08/04/2026 - Edición Nº735

Economía

Temporada cultural

Boom cultural en Mendoza: cifras récord que explican el fenómeno económico

08/04/2026 | La temporada cultural 2025/2026 de Mendoza generó más de $120.000 millones, con un retorno 5 a 1. Impulsó turismo, gastronomía y empleo, consolidando a la cultura como motor económico clave y eje estratégico de desarrollo provincial.


por Redacción Mendoza Económico


La temporada cultural de verano 2025/2026 de la provincia de Mendoza no solo consolidó su perfil artístico, sino que se transformó en un vector económico de gran escala. Según datos oficiales, generó ingresos por 120.004.512.265 pesos, producto de la articulación entre inversión pública y privada en eventos culturales a lo largo del territorio provincial.

La presentación estuvo a cargo del subsecretario de Cultura, Diego Gareca, quien destacó el alcance del fenómeno: desde la Fiesta Nacional de la Vendimia hasta las múltiples fiestas departamentales y festivales, el verano mendocino se posicionó como el período cultural más dinámico registrado en la provincia y, de acuerdo al informe, también a nivel nacional.

Un ecosistema cultural con escala provincial

El informe fue elaborado por la Dirección de Industrias Creativas, dependiente de la Subsecretaría de Cultura, a partir del trabajo de un equipo interdisciplinario. Se trata del segundo relevamiento consecutivo, lo que permite comenzar a construir una serie estadística sobre el impacto económico del sector.

El estudio abarcó 159 eventos culturales distribuidos en toda Mendoza, entre vendimias, festivales públicos y celebraciones departamentales. En total, estas actividades implicaron 453 noches de programación entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, con un promedio de 3,8 eventos simultáneos por noche.

Este volumen confirma la existencia de un ecosistema cultural sostenido, con capacidad de generar actividad económica de manera continua durante la temporada estival.

Retorno económico: cinco pesos por cada peso invertido

Uno de los datos más relevantes del informe es el indicador de retorno económico, que alcanzó un valor de 5. En términos concretos, esto implica que por cada peso invertido por el sector público, la economía local recibió cinco pesos en concepto de consumo, servicios y contrataciones.

Este efecto multiplicador se apoya en una red amplia de actores: emprendedores, artesanos, proveedores, comercios y prestadores de servicios, que capturan el gasto generado por los eventos.

El análisis territorial muestra diferencias significativas. El Este mendocino lidera con un índice de 6,3, seguido por el Área Metropolitana (5,7) y el Sur (5,3). En contraste, el Noreste (4,7) y el Valle de Uco (3,9) presentan márgenes de crecimiento, lo que abre una ventana para el diseño de políticas públicas focalizadas.

Turismo y gastronomía: los grandes ganadores

El impacto económico se concentró principalmente en dos sectores. El turismo explicó el 40,45% del total, impulsado por los eventos centrales de la Vendimia Nacional, que atraen visitantes de otras provincias y del exterior.

A esto se suma el turismo interno, con desplazamientos de mendocinos hacia la capital y entre departamentos, lo que amplifica el efecto económico en toda la provincia.

En segundo lugar aparece la gastronomía, con un 31,15% del impacto, consolidándose como el principal motor en eventos departamentales, donde el consumo local adquiere mayor relevancia.

Otros rubros también aportaron al circuito económico: comercios de proximidad y transporte (8,25% cada uno), emprendedores culturales (6,30%) y la denominada economía sombra (5,60%).
Los patios de comidas y artesanos también son parte fundamental del movimiento cultural económico
Los patios de comidas y artesanos también son parte fundamental del movimiento cultural económico

Más de 2 millones de asistentes y fuerte generación de empleo

La magnitud del fenómeno también se refleja en la participación del público. La temporada reunió a 2.040.090 personas, una cifra que equivale a llenar 49 veces el estadio Islas Malvinas o 102 veces el teatro Frank Romero Day.

En paralelo, se generaron 35.536 puestos de trabajo temporales, entre empleos directos e indirectos. El 41% correspondió a trabajo directo (artistas y técnicos), mientras que el 59% restante se vinculó a actividades complementarias como gastronomía, comercio y servicios.

Dentro de este esquema, los emprendimientos gastronómicos se destacaron como los mayores generadores de empleo por unidad productiva, con estructuras que demandan más personal por evento en comparación con los rubros artesanales o creativos.

Emprendedores y economía informal: el otro circuito

El informe también pone el foco en el rol de los emprendedores, tanto gastronómicos como creativos. Para este segmento, las fiestas representan una plataforma clave de ventas, visibilidad y expansión de mercado, apalancada en la alta concentración de público.

Un dato relevante es que, durante la temporada, estos actores no trasladaron aumentos de precios, optando por estrategias basadas en el volumen de ventas, lo que contribuyó a sostener el nivel de consumo.

En paralelo, se identifica la presencia de la economía sombra, compuesta por actividades lícitas no registradas formalmente, como la venta ambulante y los servicios informales de estacionamiento. Con un promedio de 42 vendedores por evento con picos de 140 en celebraciones nacionales, este segmento adquiere una dimensión que exige mayor atención regulatoria.

Cultura, datos y política pública

El documento concluye que la relación entre inversión cultural y retorno económico es directamente proporcional: a mayor inversión, mayor impacto. Este hallazgo respalda la idea de la cultura como herramienta de desarrollo económico, más allá de su valor simbólico.

Además, subraya la necesidad de coordinación entre áreas de turismo, cultura y desarrollo económico, especialmente a nivel municipal, para maximizar los beneficios en cada territorio.