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Bodegas Bianchi entra al Bag in Box con resultados satisfactorios

En constante evolución de la relación del vino con los consumidores los envases, ocasiones de consumo y formas de llegar al público sufren transformaciones permanentes.

En un momento de intensa evolución las bodegas, por distintos factores, han avanzado fuertemente en nuevos envases que aportan a al consumidor facilidad de consumo y transportabilidad del vino.

Felipe Cordeyro, Gerente Comercial de Bodegas Bianchi

Así el Bag in Box que desde hace años viene reclamando un lugar ha crecido exponencialmente a partir del aumento del consumo que trajo las nuevas costumbres llegadas con la pandemia y la crisis del vidrio que aceleró la necesidad de buscar reemplazos eficientes a la tradicional botella.

En ese camino Bodegas Bianchi se sumó al cambio que como asegura Felipe Cordeyro, Gerente Comercial de la bodega lleva a formatos más versátiles y eco-friendly como el BIB (Bag in Box), una innovación tecnológica que transformó el envasado, la comercialización y el consumo del vino.

Su nombre deviene del formato: se trata de una caja de cartón que contiene en su interior una bolsa cerrada y sellada, con una válvula dispensadora que se cierra herméticamente impidiendo la transferencia de oxígeno al momento de servir el vino.

Para este envase más práctico, fácil de transportar y adaptable a distintos momentos del día, Bianchi eligió dos de sus líneas, Finca Los Primos y Don Valentín Lacrado, que son las de mayor consumo y buscan seducir a nuevos consumidores haciendo foco en la practicidad.

Este packaging tiene tres características relevantes, por un lado, su forma cuadrangular que facilita el almacenamiento y el transporte; por el otro, su funcionamiento que minimiza la exposición de la bebida al contacto con oxígeno; y por último el hecho de contribuir a  la disminución del impacto ambiental, un aspecto clave de la filosofía de respeto por el entorno, la comunidad y el énfasis en las buenas prácticas, que lleva adelante Bodegas Bianchi.

El BIB es un formato muy conocido en Europa, especialmente en los países nórdicos, y ahora está creciendo en Argentina. Según datos del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura) en el mes de octubre 2021 se registró un 32 %  de incremento de su uso frente a los meses precedentes.

Las razones de su creciente aceptación pueden hallarse en las singulares ventajas que ofrece este packaging. Este nuevo envase presenta una gran versatilidad y es liviano, la caja solo representa el 5% del peso total del vino, mientras que en una botella de vidrio asciende al 50%. Es fácil y cómodo de manipular: un Bag in Box de tres litros es un 48% más ligero que 4 botellas de vino de 750 ml. Asimismo asegura al consumidor una higiene inmejorable, ya que es un envase de un solo uso y proporciona una mayor seguridad en todas las etapas de la cadena de distribución ya que -a diferencia de las botellas de vidrio- es un packaging “a prueba de golpes”.

Te invitamos a escuchar el diálogo con el Gerente Comercial de Bianchi, Felipe Cordeyro para interiorizarte más del lanzamiento de los nuevos formatos.