por Redacción Mendoza Económico
El presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, aseguró que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) logró acelerar las decisiones de inversión de las compañías, aunque advirtió sobre la necesidad de alcanzar un equilibrio que contemple la competitividad de la industria nacional.
En ese marco, destacó que ya hay 13 proyectos presentados y 7 aprobados bajo el esquema, lo que evidencia el atractivo del régimen. Sin embargo, planteó que su continuidad más allá del plazo previsto sería clave para consolidar un proceso de expansión más ambicioso. “Lo más lógico sería que el régimen continúe para acompañar el desarrollo del sector”, afirmó.
Esta semana se reunirá la Mesa Federal Minera, que convocará a gobernadores de ocho provincias en San Juan, en el contexto de la Expo Internacional San Juan Minera. El objetivo es coordinar políticas entre el sector público y privado para fortalecer la cadena de valor.
Cacciola subrayó que el desafío es evitar extremos: ni un “compre local indiscriminado” ni una apertura total que permita que hasta el 80% de los insumos provenga del exterior. “Es tan negativo restringir sin criterio como importar sin límites”, sostuvo.
El planteo apunta a que el Gobierno nacional actúe como articulador para potenciar la industria nacional sin afectar la competitividad de los proyectos.
Uno de los ejes centrales del debate es el impacto social. Según el titular de CAEM, la sostenibilidad de la actividad minera depende directamente del desarrollo de la cadena de proveedores locales.
“El sector no será aceptado si no genera crecimiento visible en el país”, advirtió. En términos de empleo, explicó que por cada puesto directo se generan dos indirectos, y que un proyecto minero puede demandar hasta 800 empresas proveedoras en su etapa inicial y unas 550 durante su operación.

Roberto Cacciola, titular de la CAEM
En el plano macroeconómico, Cacciola comparó el desempeño del sector con el agro. Señaló que la minería representa actualmente cerca del 20% de las exportaciones del campo, que proyecta US$39.000 millones.
Las exportaciones mineras alcanzaron US$6.056 millones en 2025, con un crecimiento interanual del 30%, y podrían superar los US$9.000 millones en 2026, con potencial de escalar por encima de los US$10.000 millones si los precios internacionales acompañan.
Este crecimiento se explica por dos factores clave: el aumento en la producción de litio y la mejora en los precios del oro y la plata.
El litio se consolida como el principal motor del sector. La producción pasó de 35.000 toneladas en 2022 a 116.000 en 2025, pese a la caída de precios internacionales. Para 2026, con una recuperación en las cotizaciones, se prevé que las exportaciones superen los US$2.400 millones.
En contraste, Cacciola alertó sobre la situación de la minería metalífera tradicional. “Si se mantuvieran los precios de 2022, muchas minas de oro y plata dejarían de operar”, advirtió, marcando la falta de nuevos proyectos que reemplacen a los actuales.
Otro de los puntos críticos es la infraestructura, especialmente en transporte y energía. El dirigente sostuvo que las inversiones deberán acompañar el ritmo de los proyectos, aunque reconoció posibles demoras.
“La infraestructura tiene que crecer a la par de la minería. Es un desafío que debe pensarse a largo plazo, con una visión de los próximos 100 años”, afirmó.
Cacciola también destacó el papel de los gobernadores de provincias mineras como garantes de estabilidad. Consideró que existe un consenso en torno a políticas clave como el equilibrio fiscal, la apertura a la inversión y la reducción de subsidios, lo que otorga previsibilidad al sector.
Finalmente, se refirió a las exigencias de cupo laboral local, señalando que deben adaptarse a la realidad de cada provincia. Si bien el esquema 90% empleo local y 10% externo es deseable, reconoció limitaciones en la disponibilidad de perfiles técnicos y profesionales.
“No alcanza con fijar porcentajes: hay que trabajar en la formación de recursos humanos para aumentar la participación de las comunidades”, concluyó.