11/03/2026 - Edición Nº707

Empresas y Negocios

Inversiones

AISA Group acelera su expansión en Argentina con minería, energía solar y pesca industrial

11/03/2026 | AISA Group avanza con inversiones en minería, energía renovable y pesca industrial en Argentina. El proyecto Deep Carbonate en Gualcamayo, un parque solar en San Luis y la expansión pesquera marcan el crecimiento del grupo Retamero.


por Redacción Mendoza Económico


Durante los últimos tres meses, el grupo empresario AISA Group, controlado por la familia Retamero, protagonizó una serie de movimientos estratégicos que reflejan un momento de expansión en distintos frentes productivos de la economía argentina.
Con inversiones en minería, energía renovable y pesca industrial, el holding consolidó avances en tres proyectos clave que ilustran una apuesta sostenida por el crecimiento en sectores vinculados a la explotación de recursos naturales y la generación de divisas.

En un contexto económico marcado por la búsqueda de capitales para reactivar proyectos productivos de gran escala, las decisiones recientes del grupo adquieren relevancia no sólo por el volumen de inversión comprometido, sino también por el alcance territorial y sectorial de sus operaciones. Desde la reactivación de la mina Gualcamayo en San Juan hasta el desarrollo de un parque solar en San Luis y la ampliación de la flota pesquera en Chubut, las iniciativas del holding reflejan una estrategia de diversificación productiva que combina explotación minera, generación de energía limpia y exportaciones pesqueras.

El denominador común de estas iniciativas es la apuesta por inversiones de largo plazo, con proyectos que demandan capital intensivo y que, en muchos casos, requieren marcos regulatorios específicos para su desarrollo. En ese sentido, la reciente aprobación del proyecto Deep Carbonate Project (DCP) bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) marca un punto de inflexión para la operación minera del grupo en San Juan, al abrir la puerta a un nuevo ciclo de expansión para un yacimiento que, apenas unos años atrás, parecía encaminarse hacia su cierre.

La reconversión de Gualcamayo

La mina Gualcamayo constituye hoy el principal activo del grupo en la Argentina y el eje de su estrategia minera. Ubicada en el departamento de Jáchal, en la provincia de San Juan, la explotación atravesó en los últimos años un proceso de transformación que cambió su perspectiva productiva.

En 2022, el yacimiento enfrentaba un escenario de agotamiento de sus reservas más accesibles y se encontraba en una fase avanzada de su ciclo de vida, lo que hacía prever una eventual clausura de las operaciones. Sin embargo, la adquisición de Minas Argentinas por parte de AISA Group en septiembre de 2023 abrió un nuevo capítulo para la explotación.

Desde entonces, la compañía impulsó un proceso de recuperación operativa orientado a optimizar la productividad de las instalaciones existentes y a explorar nuevas oportunidades geológicas dentro del distrito minero. Este esfuerzo comenzó a reflejarse en los resultados productivos recientes.

Entre mediados de 2024 y el transcurso de 2025, la operación se concentró en el desarrollo de un programa de recuperación secundaria del mineral depositado en las pilas de lixiviación. Este método consiste en reprocesar el material previamente tratado mediante soluciones químicas que permiten extraer remanentes de oro y plata que no habían sido recuperados en etapas anteriores.

El programa permitió alcanzar una producción de 42.990 onzas de oro y 22.659 onzas de plata, cifras que marcaron un repunte significativo en la actividad del yacimiento y contribuyeron a sostener la operación mientras se preparaba la siguiente fase de expansión.
 

El proyecto Deep Carbonate

El verdadero punto de inflexión para Gualcamayo, sin embargo, se encuentra en el desarrollo del Deep Carbonate Project (DCP), una iniciativa orientada a explotar depósitos minerales ubicados a mayor profundidad que los cuerpos mineralizados actualmente en producción.

El proyecto contempla una inversión estimada en 665 millones de dólares y prevé la creación de más de 700 nuevos puestos de trabajo directos, lo que lo convierte en una de las iniciativas mineras de mayor envergadura actualmente en desarrollo en la Argentina.

Hace menos de dos meses, el DCP obtuvo la aprobación oficial para su inclusión en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), un esquema diseñado para atraer capitales a proyectos de gran escala mediante beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios.

