por Redacción Mendoza Económico
La industria olivícola atraviesa una de las transformaciones más significativas de las últimas décadas, impulsada por la incorporación de tecnología de última generación que promete cambiar de manera estructural la ecuación productiva del sector.
En este contexto, la empresa mendocina Agrocosecha presentó oficialmente una cosechadora arrastrada de la firma Pellenc, un desarrollo que permite alcanzar niveles inéditos de eficiencia: hasta 10 hectáreas diarias con un solo operador y un tractor convencional.
El avance llega en un momento crítico para el agro, caracterizado por costos crecientes y escasez de mano de obra. Frente a este escenario, la mecanización se posiciona como una solución estratégica más que como una simple mejora operativa.
La propuesta se basa en un concepto claro: hacer más con menos recursos, optimizando tanto los tiempos de trabajo como la estructura de costos.
Según explicó Lucas Gilbert, gerente de Agrocosecha, la tecnología permite alcanzar un rendimiento de hasta 16 toneladas por hora, con un nivel de calidad que mantiene el fruto intacto, un factor clave para la rentabilidad del negocio.
Uno de los aspectos más disruptivos de esta innovación es su capacidad de transformar un tractor convencional en una unidad de recolección de alta eficiencia, eliminando la necesidad de maquinaria compleja o múltiples operarios.
Entre las principales ventajas operativas se destacan:
Este conjunto de atributos impacta directamente en los costos de cosecha, uno de los componentes más sensibles dentro de la estructura productiva olivícola.

Las cosechadores de olivares ya están en Mendoza de la mano de Agrocosecha
Más allá de la productividad, el desarrollo introduce un componente clave: el cuidado de la planta.
El sistema de sacudida controlada permite el desprendimiento completo del fruto sin afectar la estructura del árbol, lo que garantiza que la mejora en la cosecha no comprometa la sustentabilidad del cultivo a largo plazo.
Este enfoque resulta determinante en un sector donde la calidad del fruto y la longevidad del olivar son variables críticas.
El equipo incorpora además una serie de innovaciones orientadas a maximizar la eficiencia integral del proceso:
Estas características consolidan el concepto de mecanización multipropósito, clave para diversificar la producción y amortizar inversiones en contextos económicos volátiles.
Durante el mes de abril, Agrocosecha recibirá la visita de especialistas de Pellenc Ibérica, quienes llevarán adelante demostraciones técnicas para validar el funcionamiento del equipo en condiciones reales.
Este proceso marca el inicio de una etapa de adopción que podría acelerar la modernización del sector olivícola argentino, especialmente en regiones como Mendoza, donde la eficiencia productiva es un factor determinante para la competitividad internacional.
La incorporación de esta tecnología no solo implica una mejora operativa, sino un cambio profundo en la matriz de rentabilidad del negocio olivícola.
La combinación de:
configura un escenario donde la escala y la eficiencia pasan a ser los principales motores de competitividad.
En un contexto global de alta demanda de aceite de oliva y derivados, este tipo de innovaciones posiciona al sector frente a una oportunidad estratégica de crecimiento.