por Redacción Mendoza Económico
En el contexto del Día de la Tierra, que se celebra cada 22 de abril, la sostenibilidad empresarial gana protagonismo como eje estratégico. En este escenario, la gestión de flotas vehiculares aparece como una herramienta clave para mejorar la eficiencia operativa y reducir el impacto ambiental.
Según plantea Franco Taraborrelli, gerente general de Ituran Argentina, la incorporación de tecnología en este segmento ya no es opcional. “La inteligencia aplicada a la operación ya no es una cuestión de sí o no, sino de cómo implementarla en cada flota”, señala.
El avance de la conectividad y el uso de datos permite optimizar la operación de vehículos en empresas de distintos sectores. Más allá de la geolocalización, las soluciones actuales permiten anticipar desvíos, mejorar la toma de decisiones y reducir errores.

La tecnología redefine la gestión de flotas empresariales
Entre las principales aplicaciones tecnológicas se destacan:
La incorporación de estas herramientas permite avanzar en modelos más eficientes, con impacto directo en la reducción del consumo de combustible, la disminución de emisiones y la mejora de la huella de carbono.
Además, la capacidad de recopilar y analizar grandes volúmenes de datos se posiciona como un diferencial competitivo para las empresas que operan con flotas.
En este marco, la interoperabilidad entre sistemas se vuelve clave, ya que facilita la integración de datos y el desarrollo de analítica avanzada en entornos donde intervienen múltiples actores.
Dentro de este ecosistema, soluciones como ITURAN FLOTAS TRACKING PLUS permiten visualizar la flota en tiempo real, configurar alertas y mejorar la seguridad vial.
Entre sus funcionalidades se incluyen:
Además, estas herramientas contribuyen al recupero de vehículos ante robos y al fortalecimiento de las operaciones logísticas.
De cara al futuro, la movilidad empresarial apunta a ser cada vez más conectada y sostenible. La integración de datos y el uso de inteligencia aplicada no solo redefinen la eficiencia operativa, sino que también impulsan modelos logísticos más ágiles, precisos y competitivos.
En este contexto, el diferencial para las empresas estará en la capacidad de transformar datos en decisiones concretas, mejorando la gestión de flotas y contribuyendo a la reducción del impacto ambiental.