La incorporación al régimen constituye un elemento clave para la viabilidad financiera del proyecto, ya que reduce significativamente la incertidumbre regulatoria y mejora las condiciones para la recuperación del capital invertido.

Desde el punto de vista geológico, el DCP apunta a explotar mineralización alojada en formaciones carbonatadas profundas que no habían sido desarrolladas en las fases anteriores del proyecto. Para acceder a estos cuerpos mineralizados, la empresa inició trabajos de infraestructura subterránea que incluyen la construcción de túneles y rampas de acceso hacia la zona mineralizada.

Durante 2025, Minas Argentinas destinó más de 11.100 millones de pesos a tareas de prospección geológica y estudios geofísicos dentro del distrito. Estas actividades incluyeron más de 11.400 metros de perforación exploratoria destinados a delimitar con mayor precisión el potencial mineral del área.

En paralelo, la compañía avanzó en la construcción de infraestructura subterránea estratégica. Entre las obras más relevantes se encuentra la excavación de un túnel y una rampa de acceso de más de 300 metros de longitud hacia la zona mineralizada profunda, trabajos que demandaron una inversión adicional superior a los 5.000 millones de pesos.

Los resultados de estos estudios permitieron actualizar la estimación de recursos minerales del proyecto. Según el último balance presentado por Minas Argentinas, el distrito de Gualcamayo acumula actualmente 7,1 millones de onzas de oro en recursos, de las cuales 4,9 millones están clasificadas como reservas probadas y probables bajo la norma canadiense NI 43-101, uno de los estándares internacionales más exigentes en materia de reportes mineros.

Este volumen de reservas respalda la viabilidad de largo plazo del proyecto y constituye el fundamento económico para el desarrollo del DCP.

Renovación del liderazgo corporativo

En paralelo con la expansión de sus operaciones productivas, AISA Group inició un proceso de fortalecimiento de su estructura directiva, incorporando nuevos perfiles profesionales para acompañar el crecimiento del holding.

Uno de los nombramientos más destacados fue el de Chani Guyot como director de Comunicaciones y Asuntos Públicos, una incorporación que refleja la importancia creciente de la gestión institucional y la relación con la comunidad en proyectos de gran escala.

Guyot es reconocido en el ámbito periodístico argentino por su trayectoria como director del diario La Nación y por haber fundado el medio digital RED/ACCIÓN, además de impulsar la Red de Periodismo Humano, una iniciativa orientada a promover prácticas periodísticas centradas en el impacto social.

Su incorporación al grupo empresarial apunta a fortalecer las estrategias de comunicación corporativa y de relacionamiento institucional en un contexto en el que la actividad minera enfrenta crecientes exigencias de transparencia y diálogo con las comunidades locales.

El área de comunicaciones se completa con la gerencia de Gabriela Abihaggle, profesional con más de quince años de experiencia en comunicación institucional y trayectoria en medios tanto en Argentina como en Estados Unidos.

A este proceso de fortalecimiento del equipo directivo se sumó también la incorporación de la abogada Julia Villanueva al área técnico-legal del grupo. Villanueva cuenta con más de tres décadas de experiencia en el ámbito judicial y se desempeñó recientemente como jueza en el fuero comercial, además de haber trabajado en el reconocido estudio jurídico Bomchil.

Estas incorporaciones reflejan una tendencia habitual en empresas que atraviesan procesos de expansión, en los que el crecimiento de las operaciones requiere también una mayor profesionalización de la estructura organizativa.
 Julia Villanueva, ex Camarista Comercial se sumó al equipo de AISA
Julia Villanueva, ex Camarista Comercial se sumó al equipo de AISA

Energía renovable en San Luis

Otro de los proyectos que marca el ritmo de expansión del grupo es el desarrollo del parque solar fotovoltaico Calicanto, ubicado en la localidad de Nogolí, en la provincia de San Luis.

La iniciativa representa una inversión superior a los 36 millones de dólares y forma parte de la estrategia del holding para consolidar su presencia en el sector energético, particularmente en el segmento de energías renovables.

El proyecto contempla la instalación de una central fotovoltaica con una capacidad de generación de 51 megavatios, suficiente para abastecer el consumo eléctrico de más de 80.000 hogares.

