21/04/2026 - Edición Nº748

Empresas y Negocios

tecnología

Revolución en la olivicultura: nueva cosechadora multiplica la productividad y reduce la dependencia de mano de obra

20/04/2026 | La nueva cosechadora que trae a Mendoza Agrocosecha revoluciona la olivicultura: permite cosechar hasta 10 hectáreas diarias con menor costo y más eficiencia, marcando un cambio estructural en la rentabilidad del sector.


por Redacción Mendoza Económico


La industria olivícola atraviesa una de las transformaciones más significativas de las últimas décadas, impulsada por la incorporación de tecnología de última generación que promete cambiar de manera estructural la ecuación productiva del sector.

En este contexto, la empresa mendocina Agrocosecha presentó oficialmente una cosechadora arrastrada de la firma Pellenc, un desarrollo que permite alcanzar niveles inéditos de eficiencia: hasta 10 hectáreas diarias con un solo operador y un tractor convencional.


Respuesta tecnológica a los desafíos del agro moderno

El avance llega en un momento crítico para el agro, caracterizado por costos crecientes y escasez de mano de obra. Frente a este escenario, la mecanización se posiciona como una solución estratégica más que como una simple mejora operativa.

La propuesta se basa en un concepto claro: hacer más con menos recursos, optimizando tanto los tiempos de trabajo como la estructura de costos.

Según explicó Lucas Gilbert, gerente de Agrocosecha, la tecnología permite alcanzar un rendimiento de hasta 16 toneladas por hora, con un nivel de calidad que mantiene el fruto intacto, un factor clave para la rentabilidad del negocio.

Productividad exponencial: el salto tecnológico en la cosecha

Uno de los aspectos más disruptivos de esta innovación es su capacidad de transformar un tractor convencional en una unidad de recolección de alta eficiencia, eliminando la necesidad de maquinaria compleja o múltiples operarios.

Entre las principales ventajas operativas se destacan:

  • Productividad exponencial: hasta 10 hectáreas por día, superando ampliamente los sistemas manuales y mecánicos tradicionales.
  • Velocidad operativa adaptable: entre 1,5 y 6 km/h, según la densidad del cultivo.
  • Alta capacidad de carga: tolvas de 3.600 kg, que permiten jornadas continuas con menor tiempo ocioso.

Este conjunto de atributos impacta directamente en los costos de cosecha, uno de los componentes más sensibles dentro de la estructura productiva olivícola.
Las cosechadores de olivares ya están en Mendoza de la mano de Agrocosecha
Las cosechadores de olivares ya están en Mendoza de la mano de Agrocosecha

Tecnología que protege el cultivo y mejora la calidad

Más allá de la productividad, el desarrollo introduce un componente clave: el cuidado de la planta.

El sistema de sacudida controlada permite el desprendimiento completo del fruto sin afectar la estructura del árbol, lo que garantiza que la mejora en la cosecha no comprometa la sustentabilidad del cultivo a largo plazo.

Este enfoque resulta determinante en un sector donde la calidad del fruto y la longevidad del olivar son variables críticas.

Versatilidad y eficiencia operativa

El equipo incorpora además una serie de innovaciones orientadas a maximizar la eficiencia integral del proceso:

  • Versatilidad productiva: apto para olivo, almendro, pistacho y frutales en línea.
  • Limpieza de precisión: sistema de separación neumática que elimina hojas y ramas en tiempo real.
  • Bajo mantenimiento: reducción del desgaste gracias al transporte neumático.

Estas características consolidan el concepto de mecanización multipropósito, clave para diversificar la producción y amortizar inversiones en contextos económicos volátiles.

Validación tecnológica y desembarco en el mercado local

Durante el mes de abril, Agrocosecha recibirá la visita de especialistas de Pellenc Ibérica, quienes llevarán adelante demostraciones técnicas para validar el funcionamiento del equipo en condiciones reales.

Este proceso marca el inicio de una etapa de adopción que podría acelerar la modernización del sector olivícola argentino, especialmente en regiones como Mendoza, donde la eficiencia productiva es un factor determinante para la competitividad internacional.

Impacto económico: una nueva matriz de rentabilidad

La incorporación de esta tecnología no solo implica una mejora operativa, sino un cambio profundo en la matriz de rentabilidad del negocio olivícola.

La combinación de:

  • Mayor productividad por hectárea
  • Reducción de costos laborales
  • Optimización de tiempos de cosecha

configura un escenario donde la escala y la eficiencia pasan a ser los principales motores de competitividad.

En un contexto global de alta demanda de aceite de oliva y derivados, este tipo de innovaciones posiciona al sector frente a una oportunidad estratégica de crecimiento.