por Redacción Mendoza Económico
El Salón Cava del Hotel Esplendor by Wyndham Mendoza, ubicado en el complejo Arena Maipú, fue escenario de una degustación de vinos y aceite de oliva extra virgen de Bodega Atilio Avena. El encuentro reunió a comunicadores y especialistas en producción regional en torno a una propuesta que, más allá del contenido de las copas, buscó tender puentes entre la hospitalidad hotelera y la identidad productiva del territorio.
La velada se realizó en el inicio del otoño, estación en que la aceituna alcanza su punto óptimo de cosecha y los vinos de guarda comienzan a salir de su período de reposo. Ese doble ritmo estacional imprimió al evento una coherencia simbólica difícil de ignorar: el momento elegido no fue casual, sino una declaración sobre el vínculo entre el tiempo agrícola y la cultura del consumo consciente.

Los equipos de Esplendor by Wyndham y la bodega Atilio Avena que prepararon el evento
Bodega Atilio Avena presentó dos líneas que, según sus responsables, expresan con claridad los extremos de su propuesta vitivinícola.
La primera, llamada Franco, se define por la ausencia de intervención maderera y la primacía de la fruta como protagonista. Su eslogan,“Vinos desnudos. Descaradamente puro”, sintetiza una apuesta por la honestidad enológica que, en palabras de Marcelo Gracieux, dueño de la bodega, parte de una convicción sencilla: “Siempre decimos que en la bodega nos gustan las cosas simples, y esta línea lo refleja en cada copa. Como todos los momentos genuinos de la vida, Franco es un vino honesto y sin artificios: nada de madera, solo la fruta hablando por sí sola”.
La segunda línea, Gran Atilio Avena, representa el registro opuesto dentro de la misma filosofía. Se trata de vinos de guarda, elaborados con mayor estructura y complejidad, pensados para quienes buscan una expresión profunda del terroir mendocino. Lejos de contradecir a Franco, la línea la complementa: en ambos casos, el principio rector es el respeto por el producto y la autenticidad del origen.
El aceite de oliva extra virgen de la bodega acompañó la degustación como un eje transversal. Su presencia no fue decorativa: en el contexto de la cosecha otoñal, el aceite funcionó como un recordatorio de que la misma tierra que produce uva también da aceitunas, y que la identidad de Mendoza, y de Maipú en particular, no se agota en la vid.
El Esplendor by Wyndham Mendoza no es el único establecimiento de la cadena que participó de la iniciativa. Los hoteles Esplendor by Wyndham Plaza Francia, en Buenos Aires, y Esplendor by Wyndham El Calafate también forman parte de este compromiso con experiencias que buscan celebrar la cultura y la identidad local de cada destino.
En el caso mendocino, la elección de Maipú como sede no es neutral: el departamento concentra más de doscientas bodegas y constituye el epicentro histórico de la vitivinicultura provincial.
Jorgelina Avellaneda, Gerente del Hotel Esplendor by Wyndham Mendoza, resume la orientación del establecimiento: “Lo que nos hace diferentes no es solo el espacio, sino con quién lo habitamos. Esplendor by Wyndham Mendoza está profundamente enraizado en Maipú y en su cultura productiva, y alianzas como la que construimos con Bodega Atilio Avena son la mejor expresión de eso”.
El Salón Cava, donde se celebró la velada, condensa esa filosofía en términos arquitectónicos: luz cálida, ambiente íntimo y una escala que favorece el diálogo por sobre el espectáculo.
La noche también sirvió para comunicar una decisión estratégica de Turismo Doss, operadora de los establecimientos de Plaza Francia y El Calafate: el hotel patagónico permanecerá abierto durante las vacaciones de invierno, extendiendo su temporada hasta el 31 de mayo, con reapertura prevista para el 1 de julio.
La medida responde a una lectura del mercado que apuesta por la desestacionalización de la oferta turística. Aunque el invierno reduce la duración de los días y endurece las temperaturas en la Patagonia, los atractivos centrales del destino continúan operativos: el Glaciar Perito Moreno, el Parque Nacional Los Glaciares y las excursiones lacustres mantienen su actividad.
La propuesta del hotel para esa temporada incluye restaurante con vista al Lago Argentino, spa con pileta climatizada y opciones de astroturismo.
“El invierno también es una oportunidad para una estadía más enfocada en el disfrute puertas adentro, combinando naturaleza, bienestar y gastronomía”, señala Diego Coll Benegas, CEO de Turismo Doss.
Por su parte, Carlos Braun, presidente y fundador de la compañía, aporta el marco conceptual: “Nuestro objetivo desde el inicio fue aprovechar las oportunidades que se presentaban en un país que, a pesar de sus vaivenes, tiene destinos incomparables. Siempre creí que el turismo sería uno de los grandes motores de desarrollo de la Argentina”. Bajo el concepto de turismo de autor, la empresa combina estándares internacionales con una identidad local deliberadamente construida.

Esplendor by Wyndham Calafate
La velada en el Salón Cava dejó como saldo algo más que una degustación. Consolidó vínculos entre actores que comparten una orientación común: la convicción de que la calidad, la autenticidad y el territorio son valores que no se contraponen a la escala comercial, sino que pueden convivir con ella cuando existe una estrategia clara.
En ese sentido, el encuentro entre Esplendor by Wyndham Mendoza y Bodega Atilio Avena ilustra una forma de entender la hospitalidad que hace del entorno productivo local no un telón de fondo, sino el centro de la propuesta.