05/02/2026 - Edición Nº673

Economía

Presión logística

Fletes bajo presión: impuestos y finanzas empujan el costo del transporte en Mendoza

05/02/2026 | El transporte de cargas en Mendoza consolida un nuevo piso de costos. Llevar mercadería a Buenos Aires supera los $2.100 por kilómetro, con fuerte incidencia de impuestos, costos financieros y niveles de ocupación.


por Redacción Mendoza Económico


La dinámica de costos del autotransporte de cargas continúa marcando límites concretos a la competitividad de las economías regionales. En Mendoza, el traslado de mercadería hacia el principal centro de consumo del país consolida un nuevo piso que obliga a repensar tarifas, eficiencia operativa y márgenes empresariales en un contexto de actividad aún frágil.

De acuerdo con el último relevamiento del Sistema Estadístico de Costos, elaborado por la consultora Economic Trends para la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (APROCAM), el costo de mover una unidad de carga general desde la provincia hacia Buenos Aires superará en febrero de 2026 los 2.100 pesos por kilómetro recorrido. Se trata de un umbral que, más allá de la desaceleración inflacionaria reciente, consolida valores elevados en términos históricos.

El informe, utilizado como referencia tanto por transportistas como por dadores de carga, desagrega los componentes que conforman el costo logístico en el interior del país y permite observar con precisión cómo inciden la distancia, la carga tributaria y los costos financieros sobre la competitividad regional.

Mendoza–Buenos Aires: un corredor cada vez más exigente

Para el trayecto Mendoza–Buenos Aires, la proyección de febrero de 2026 ubica el costo por kilómetro en 2.116,2 pesos, lo que representa una variación mensual moderada del 1,1% respecto de enero. Sin embargo, la lectura del dato adquiere otra dimensión cuando se lo inscribe en una serie histórica signada por fuertes saltos y ajustes acumulativos.

En términos interanuales, el sector muestra una estabilización relativa luego de los picos registrados en años anteriores. Mientras que a comienzos de 2024 los costos se incrementaban a tasas superiores al 200%, las estimaciones actuales ubican la variación interanual en torno al 32,2%. Esta desaceleración no implica una baja en los valores absolutos, sino una consolidación de costos elevados que condicionan la estructura de precios del flete.

La ocupación como variable crítica

Uno de los puntos centrales del informe es la incidencia de la tasa de ocupación en la ecuación económica del transporte. Los 2.116,20 pesos por kilómetro se calculan bajo el supuesto de una unidad operando al 100% de su capacidad. Cuando ese nivel no se alcanza, la rentabilidad se deteriora rápidamente.

Con una ocupación del 40%, el costo por kilómetro se eleva hasta los 3.402,7 pesos, un valor que deja fuera de mercado a numerosos operadores. La gestión logística, la consolidación de cargas y la planificación de recorridos se vuelven así factores tan determinantes como el combustible. En un contexto de menor actividad económica, la caída en los volúmenes transportados actúa como un amplificador de los costos.

Los costos del transporte no detienen su  crecimiento
Los costos del transporte no detienen su  crecimiento

El sur mendocino, con costos aún más altos

El panorama no difiere sustancialmente para el sur provincial, aunque los números son levemente superiores. En el corredor San Rafael–Buenos Aires, el costo proyectado asciende a 2.121,6 pesos por kilómetro, frente a los 2.098,30 pesos de enero.

La evolución de este trayecto refleja con claridad el deterioro acumulado: en septiembre de 2022 el mismo kilómetro costaba 223,7 pesos. Desde entonces, la curva ascendente ha sido constante, erosionando el poder de compra y obligando a una actualización permanente de las tarifas de flete.

La sensibilidad a la ocupación es similar. Con solo el 40% de carga, el costo escala a 3.391,6 pesos por kilómetro, un nivel incompatible con esquemas operativos ineficientes.

Impuestos, finanzas y salarios: los verdaderos motores

El detalle de la estructura de costos muestra que el combustible, pese a registrar una variación marginal negativa del -0,01% en enero de 2026, dejó de ser el principal impulsor de los aumentos. El peso se trasladó a rubros estructurales.

El ítem “Patentes y tasas” exhibió un incremento del 124,42%, mientras que el “Costo financiero” subió 61,15% y el rubro “Personal” ajustó 11,27%. Estos componentes explican por qué el costo del flete continúa en alza aun en un escenario de mayor estabilidad de precios relativos.

Medir para decidir

El Sistema Estadístico de APROCAM se diferencia de los índices generales al modelar costos según tipos de carga y trayectos específicos, lo que permite reducir distorsiones y simular impactos ante cambios impositivos o regulatorios.

Con costos que superan los 2.100 pesos por kilómetro, la competitividad de la producción mendocina depende cada vez más de la eficiencia operativa y de la capacidad de absorber una presión tributaria y financiera que, por ahora, no muestra señales de alivio.