Durante la última semana se alcanzó un nuevo hito en el avance de la obra con la llegada de 44 contenedores cargados con paneles solares importados, que serán utilizados para la construcción de la planta.

El CEO y fundador del grupo, Juan José Retamero, visitó recientemente el sitio del proyecto junto al gobernador de San Luis, Claudio Poggi, en una recorrida destinada a evaluar el progreso de las obras y a ratificar el compromiso de inversión.

Según el cronograma previsto, el parque solar Calicanto entrará en operación hacia diciembre de 2026, una vez completadas las etapas de instalación, conexión a la red eléctrica y pruebas de funcionamiento.

La expansión en el sector de energías renovables responde a una tendencia global en la que empresas vinculadas a la explotación de recursos naturales buscan diversificar su matriz productiva hacia fuentes de energía de menor impacto ambiental.
Juna José Retamero junto al gobernador de San Luis, Claudio Poggi
Juan José Retamero junto al gobernador de San Luis, Claudio Poggi

Expansión en el sector pesquero

El tercer frente de crecimiento del grupo se encuentra en el sector pesquero, donde la empresa Cabo Vírgenes continúa consolidando su posición en la captura y procesamiento de langostino austral.

Con sede en la ciudad de Rawson, en la provincia de Chubut, la compañía incorporó recientemente dos nuevas embarcaciones a su flota: los buques Cristo Redentor e Iglú I.

Se trata de fresqueros de altura de 31 y 32 metros de eslora, respectivamente, diseñados para operar en campañas de pesca prolongadas y con capacidad para conservar el producto en condiciones óptimas hasta su procesamiento en tierra.

Estas unidades se suman a los buques Mar Esmeralda y Espartano, que ya formaban parte de la flota de la empresa.

La incorporación de los nuevos barcos permitirá ampliar la capacidad de captura de langostino fresco en aproximadamente 1.400 toneladas anuales, lo que a su vez incrementará el volumen de materia prima procesada en la planta industrial de Rawson.

Además del langostino, la planta también procesa otras especies como merluza y calamar, bajo estándares de calidad y trazabilidad destinados a los mercados internacionales.

Durante 2025, Cabo Vírgenes exportó cerca de 10.000 toneladas de langostino austral a más de cincuenta países, consolidando su presencia en mercados de alto valor agregado.

El crecimiento de la flota y de la capacidad de procesamiento apunta a fortalecer la competitividad de la empresa en un sector caracterizado por la fuerte demanda internacional y la creciente exigencia en materia de certificaciones sanitarias y sostenibilidad ambiental.
El barco pesquero Cristo Redentor
El barco pesquero Cristo Redentor

Un holding de alcance global

Detrás de estas iniciativas se encuentra AISA Group, un conglomerado de origen familiar que en las últimas décadas expandió su presencia hacia distintos mercados internacionales.

Con operaciones en Europa, Asia, Estados Unidos, Canadá y Argentina, el grupo participa en sectores estratégicos que incluyen minería, energía, pesca, agroindustria, vitivinicultura y desarrollo inmobiliario.

La filosofía empresarial del holding se basa en un modelo de crecimiento que prioriza la reinversión de utilidades y la planificación de largo plazo. Este enfoque, según la propia compañía, busca equilibrar el desarrollo económico con la sostenibilidad de los recursos utilizados en cada actividad.

En la Argentina, el grupo ha encontrado oportunidades particularmente en sectores vinculados a los recursos naturales, donde la combinación de abundancia geológica, capacidad productiva y demanda internacional abre espacio para proyectos de gran escala.

El desafío para el futuro será sostener este ritmo de expansión en un contexto económico que, si bien muestra señales de apertura hacia la inversión privada, continúa enfrentando volatilidad macroeconómica y cambios regulatorios.

Sin embargo, los avances recientes en minería, energía y pesca sugieren que el grupo Retamero apuesta a consolidar una presencia de largo plazo en el país, articulando proyectos que combinan inversión productiva, generación de empleo y desarrollo regional.

En esa estrategia convergen iniciativas de distinta naturaleza, pero con un mismo horizonte: transformar activos naturales en plataformas de crecimiento económico sostenido.