante: Metrogas, de la que YPF es dueña del 70%. La empresa cuenta con más de 2.250.000 clientes y es la tercera subdistribuidora de Sudamérica.

A esto habría que sumar el malogrado acuerdo con la malaya Petronas (4ta. del mundo en producción) en el proyecto de gas licuado, luego de que, de manera inconsulta, Marín decidiera cambiar el lugar de radicación de las plantas (Río Negro por Bahía Blanca). El proyecto de reemplazo vía Shell, ENI e YPF se anunció pomposamente, pero duró poco. La empresa holandesa se bajó y quedó solo la italiana.

Ni bien asumió el nuevo directorio, se decidió la cuasi desaparición de YPF Litio: desestimaron licitaciones competitivas, suspendieron la puesta en marcha de la fábrica de celdas y congelaron todos los proyectos de vanguardia. Es decir, dejaron morir la sociedad.

Y finalmente, el indescifrable proyecto Andes. La llamativa decisión de Horacio Marín de liquidar, desde 2024, casi 100.000 barriles por día de concesiones de petróleo “pesado”, alegando que los yacimientos maduros eran ineficientes y que tenían poco mercado choca con la apropiación del petróleo venezolano, de características similares, por parte de EEUU. Parece que si hay mercado. Como agravante, y como suelen hacer los promotores de las privatizaciones, antes se “saneó” el negocio: se bajó escandalosamente el precio de los yacimientos en los balances por “deterioro de propiedades, plantas y equipos y desvalorización de inventarios” por USD 2.288 millones, en una maniobra contable y financiera de dudosa legalidad y se anunció un plan de retiros voluntarios financiados también por YPF, causando un desastre social en varias provincias entre ellas Santa Cruz y Chubut con unos 8.000 trabajadores directos menos en la Cuenca del Golfo San Jorge.

Aunque los legisladores nacionales votaron en contra de la privatización, Milei y Marín la impulsan igual.