por Redacción Mendoza Económico
Cada 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud desde 1948 que invita a reflexionar sobre los hábitos que impactan en el bienestar.
En este contexto, la alimentación saludable se posiciona como un eje central, no sólo por su impacto en la calidad de vida, sino también por su rol en la prevención de enfermedades como la diabetes, el cáncer y las afecciones cardiovasculares.
En los últimos años, se consolida una tendencia hacia la cocina casera como respuesta a la creciente preocupación por la salud y la calidad de los alimentos. Este cambio también impacta en el consumo, con mayor demanda de productos frescos, naturales y menos procesados.

El Día Mundial de la Salud invita a repensar la alimentación cotidiana.
Desde Essen, destacan que el hogar vuelve a ser el espacio clave para construir bienestar. “Cocinar en casa alimenta el alma”, señaló Mauro Labusta, al tiempo que subrayó la importancia de facilitar herramientas que hagan de la cocina una experiencia accesible.
Especialistas en nutrición coinciden en que la clave está en volver a lo esencial: priorizar alimentos reales como frutas, verduras, legumbres, proteínas y cereales integrales.
Según explica Yanina Sirio, esta mirada busca recuperar una alimentación más cercana a la naturaleza. “La base del bienestar no está en ingredientes exóticos, sino en aprovechar los productos locales y estacionales”.
En términos prácticos, esto se traduce en platos equilibrados, donde la mitad del espacio esté ocupado por vegetales, complementados con proteínas y fibras.

Especialistas recomiendan priorizar alimentos frescos y poco procesados.
Adoptar una alimentación más saludable no requiere cambios drásticos, sino decisiones sostenidas en el tiempo. Entre las principales recomendaciones se destacan:
Además, el tipo de utensilios también puede influir en el resultado, permitiendo reducir el uso de grasas y sal, y conservar mejor los nutrientes.
En un contexto donde el bienestar gana terreno en la agenda pública y privada, la alimentación se consolida como un factor fundamental. La cocina casera no sólo impacta en la salud física, sino también en los vínculos sociales y familiares.
En esa línea, desde Essen remarcan su compromiso con el desarrollo de soluciones que acompañen esta transformación, facilitando el acceso a una alimentación más consciente, saludable y sostenible.