11/03/2026 - Edición Nº707

Política

Nuevo presidente

Chile cambia de rumbo político: Boric entrega el poder a Kast

11/03/2026 | El presidente chileno Gabriel Boric entrega el mando a José Antonio Kast en el Congreso en Valparaíso. La ceremonia inicia una nueva etapa política en Chile tras una transición marcada por tensiones diplomáticas, disputas internas y fuerte expectativa internacional.


por Redacción Mendoza Económico


Este mediodía, en el Congreso Nacional en Valparaíso, Chile vivirá uno de los cambios de mando más significativos de su historia política reciente. El presidente saliente, Gabriel Boric, entregará formalmente el mando al mandatario electo, José Antonio Kast, en una ceremonia que marcará el inicio de una nueva administración caracterizada por un giro ideológico profundo en la conducción del país.

La transición ocurre, sin embargo, en un contexto inusual. A diferencia de los traspasos presidenciales que han caracterizado a la política chilena en las últimas décadas, el recambio institucional llega precedido por episodios de tensión entre el gobierno saliente y el entrante, lo que ha generado interrogantes sobre el proceso de transferencia de información entre ambas administraciones.

Durante años, este mecanismo fue considerado uno de los pilares de la estabilidad institucional chilena. La disputa política surgida en los días previos al cambio de mando, no obstante, ha puesto a prueba esa tradición.

El Congreso  Nacional en Valparaiso sede del traspaso de mando
El Congreso  Nacional en Valparaiso sede del traspaso de mando

La ceremonia en el Congreso Nacional

El acto central se desarrollará a partir de las 12:00 horas en el Salón de Honor del Congreso Nacional, ubicado en Valparaíso, durante una sesión solemne de Congreso Pleno.

Allí se formalizará la investidura del nuevo jefe de Estado mediante la entrega de los símbolos del poder presidencial: la Banda Presidencial y la Piocha de O’Higgins, insignias que representan la continuidad institucional del Estado chileno.

El protocolo contempla una secuencia cuidadosamente establecida. El presidente en ejercicio ocupará la testera junto a los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputadas y Diputados, mientras que el mandatario electo aguardará en un salón contiguo antes de ingresar al recinto.

La sesión comenzará con la lectura del decreto del Tribunal Calificador de Elecciones de Chile que proclama oficialmente al nuevo presidente. Posteriormente, Kast prestará juramento ante el Congreso y recibirá los atributos presidenciales que simbolizan el traspaso del poder.

La ceremonia continuará con la entonación del Himno Nacional y finalizará con la salida del mandatario saliente.

Para esta ocasión se espera la presencia de alrededor de 1.150 invitados, una cifra superior al promedio de este tipo de ceremonias. Entre las particularidades del encuentro destaca la ausencia de los expresidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, mientras que el también exmandatario Eduardo Frei Ruiz-Tagle confirmó su asistencia.

Actividades posteriores en Viña del Mar y La Moneda

Luego de la ceremonia en el Congreso, el nuevo presidente se trasladará al Palacio Presidencial de Cerro Castillo, ubicado en Viña del Mar, donde ofrecerá un almuerzo oficial en honor a las delegaciones internacionales y autoridades presentes.

El encuentro será encabezado por Kast junto a la primera dama, María Pía Adriasola.

La jornada concluirá por la noche en Palacio de La Moneda, en Santiago de Chile, donde el nuevo mandatario pronunciará su primer mensaje al país desde el balcón del Salón Toesca.

Amplia presencia de líderes internacionales

El cambio de mando contará con una numerosa delegación de líderes internacionales, reflejo del interés regional por la nueva orientación política del gobierno chileno.

Entre los presidentes confirmados figuran Javier Milei, de Argentina; Daniel Noboa, de Ecuador; Santiago Peña, de Paraguay; Yamandú Orsi, de Uruguay; Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil; Rodrigo Chaves Robles, de Costa Rica; Nasry Asfura, de Honduras; Tamás Sulyok, de Hungría; José Raúl Mulino, de Panamá; y Luis Abinader, de República Dominicana.

A ellos se sumará el rey Felipe VI, cuya presencia es habitual en ceremonias de investidura presidencial en América Latina.

También se registrarán algunas ausencias relevantes. No asistirán el presidente de El Salvador, Nayib Bukele; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; ni el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.

En representación de Estados Unidos participará el subsecretario Christopher Landau, ya que el secretario de Estado, Marco Rubio, no estará presente.

Una transición marcada por tensiones políticas

Más allá del protocolo institucional, la transición entre ambos gobiernos estuvo marcada por fricciones políticas poco habituales en la tradición chilena.

El domingo previo al cambio de mando, Boric y Kast mantuvieron una reunión de una hora en el Palacio de La Moneda con el objetivo de recomponer el vínculo tras un conflicto que había escalado a comienzos de marzo.

La controversia se originó en torno al proyecto de cable submarino de fibra óptica que uniría la región de Valparaíso con Hong Kong, una iniciativa tecnológica estratégica impulsada con participación china.

Las diferencias derivaron en una interrupción temporal del proceso de traspaso de información entre ambos equipos, algo que no registra antecedentes recientes en la política chilena.

Tras la reunión, Kast señaló que el cambio de mando debía ser “un acto republicano que revele la importancia que entregamos a las instituciones de la República”, y expresó su expectativa de que la ceremonia se desarrollara de manera ejemplar.

Por su parte, Boric aseguró que el conflicto estaba superado y garantizó que el Estado continuaría funcionando con normalidad durante la transición.

Un conflicto con dimensión geopolítica

El trasfondo de la controversia tiene implicancias internacionales. El proyecto de cable submarino generó tensiones diplomáticas luego de que Estados Unidos manifestara su preocupación por la participación china en una infraestructura considerada estratégica.

La situación se agravó cuando Washington decidió sancionar a tres funcionarios del gobierno chileno —entre ellos el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz Abogabir— mediante la revocación de sus visas, acusándolos de afectar la seguridad regional.

El episodio dejó a Chile en una posición particularmente delicada: China es el principal socio comercial del país, mientras que Estados Unidos ocupa el segundo lugar, lo que convierte cualquier decisión sobre infraestructura digital en un asunto con repercusiones geopolíticas.

Las tensiones también se trasladaron al plano interno. Kast ordenó a su equipo, encabezado por el jefe de asesores Alejandro Irarrázaval, realizar una auditoría sobre la administración saliente ante dudas sobre la transparencia de la información entregada durante la transición.

Los temas pendientes para la nueva administración

Durante la última reunión entre ambos líderes, Boric entregó a Kast una carpeta con información sobre diversos asuntos de Estado que la próxima administración deberá evaluar.

Entre ellos se encuentran los avances de la comisión de verdad creada en 2024 para investigar abusos en el antiguo Servicio Nacional de Menores desde 1979, así como los trabajos de la Comisión para la Paz y el Entendimiento, destinada a abordar el conflicto en la región de La Araucanía mediante mecanismos de restitución de tierras, reparación a víctimas y desarrollo territorial.

Según explicó el mandatario saliente, el objetivo fue asegurar que el gobierno entrante disponga de toda la información necesaria para tomar decisiones en áreas especialmente sensibles.

De este modo, el cambio de mando del 11 de marzo no solo marcará el inicio de una nueva administración con una identidad ideológica claramente diferenciada, sino también el desafío de recomponer la confianza institucional tras una transición que, en sus días previos, puso a prueba la histórica estabilidad política de Chile.