08/04/2026 - Edición Nº735

Economía

Alto el fuego

Petróleo se desploma tras tregua entre Estados Unidos e Irán y alivio en los mercados

08/04/2026 | El petróleo cayó con fuerza tras el acuerdo de alto al fuego entre Estados Unidos e Irán. La reapertura del estrecho de Ormuz impulsó a los mercados, pero persisten dudas sobre la estabilidad del pacto y el futuro del conflicto.


por Redacción Mendoza Económico


El precio del petróleo registró su caída más pronunciada en casi seis años tras el anuncio de un alto al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, (pero se mantine 60% por arriba del precio de referencia cuando empezo el conflicto) mientras los mercados financieros respondieron con alzas generalizadas ante la perspectiva de una desescalada en el conflicto que, durante seis semanas, mantuvo en vilo a la economía mundial. El acuerdo, mediado por Pakistán y anunciado por el presidente Donald Trump el martes en redes sociales, contempla la reapertura del estrecho de Ormuz a cambio de la suspensión de los bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní.

El West Texas Intermediate llegó a caer un 19%, mientras que el crudo Brent —referencia para la mayoría de las transacciones petroleras internacionales— retrocedía un 16%, hasta los 91,70 dólares por barril, luego de haber alcanzado un máximo histórico de 144,42 dólares durante el pico de la tensión. Para los analistas, el nivel de los cien dólares por barril se ha consolidado como el nuevo punto de equilibrio durante el conflicto. "Ese retraso por sí solo probablemente bastaría para que volviéramos a ese nuevo nivel de equilibrio, que no es ni mucho menos el nivel al que estábamos antes del conflicto", señaló Kevin Book, director general de ClearView Energy Partners.

La reacción de los mercados fue inmediata. El índice MSCI de acciones de Asia emergente subió un 1,8% y los futuros de Wall Street avanzaron más de un 2%. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos repuntaron, con una caída de cuatro puntos básicos en el rendimiento a diez años, y el dólar —que había ganado terreno como activo refugio durante el conflicto— cedió un 0,7%. En los mercados emergentes, las divisas de países importadores de petróleo lideraron las ganancias: el won surcoreano, el baht tailandés y el peso filipino se apreciaron frente al billete verde, mientras que el rand sudafricano avanzó hasta un 2,4%.

El anuncio y sus condiciones

Trump comunicó el acuerdo a través de la plataforma Truth Social. "Estoy de acuerdo en suspender el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", escribió, aclarando que la medida estaba "sujeta a que la República Islámica de Irán acepte la apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz". El presidente agregó que Washington había recibido una propuesta de diez puntos por parte de Teherán, a la que calificó como "una base viable sobre la que negociar", aunque no precisó los términos.

Por su parte, el canciller iraní Abbas Araghchi confirmó el acuerdo en un mensaje publicado en la red social X: "Durante un período de dos semanas, será posible el paso seguro por el estrecho de Ormuz mediante la coordinación con las Fuerzas Armadas de Irán". Añadió que, si cesaban los ataques, "nuestras poderosas Fuerzas Armadas suspenderán sus operaciones defensivas". Según un funcionario de la Casa Blanca, Israel también adhirió al alto al fuego.

El anuncio llegó noventa minutos antes del plazo que el propio Trump había fijado para que Irán reabriera el estrecho o enfrentara un bombardeo militar masivo. Horas antes, en un mensaje que contrastaba marcadamente con el tono del acuerdo alcanzado, el presidente había advertido que "toda una civilización morirá esta noche y nunca volverá" si Irán no cedía. En la madrugada del martes, fuerzas estadounidenses habían atacado objetivos militares en la isla de Kharg, principal centro de exportación de petróleo iraní.
Mercados y petróleo reaccionaron positivamente al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán
Mercados y petróleo reaccionaron positivamente al alto el fuego entre Estados Unidos e Irán

La mediación pakistaní y la fragilidad del pacto

El camino hacia el acuerdo estuvo plagado de interrupciones. Según fuentes familiarizadas con las negociaciones, la amenaza de Trump de atacar infraestructura civil iraní —lo que habría violado los Convenios de Ginebra— llevó a los negociadores de Teherán a abandonar las conversaciones diplomáticas. Fue entonces cuando el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif asumió un rol activo como mediador, publicando que las conversaciones avanzaban "de manera sólida y contundente" y solicitando a Irán que reabriera el estrecho como gesto de buena voluntad durante el período de tregua.

A pesar del alivio inicial, los analistas advierten sobre la fragilidad del entendimiento. "Lo más importante es que no hay un plan sobre cómo terminará la guerra", señaló Carol Kong, estratega del Commonwealth Bank of Australia. "Seguimos esperando que Estados Unidos tenga que intensificar el conflicto para poner fin a la guerra. Por lo tanto, aunque el dólar pueda depreciarse a corto plazo, le resultará difícil mantener las pérdidas de forma sostenida."

El patrón de escalada seguida de repliegue no es nuevo en la gestión de Trump. El propio presidente había fijado en marzo un plazo de cinco días para que Irán reabriera el estrecho, que luego extendió otros diez días. Esta conducta repetida ha dado lugar a un acrónimo que circula entre analistas y operadores: TACO, sigla en inglés de la expresión "Trump Always Chickens Out".

La prueba de fuego: el tránsito por Ormuz

Más allá de las declaraciones, la verdadera medida del acuerdo se dirá en el comportamiento de los operadores marítimos. "Esa es la verdadera prueba de fuego: si los armadores y operadores de buques cambian su comportamiento tras el anuncio del alto el fuego", sostuvo Clayton Seigle, investigador del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.

Si bien algunos buques habían logrado cruzar el estrecho en las semanas previas, lo habían hecho en condiciones excepcionales, generalmente sin proceder de países considerados hostiles por Irán. La reapertura plena requiere algo más que una declaración: exige confianza operativa en el terreno.

Para los mercados emergentes, el desenlace del conflicto sigue siendo determinante. "La verdadera prueba será dónde se asientan los precios del petróleo mientras continúan las negociaciones", apuntó Kerry Craig, estratega de JPMorgan Asset Management. "Los precios no son lo suficientemente altos como para destruir la demanda, pero es probable que mantengan una prima de riesgo y permanezcan mucho más altos que donde empezaron el año."

El alto al fuego abre una ventana. Que se convierta en una salida dependerá de lo que ocurra en las próximas dos semanas.