por Redacción Mendoza Económico
El vino volvió a ocupar un lugar central en el Foro de Inversiones & Negocios 2026, donde referentes del sector coincidieron en que la industria atraviesa una etapa de cambios profundos que obligan a repensar estrategias.
Organizado por el Consejo Empresario Mendocino (CEM) y el Gobierno provincial, el encuentro puso el foco no solo en la coyuntura, sino también en el mediano y largo plazo, con especial atención a cómo la industria puede adaptarse a un escenario global más desafiante.
Uno de los puntos clave fue la caída del consumo mundial de vino, que según informes recientes se encuentra en su nivel más bajo desde 1961. Este contexto responde a factores económicos, culturales y climáticos, que modifican la forma en que las personas consumen bebidas alcohólicas.

El sector vitivinícola apuesta a generar más valor agregado.
Frente a este escenario, el sector identifica una tendencia clara hacia la premiumización, es decir, una migración hacia productos de mayor calidad, pero consumidos en menor cantidad.
También ganan terreno:
Vinos con menor graduación alcohólica
Estilos más frescos y livianos
Mayor interés por vinos blancos y rosados
Búsqueda de productos asociados al bienestar y la salud
En este marco, la autenticidad y el origen del producto se vuelven factores clave para captar a un consumidor más exigente.
El nuevo perfil del consumidor impulsa transformaciones que van más allá del producto. Hoy pesan cada vez más aspectos como:
La sostenibilidad en la producción
La transparencia de los procesos
Las experiencias enoturísticas
La conexión con la identidad local
Estos factores obligan a las bodegas a innovar no solo en lo que venden, sino también en cómo se vinculan con el público.
La innovación apareció como uno de los ejes principales del Foro. El desafío no es cambiar la esencia del vino, sino adaptarlo a nuevas formas de consumo sin perder identidad.
En este sentido, se destacaron avances en:
Tecnología aplicada al viñedo y la bodega
Nuevos formatos de productos
Desarrollo de bebidas con menor graduación alcohólica
Uso integral de recursos, como la biomasa

La innovación se posiciona como clave para el futuro del sector.
Además, se remarcó la importancia de interpretar al consumidor actual, que prioriza productos saludables y naturales.
Durante el evento se presentaron casos concretos de innovación que reflejan hacia dónde va el sector:
Un vino blanco elaborado con uvas malbec, que combina identidad local con nuevas preferencias
Bebidas híbridas que fusionan vino con otras categorías, como el wine gin
Espumantes y aperitivos diseñados para ampliar las ocasiones de consumo más allá de los momentos tradicionales
Estas propuestas buscan atraer a nuevos públicos y diversificar la oferta, en un contexto donde ya no alcanza con competir solo por volumen.
El mensaje final del Foro fue claro: el negocio del vino está entrando en una etapa donde el crecimiento no pasa por vender más cantidad, sino por generar mayor valor agregado.
En un escenario de consumo moderado, la clave estará en:
Apostar por la calidad
Invertir en innovación
Fortalecer la marca y la identidad
Conectar mejor con un consumidor en transformación
Así, la vitivinicultura mendocina busca reconvertirse y aprovechar las oportunidades que surgen en medio del cambio.