por Redacción Mendoza Económico
El panel de apertura, titulado Contextualización Económica de Inversiones y Negocios, reunió al presidente del Consejo Empresario Mendocino, Martín Clément; al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; y al ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo. La mesa inaugural planteó una mirada convergente sobre los desafíos estructurales del país y la necesidad de generar condiciones que estimulen el flujo de inversiones.
Clément abrió el encuentro con un diagnóstico que reflejó una preocupación extendida en el sector privado. Señaló que la Argentina arrastra décadas de bajo crecimiento, una situación que impactó directamente en la caída del ingreso por habitante, el aumento de la pobreza y la escasa generación de empleo formal. En ese marco, subrayó la importancia de generar ámbitos de discusión que permitan identificar oportunidades de inversión y diseñar estrategias de desarrollo sostenibles.
El dirigente empresario reconoció que algunos indicadores económicos recientes muestran señales de recuperación, aunque advirtió que el desafío estructural sigue siendo reducir los niveles de pobreza y recuperar una senda de crecimiento sostenido. Para ello, consideró fundamental avanzar en políticas que fortalezcan la confianza del sector privado.
Entre los factores mencionados para mejorar el clima de negocios, Clément destacó la importancia de las desregulaciones y de las iniciativas orientadas a reducir la burocracia estatal. En ese sentido, celebró las reformas orientadas a simplificar trámites y marcos regulatorios, entendiendo que la previsibilidad normativa constituye un elemento central para atraer inversiones de largo plazo.
Por su parte, el gobernador Alfredo Cornejo puso el foco en el rol de la inversión como motor del desarrollo económico y social. Según planteó, la generación de riqueza es un paso indispensable para mejorar las condiciones de vida de la población y consolidar un proceso de desarrollo humano.
Durante su exposición, el mandatario repasó algunas de las políticas impulsadas por la administración provincial con el objetivo de fortalecer el clima de negocios. Entre ellas mencionó la búsqueda de equilibrio fiscal, la reducción paulatina de impuestos y el control del gasto público, medidas que —según afirmó— contribuyen a generar previsibilidad económica.
Cornejo también resaltó el papel activo que ha asumido la provincia en la ejecución de obras de infraestructura consideradas estratégicas para el crecimiento. Estas iniciativas buscan compensar, en parte, la retracción de inversiones públicas nacionales en determinados sectores y garantizar condiciones básicas para el desarrollo productivo.
En su intervención, el gobernador sintetizó el enfoque de la administración provincial con una idea central: la certidumbre constituye la materia prima de la inversión. Sin reglas claras y previsibilidad institucional, sostuvo, resulta difícil consolidar procesos de expansión económica sostenida.
Al mismo tiempo, destacó la capacidad de adaptación del entramado productivo mendocino, especialmente de las pequeñas y medianas empresas, que históricamente han debido desarrollarse en contextos macroeconómicos complejos.

Luis Caputo acaparo la atención del primer día del Foro
El cierre del panel inaugural estuvo a cargo del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien presentó los lineamientos generales del programa económico del gobierno nacional. Su exposición estuvo orientada a mostrar los avances logrados en materia de estabilidad macroeconómica y las oportunidades que, según su visión, se abren a partir de este nuevo escenario.
Caputo sostuvo que la estabilidad alcanzada en algunos indicadores económicos responde a una decisión política firme orientada a ordenar las cuentas públicas y reducir desequilibrios estructurales. En ese contexto, remarcó las políticas destinadas a reducir la carga impositiva y a implementar reformas orientadas a disminuir costos para el sector productivo.
El ministro también se refirió al crecimiento de inversiones en diversos sectores de la economía, señalando que este proceso no se limita únicamente a los proyectos vinculados al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Según explicó, la recuperación de la confianza constituye un factor clave para ampliar el flujo de capitales hacia el país.
En la misma línea, planteó la necesidad de que los ahorros en dólares que permanecen fuera del sistema financiero se vuelquen progresivamente a la inversión productiva. A su juicio, este proceso podría potenciar el crecimiento económico si se consolida un marco de estabilidad y previsibilidad.
Caputo también vinculó el proceso de reformas con un aumento de la competencia entre empresas, lo que —según sostuvo— incentiva la incorporación de tecnología y mejora la calidad de los productos y servicios ofrecidos en el mercado.
Más allá del panel inaugural, la primera jornada del foro incluyó una intensa agenda de actividades orientadas a analizar tendencias productivas y escenarios de inversión. Durante la mañana se desarrollaron conferencias, mesas sectoriales y encuentros empresariales previamente programados.
Entre las exposiciones más concurridas se destacó la presentación sobre el presente y el futuro del negocio del vino, a cargo de Javier Merino, del Banco Supervielle. El informe abordó los desafíos que enfrenta la industria vitivinícola frente a los cambios en los hábitos de consumo y las transformaciones del contexto macroeconómico.
Otra de las conferencias que despertó fuerte interés fue la disertación del especialista Estanislao Bachrach, quien abordó el vínculo entre neurociencia, emociones y toma de decisiones empresariales. Su presentación se centró en explicar cómo los procesos cognitivos influyen en la formulación de estrategias dentro de las organizaciones.
La jornada también incluyó mesas de inversión orientadas a sectores específicos, entre ellos software y servicios tecnológicos, logística, petróleo y salud, además de paneles dedicados a temas emergentes como el impacto de la inteligencia artificial en los negocios, el potencial del sector nuclear y las perspectivas económicas para los próximos años.
En conjunto, la primera jornada del Foro de Inversiones y Negocios dejó un mensaje claro: tanto el sector público como el privado coinciden en que el desafío central pasa por consolidar condiciones de confianza que permitan transformar expectativas en proyectos concretos de inversión y crecimiento.