18/02/2026 - Edición Nº686

Producción

Comercio Internacional

Perú supera a Argentina y se consolida como el cuarto exportador de América Latina

17/02/2026 | Perú cerró 2025 con exportaciones por US$90.082 millones y se ubicó como el cuarto mayor exportador de América Latina. El crecimiento, impulsado por la minería y la agroindustria, reconfigura el equilibrio comercial regional.


por Redacción Mendoza Económico


El desempeño del comercio exterior latinoamericano durante 2025 dejó un dato de alto impacto simbólico y económico: Perú se ubicó, por primera vez, como el cuarto mayor exportador de la región, desplazando a Argentina y consolidando un proceso de transformación de su matriz productiva orientada al mercado internacional. Con ventas externas por 90.082 millones de dólares, la economía peruana cerró el año con un crecimiento cercano al 21% interanual y quedó solo por detrás de México, Brasil y Chile en el ranking regional.

El resultado no fue producto de un hecho aislado. Por el contrario, se apoyó en una combinación de factores coyunturales y estructurales que confluyeron de manera particularmente favorable en el último tramo del año. Diciembre de 2025 marcó un récord histórico, con exportaciones por 9.351 millones de dólares, lo que representó un incremento interanual del 36,9%. Ese impulso final resultó decisivo para que Perú superara a Argentina, cuyas exportaciones se ubicaron en torno a los 87.000 millones de dólares.

Minería: la columna vertebral del salto exportador

La minería volvió a desempeñar un rol central en el desempeño externo peruano. Las exportaciones tradicionales representaron cerca del 74% del total, con envíos por 66.608 millones de dólares, y dentro de ese bloque el complejo minero explicó 58.683 millones de dólares, impulsado por la suba de los precios internacionales del cobre y el oro.

Este predominio confirma la centralidad de los recursos naturales en el modelo exportador del país andino. Sin embargo, el análisis agregado sugiere una dinámica más compleja que la simple dependencia de los commodities. A diferencia de ciclos anteriores, el auge minero convivió con un crecimiento sostenido de otros sectores, lo que permitió amortiguar riesgos y ampliar la base exportadora.

Hidrocarburos, pesca y agro primario completaron el núcleo tradicional, aportando volumen y estabilidad a la balanza comercial. En conjunto, estos sectores permitieron a Perú capitalizar el contexto internacional favorable sin resignar competitividad frente a otros proveedores regionales.

La agroindustria y el avance del valor agregado

Uno de los rasgos más relevantes del desempeño de 2025 fue la expansión de las exportaciones no tradicionales, que alcanzaron 23.474 millones de dólares, equivalentes al 26,1% del total. Dentro de este segmento, la agroindustria se consolidó como el principal motor, con envíos por 12.641 millones de dólares.

Productos como arándanos, paltas, uvas frescas, espárragos y cacao ganaron protagonismo en los mercados internacionales, reforzando la imagen de Perú como proveedor confiable de alimentos con valor agregado. A ello se sumaron sectores como la industria química, la pesca y acuicultura, la siderometalurgia y la metalmecánica, que ampliaron el abanico exportador y redujeron la concentración en pocos complejos productivos.

Este equilibrio relativo entre minería y agroindustria marca una diferencia significativa con el modelo argentino, históricamente más dependiente de la agroindustria como fuente principal de divisas. La mayor diversificación permitió a Perú aprovechar mejor la recuperación del comercio global y sostener tasas de crecimiento superiores al promedio regional.

Un contexto regional favorable, pero exigente

El avance peruano se produjo en un escenario de recuperación moderada del comercio latinoamericano. De acuerdo con estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, las exportaciones de América Latina y el Caribe crecieron 6,4% en 2025, mientras que en Sudamérica el incremento fue del 5,1%.

Perú figuró entre los principales impulsores de esa mejora subregional, con una expansión de entre el 15% y el 20% en sus ventas externas. No obstante, el mayor volumen de comercio también puso en evidencia limitaciones estructurales, especialmente en materia logística. La elevada utilización de los puertos del Callao y del nuevo megapuerto de Chancay convirtió a la infraestructura en un factor crítico para sostener el ritmo exportador en los próximos años.

Desafíos de mediano y largo plazo

Desde el sector exportador, el balance de 2025 es leído como una confirmación del potencial del país, pero también como un llamado a profundizar las políticas de largo plazo. La Asociación de Exportadores del Perú sostiene que el objetivo estratégico hacia 2040 es superar los 121.000 millones de dólares en exportaciones, una meta que exige convertir la diversidad productiva en un motor estable de desarrollo.

La sostenibilidad del crecimiento dependerá de la evolución de los precios internacionales, la capacidad de atraer inversiones en minería e infraestructura y el fortalecimiento de los sectores con mayor valor agregado. Mantener reglas de juego previsibles y políticas orientadas a la diversificación aparece como una condición clave para reducir la vulnerabilidad frente a los ciclos de las materias primas.

El cierre de 2025 dejó a Perú mejor posicionado en el mapa comercial de América Latina. El desafío ahora será transformar este salto cuantitativo en una trayectoria sostenida, capaz de combinar competitividad externa, desarrollo productivo y una inserción internacional menos expuesta a la volatilidad global

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