por Redacción Mendoza Económico
En un escenario económico complejo, marcado por la caída del poder adquisitivo y una competencia creciente, el histórico casino del hotel Hyatt Mendoza inició un proceso de reconversión que busca redefinir su posicionamiento en el mercado local.
La apuesta es clara: migrar desde un esquema centrado casi exclusivamente en el juego hacia un modelo de entretenimiento integral, donde la experiencia del cliente se amplía con gastronomía, espectáculos y servicios de hospitalidad.
Se trata de un enfoque alineado con las principales plazas internacionales, donde los casinos dejaron de ser espacios aislados para convertirse en centros de entretenimiento multifuncionales.

Enrique Aliquó, nuevo gerente del Dreams Plaza
El eje de esta transformación está en el concepto de “no gaming”, una tendencia global que incorpora actividades complementarias al juego tradicional, como la oferta gastronómica, la agenda cultural y la experiencia hotelera.
Este cambio responde a una dinámica que ya se consolidó en mercados como Las Vegas y Macao, donde el negocio dejó de depender exclusivamente de las apuestas para diversificar sus fuentes de ingresos.
En Mendoza, la implementación de este modelo está liderada por la cadena Dreams, actual operadora del casino del Hyatt, bajo la conducción de Enrique Aliquó, un ejecutivo con más de dos décadas de experiencia en el sector en Chile.
“El objetivo es ofrecer una experiencia de 360 grados. Que alguien pueda venir, tomar un café o disfrutar un show sin necesidad de jugar”, sintetiza Aliquó.
El rediseño estratégico no es aislado. Responde a una transformación estructural del mercado que afecta a toda la industria del entretenimiento.
Mientras países como Chile y Uruguay sostienen niveles de consumo relativamente estables, en Argentina el sector enfrenta el impacto directo de la inestabilidad macroeconómica.
La consecuencia es una retracción del gasto en ocio, que se percibe tanto en casinos como en restaurantes y propuestas recreativas.
“Está duro para toda la industria, y en Mendoza más aún por la competencia. Hay muchos casinos en una plaza relativamente chica”, advierte Aliquó.
En ese contexto, la clave pasa por diferenciarse: ya no alcanza con la oferta de máquinas tragamonedas y mesas de juego.
El nuevo modelo pone el foco en el consumidor como eje de la experiencia. La propuesta apunta a generar un entorno donde el visitante no necesariamente vaya a apostar, sino a pasar un momento de disfrute integral.
Esto implica repensar el espacio como un ámbito social, donde conviven distintas opciones de entretenimiento.
El antecedente inmediato de esta estrategia es Monticello, el mayor centro de entretenimiento de Chile operado por la misma compañía, que combina casino, espectáculos masivos y una amplia oferta gastronómica.
Allí, el funcionamiento es continuo durante las 24 horas y la infraestructura incluye un estadio para miles de espectadores y múltiples restaurantes.

Nuevas tecnologías y más servicios en el Dreams Plaza
La segmentación del público es otro de los pilares del nuevo enfoque.
Por un lado, el turismo internacional, especialmente el brasileño, que llega atraído por el vino y la gastronomía, encuentra en el casino una extensión natural del hotel, con servicios integrados y sin necesidad de salir del complejo.
Por otro, el desafío más relevante es el cliente local, cuya fidelización depende de la calidad del servicio y la experiencia.
En un mercado donde la oferta de juego es similar entre competidores, la diferencia pasa por la atención, la capacitación del personal y la integración de servicios.
“La diferencia no está en las máquinas, está en cómo atendemos al cliente”, señalan desde la compañía.
Dentro de esta estrategia, la propuesta gastronómica adquiere un rol central.
El casino opera en sinergia con el hotel cinco estrellas, compartiendo estándares, insumos y equipo profesional, lo que permite sostener una oferta de alta calidad.
Actualmente, el complejo cuenta con tres espacios diferenciados:
El objetivo es transformar la gastronomía en un motor de atracción propio, más allá del juego.

Enrique Aliquó, nuevo gerente del Dreams Plaza
Si bien la industria incorpora avances tecnológicos (como nuevos sistemas de pago, mejoras ergonómicas y pantallas más sofisticadas), el diferencial sigue estando en la experiencia presencial.
Frente al crecimiento del juego online, desde la empresa sostienen que el componente social del casino es irremplazable.
La interacción, el ambiente y la posibilidad de compartir generan un valor que el formato digital no logra replicar.
Otro eje clave es el juego responsable, en un contexto donde la problemática de la ludopatía gana visibilidad.
La compañía cuenta con protocolos específicos y un equipo capacitado para detectar conductas de riesgo y actuar preventivamente, incluyendo mecanismos de autoexclusión.
Este enfoque busca diferenciarse de las plataformas ilegales de juego online, que operan sin controles ni estándares de protección al usuario.
Con 25 años de trayectoria, el casino del Hyatt Mendoza mantiene un posicionamiento de alta gama en el mercado local.
Sin embargo, el contexto obliga a evolucionar. La reconversión en marcha no solo apunta a sostener la competitividad, sino a instalar un nuevo paradigma de entretenimiento en la provincia, alineado con las tendencias internacionales y las nuevas demandas del consumidor.
El desafío no es menor: adaptarse a un mercado más chico, más exigente y con menor capacidad de gasto, sin resignar estándares de calidad.