por Redacción Mendoza Económico
Más de veinte cámaras y asociaciones empresariales de Mendoza formalizaron un planteo conjunto ante el gobernador Alfredo Cornejo, en el que advierten sobre el deterioro sostenido de la actividad económica y reclaman una batería de medidas orientadas a la reactivación productiva, la preservación del empleo y la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas (PyMEs).
El documento, que reúne a entidades del comercio, la industria, la vitivinicultura, la agricultura, el turismo, la construcción y los servicios, se configura como uno de los posicionamientos más amplios del sector privado mendocino en los últimos años. La señal no solo radica en el contenido, sino también en el nivel de consenso alcanzado entre actores históricamente heterogéneos.
El eje central del planteo es un diagnóstico de alta complejidad macroeconómica y productiva, que los firmantes caracterizan como un proceso de deterioro estructural. Entre los factores señalados se destacan la recesión sostenida, la elevada presión fiscal, las restricciones al acceso al crédito, la capacidad instalada ociosa, la falta de liquidez y la caída del ingreso real.
A este cuadro se suma el incremento de costos en insumos y logística, que erosiona los márgenes empresariales en prácticamente todos los sectores. En paralelo, las cámaras advierten sobre el impacto de la paralización de la obra pública nacional, la ausencia de un nuevo pacto fiscal, la falta de avances hacia una reforma del esquema de coparticipación y la inexistencia de una reforma tributaria integral.
El resultado, según el documento, es un escenario en el que se debilita progresivamente el entramado productivo regional, con riesgos crecientes para la continuidad de empresas y el sostenimiento del empleo.
Uno de los puntos más relevantes del pronunciamiento es que el diagnóstico no se apoya únicamente en variables agregadas, sino en la experiencia cotidiana de las empresas. Las cámaras sostienen que la crisis se manifiesta en la operatoria diaria: dificultades para financiar capital de trabajo, caída de ventas, incremento de costos fijos y tensiones en la cadena de pagos.
Esta combinación de evidencia empírica y cuantitativa refuerza el peso del reclamo y busca interpelar a las autoridades desde una perspectiva pragmática: la de la economía real.

La carta presentada por las entidades empresariales de Mendoza al Gobernador Cornejo
En este contexto, el sector empresario propone un paquete de nueve medidas de carácter inmediato, orientadas a estabilizar la situación y evitar un deterioro mayor.
En primer lugar, solicitan la postergación de ejecuciones fiscales y el levantamiento de embargos e inhibiciones bancarias por al menos 180 días, con el objetivo de descomprimir la situación financiera de empresas en dificultades.
En segundo término, plantean la necesidad de una reducción de las tasas de financiación en los planes de pago para PyMEs y pequeños contribuyentes ante organismos como ARCA y ATM, como mecanismo de alivio directo.
El tercer eje apunta a una revisión del gasto público estructural, bajo el argumento de que la consolidación fiscal es condición necesaria para reducir la presión impositiva sobre el sector privado.
En materia energética, reclaman la disminución de la carga impositiva provincial y municipal vinculada al consumo productivo, un componente que ha ganado peso relativo en la estructura de costos.
El quinto punto propone reorientar la obra pública hacia proyectos de infraestructura de menor escala, con mayor capacidad de generación de empleo y efecto multiplicador inmediato.
En cuanto al financiamiento, solicitan fortalecer y reconfigurar el Fondo para la Transformación y el Crecimiento, al que consideran una herramienta clave para dinamizar la inversión productiva.
Asimismo, impulsan la adhesión al Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), como instrumento para promover nuevos proyectos en el territorio provincial.
El octavo punto introduce una advertencia sobre la sostenibilidad fiscal: las cámaras piden evitar nuevos esquemas de endeudamiento sin una evaluación previa de las cuentas públicas, para no trasladar mayores cargas al sector privado.
Finalmente, proponen una revisión de la cartera de proyectos de inversión pública, priorizando aquellos con impacto inmediato y alto retorno económico y social.

Alfredo Cornejo deberá ensayar alguna respuesta al reclamo empresarial
Más allá de las medidas concretas, el documento plantea la necesidad de consolidar un espacio permanente de articulación público-privada. El objetivo es generar un ámbito de seguimiento de las políticas implementadas y construir una agenda de desarrollo sostenible para Mendoza.
Las entidades firmantes manifiestan su disposición a participar activamente en ese proceso, en un contexto donde la coordinación entre niveles de gobierno y actores económicos aparece como un factor crítico.
El alcance del pronunciamiento (respaldado por entidades como la Unión Industrial de Mendoza, la Federación Económica de Mendoza, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, ACOVI, CAFIM, la Asociación de Viñateros de Mendoza, la Unión Vitivinícola Argentina, APROCAM, la Cámara de Turismo de Mendoza, ASINMET, entre otras) envía una señal clara tanto al gobierno provincial como al nacional.
Se trata de un llamado de atención coordinado que combina diagnóstico, propuestas y disposición al diálogo, pero que también expone la creciente preocupación del empresariado frente a una dinámica económica que, de no revertirse, podría profundizar la caída de la actividad y el empleo en la provin