por Redacción Mendoza Económico
Del 26 al 29 de enero, Mendoza será escenario del IV Encuentro Anual de Productores de Vino Fairtrade de Argentina y Chile, un evento clave para el fortalecimiento del comercio justo en la vitivinicultura regional.
La actividad reunirá a productores certificados, representantes de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC), importadores de Brasil y referentes del sector, con el objetivo de consolidar estrategias de sostenibilidad, integración comercial y desarrollo productivo.
Argentina y Chile conforman actualmente uno de los polos Fairtrade más fuertes del mundo vitivinícola, con creciente presencia en los mercados internacionales.

El vino es el principal producto Fairtrade argentino en los mercados internacionales
El encuentro incluirá presentaciones estratégicas, espacios de intercambio comercial con importadores y una visita técnica a la Finca Agrelo del Grupo Avinea, reconocida por su trabajo en biodiversidad y prácticas agroecológicas.
El cierre se realizará en el Hotel Amerian, donde cada organización compartirá dos proyectos de impacto social financiados a través del sistema Fairtrade. La jornada finalizará con una degustación de vinos Fairtrade de bodegas argentinas y chilenas.
El evento es organizado con la colaboración de CLAC y Bodega Argento, actores centrales en el impulso del modelo de comercio justo en el sector vitivinícola.
Entre las bodegas y organizaciones confirmadas se encuentran Bodega y Viñedo Amadeo Marañón, Cooperativa La Riojana, Bodega Montlaiz, Bodega Altavista, Grupo Peñaflor, Grupo Avinea, Bodega Chaquepes, junto a las chilenas Vidseca, Caupolican, Lautaro y la Red del Vino.
La diversidad de actores refleja el crecimiento del sistema Fairtrade tanto en bodegas privadas como en cooperativas de pequeños productores.
Los vinos Fairtrade provienen de organizaciones que cumplen estrictos estándares sociales, ambientales y económicos establecidos por Fairtrade Internacional.
Estos criterios contemplan condiciones laborales dignas, respeto por los derechos humanos, cuidado del medio ambiente, estructuras democráticas y transparencia administrativa.
Además, cada operación comercial genera una Prima Fairtrade, un fondo adicional que se destina a proyectos comunitarios, infraestructura, educación, salud y mejoras productivas para trabajadores y productores.
Gracias a las condiciones excepcionales de terroir a lo largo de la Cordillera de los Andes, Argentina y Chile lograron consolidar un modelo de producción sostenible y competitivo a nivel global.
En conjunto, ambos países suman cerca de 7.000 hectáreas vinculadas a la producción Fairtrade, beneficiando a 560 pequeños viticultores y a más de 2.500 trabajadores rurales.
El sistema genera aproximadamente 600 mil dólares anuales en primas Fairtrade, destinados a proyectos comunitarios que fortalecen el desarrollo local y posicionan al vino como el producto Fairtrade argentino más vendido en el mundo.