por Redacción Mendoza Económico
Cada febrero, el Cosquín Rock transforma al Valle de Punilla en uno de los principales polos turísticos del país. La llegada de miles de personas desde distintos puntos de Argentina genera un impacto directo en la ocupación hotelera, el transporte y el consumo regional.
Con el predio ubicado entre Cosquín y Santa María de Punilla, el alojamiento en estas localidades suele completarse con varias semanas de anticipación, lo que impulsa nuevas estrategias de viaje entre los asistentes.

El Cosquín Rock impulsa el turismo y el transporte en el Valle de Punilla.
Frente a la alta demanda, cada vez más viajeros optan por alojarse en ciudades cercanas con buena conectividad y trasladarse en micro de media distancia, una modalidad que permite optimizar el presupuesto, evitar el uso del auto y reducir complicaciones vinculadas al tránsito y el estacionamiento.
Desde Plataforma10, el sitio online de venta de pasajes, señalan que esta tendencia se consolida año tras año, especialmente en eventos masivos de alto impacto turístico.

Viajar en micro se consolida como una opción económica y segura para el festival.
El transporte terrestre se posiciona como una de las opciones más elegidas para asistir al festival, especialmente entre quienes se hospedan en ciudades aledañas.
Viajar en micro permite evitar embotellamientos, prescindir del vehículo particular y regresar de manera segura y cómoda tras extensas jornadas de música en vivo.
La alta frecuencia de servicios hacia el Valle de Punilla refuerza esta modalidad como una solución práctica y accesible.
Desde Plataforma10 recomiendan planificar con anticipación tanto el alojamiento como el transporte para acceder a mejores tarifas y mayor disponibilidad, especialmente en fechas de alta demanda.
Actualmente, existen rutas hacia las localidades cercanas a Cosquín desde Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe y otros centros emisores, con valores que promedian los $50.000, según tipo de servicio, horario y fecha.
Con miles de personas movilizándose cada año, el Cosquín Rock se consolida como un motor del turismo de verano, impulsando la economía local y promoviendo el descubrimiento de nuevos destinos dentro del Valle de Punilla.
Elegir ciudades cercanas no solo permite reducir costos, sino también ampliar la experiencia del festival, combinando música, paisajes serranos, ferias locales y propuestas gastronómicas.