por Redacción Mendoza Económico
El presidente chileno José Antonio Kast no rompió la tradición de los presidentes y eligió Argentina como destino de su primer viaje oficial desde que asumió el poder el 11 de marzo, y fue recibido este lunes por Javier Milei con un abrazo que sintetizó, en un gesto, la naturaleza del vínculo entre ambos mandatarios: una afinidad ideológica que supera el protocolo diplomático y que marca un realineamiento político de envergadura en América del Sur.
La reunión, celebrada en la Casa Rosada en el marco del aniversario de la Batalla de Maipú, tuvo como ejes centrales el comercio bilateral, la explotación de recursos naturales, la integración energética y la mejora de los pasos fronterizos. Ambos presidentes instruyeron a sus cancilleres a avanzar en condiciones que favorezcan la inversión, el intercambio comercial y la cooperación en materia minera y tecnológica, en el marco del ACE 35 Chile-Mercosur y el Tratado de Integración Minera.
Se acordó, además, convocar a los principales mecanismos bilaterales de coordinación, entre ellos el mecanismo 2+2 de Cancillería y Defensa, el COMPERSEG y diversas comisiones binacionales.
Kast estuvo acompañado por su ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez MacKenna; el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau; y la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. Tras el encuentro con Milei, la delegación chilena compartió un desayuno con ministros y parlamentarios de ambos países en la sede de la Embajada chilena en Buenos Aires.
La elección de Argentina como primer destino no responde únicamente a la tradición diplomática (los presidentes chilenos suelen inaugurar su agenda internacional con una visita al país con el que comparten más de cinco mil kilómetros de frontera), sino también a un lazo personal que precede a ambos mandatos. Milei y Kast se conocieron en 2022, durante la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) celebrada en São Paulo.
Desde entonces, el argentino manifestó públicamente su apoyo a la candidatura del líder del Partido Republicano chileno, quien le correspondió con una visita a Buenos Aires menos de 48 horas después de ser electo, a fines de 2025.
Este encuentro contrasta de manera nítida con los cortocircuitos diplomáticos que caracterizaron la relación entre Milei y el expresidente Gabriel Boric, cuya salida del poder el 11 de marzo marcó un punto de inflexión en el vínculo bilateral. La sintonía ideológica entre los actuales mandatarios (ambos lideres de la derecha radical en sus respectivos países) configura un eje político que redefine la dinámica regional y que se enmarca en el avance más amplio de gobiernos conservadores en el continente americano.

José Antonio Kast y Javier Milei con sus equipos ministeriales durante la reunión en la Rosada
Los presidentes y sus equipos volvieron a poner sobre la mesa de negociación una promesa tan vieja como la relación misma entre ambos países: la conectividad fronteriza.
El documento final de ambas cancillerías vuelve sobre las mismas palabras que los mendocinos conocen de memoria. Afirman que se priorizará la modernización de los pasos fronterizos mediante digitalización y simplificación de controles, con el objetivo de reducir costos logísticos y posicionar a ambos países como plataformas de articulación regional.
Como medida concreta, los cancilleres acordaron convocar a la brevedad los principales mecanismos bilaterales de coordinación, incluyendo el mecanismo 2+2 de Cancillería y Defensa, el COMPERSEG y diversas comisiones binacionales. La misma canción, quizás en esta ocasión con una esperanza distinta: que la sintonía ideológica y de destrucción del Estado de ambos mandatarios logre vencer las históricas resistencias burocráticas de las segundas y terceras líneas de los organismos responsables de los controles aduaneros y sanitarios cordilleranos.
La visita tuvo lugar en un contexto político delicado para ambos mandatarios. Kast llega a Buenos Aires a punto de cumplir su primer mes en el poder y con una caída significativa en los índices de aprobación. Según la encuestadora Cadem, su respaldo descendió del 57% al 42% desde su asunción, impulsado en parte por la decisión de no contener el precio de los combustibles y trasladar el alza internacional a los consumidores.
El impacto sobre el costo de vida fue inmediato: el 59% de los chilenos identifica el aumento de precios como su principal preocupación económica, cifra que representa 31 puntos más que en agosto de 2025, en los últimos meses del gobierno anterior.
El pesimismo económico también se ha instalado: por primera vez en 44 semanas, quienes ven el futuro con incertidumbre (49%) superan a los optimistas (48%). El 52% considera que Chile va por mal camino (26 puntos más que al inicio de la actual administración), mientras el 78% percibe que la economía está estancada o en retroceso. Estos números contrastan con los ejes que Kast definió como centrales de su gobierno: crecimiento económico, seguridad y control de la migración irregular.
Milei, no hace falta contarlo nuevamente, enfrenta su propio clima de turbulencia política. El encuentro con el mandatario chileno se produjo apenas minutos después de una reunión de gabinete inusual, presidida por el propio Presidente, plagada de rumores sobre el futuro del Jefe de Gabinete e internas entre ministros, después de que se conociera durante el fin de semana largo un nuevo escándalo ligado a créditos hipotecarios irregulares por cifras cien millonarias a legisladores y funcionarios de La Libertad Avanza y el propio equipo económico.