06/05/2026 - Edición Nº763

Producción

inflación

Costos del transporte de carga: desacelera el ICT en abril pero la presión sigue en niveles críticos

06/05/2026 | El ICT subió 2,42% en abril tras el pico de marzo, pero acumula 17,8% en 2026 y 46,4% interanual, consolidando una presión estructural sobre el transporte de carga.


por Redacción Mendoza Económico


Luego del fuerte salto registrado en marzo, el Índice de Costos del Transporte (ICT) mostró en abril una desaceleración significativa, aunque insuficiente para modificar la tendencia de fondo que atraviesa el sector. Con un incremento mensual del 2,42%, el indicador volvió a niveles similares a los de comienzos de año, pero mantiene una dinámica acumulada que refleja tensiones persistentes en la estructura de costos.

El dato contrasta con el aumento de 10,15% en marzo, el más alto de los últimos dos años, impulsado principalmente por el ajuste en el precio del combustible (+24,7%). La moderación de abril aparece así más como una corrección técnica que como un cambio de tendencia.

Un cuatrimestre con fuerte presión acumulada

En términos agregados, el comportamiento del ICT sigue marcando un deterioro relevante. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el índice acumula una suba de 17,8%, superando ampliamente el 10,3% registrado en el mismo período del año anterior.

La comparación interanual refuerza este diagnóstico: los costos del transporte aumentaron 46,4% en los últimos doce meses, consolidando un escenario donde la presión deja de ser coyuntural para adquirir un carácter estructural.

El indicador, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de FADEEAC, mide la evolución de once rubros que inciden directamente en la operatoria de las empresas de transporte de cargas. Su relevancia excede lo estadístico: funciona como referencia central para la determinación de tarifas en toda la cadena logística.

El factor salarial vuelve a liderar las subas

Durante abril, la dinámica de los costos estuvo marcada por una evolución heterogénea entre los distintos componentes. El principal impulso provino del rubro Personal (Conducción), que registró un incremento de 6,14%.

Este aumento responde a la implementación de la segunda cuota del Convenio Colectivo de Trabajo 40/89, que establece un esquema de actualizaciones mensuales entre marzo y agosto de 2026. De este modo, los costos laborales continúan funcionando como uno de los principales vectores de presión.

El impacto no se limita al salario directo. Rubros asociados como Reparaciones (+1,81%) y Gastos Generales (+3,35%) también reflejan el efecto indirecto de esta dinámica, en un contexto agravado por el deterioro de la infraestructura vial, que eleva los costos operativos.

Combustible: menor suba, pero alto impacto acumulado

A diferencia de marzo, el rubro Combustible mostró en abril un comportamiento más contenido, con una suba de 1,33%. Esta moderación se explica por el congelamiento de precios por 45 días implementado por YPF.

Sin embargo, el alivio es relativo. En lo que va de 2026, el gasoil acumula un incremento cercano al 31%, lo que lo posiciona como uno de los factores más determinantes en la estructura de costos del transporte.

A este escenario se sumó en abril la suba de Lubricantes (+7%), que revirtió la tendencia más moderada del primer trimestre y contribuyó a sostener la inercia alcista en los costos operativos.

Impuestos postergados y distorsión en precios relativos

En el frente impositivo, el Gobierno mantiene la estrategia de diferimiento en la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos. A través del Decreto 217/2026, se postergó la aplicación de estos ajustes hasta el 1° de mayo, medida que luego fue extendida mediante el Decreto 302/2026.

Este mecanismo, vigente desde 2024, implica que los tributos se mantienen por debajo de los niveles que corresponderían según la actualización por inflación medida por el IPC. Si bien esta decisión contribuye a moderar parcialmente los costos en el corto plazo, introduce distorsiones en los precios relativos que podrían trasladarse a futuro.

Otros componentes: estabilidad relativa

El resto de los rubros mostró variaciones más acotadas. Neumáticos (+1,05%) y Peajes (+0,52%) se ubicaron por debajo del promedio general, mientras que el Costo Financiero registró un leve incremento de 0,82%.

Por su parte, componentes como Material Rodante, Seguros, Patentes y Tasas no evidenciaron cambios mensuales, aunque mantienen variaciones relevantes en la comparación anual.

Un escenario desafiante para la logística

A pesar de la desaceleración mensual, el panorama para el transporte de cargas continúa siendo complejo. La combinación de costos laborales en alza, un combustible con fuerte incremento acumulado y el deterioro de la infraestructura configura un entorno operativo exigente.

A esto se suma un factor clave: la desaceleración de la economía real, que limita la posibilidad de trasladar los mayores costos a tarifas sin afectar los niveles de actividad. En este contexto, las empresas enfrentan una creciente compresión de márgenes.

Perspectivas: variables clave en el radar

De cara a los próximos meses, la evolución del ICT estará determinada por tres variables centrales: la dinámica de los precios regulados, las negociaciones salariales y el comportamiento del combustible.

Se trata de factores que no solo condicionan al sector, sino que impactan directamente en el conjunto de la economía, dado el carácter estratégico del transporte en la logística nacional.

La desaceleración de abril ofrece una señal de alivio transitorio, pero no modifica el diagnóstico de fondo: los costos del transporte continúan en una trayectoria elevada, con implicancias directas sobre la competitividad y el funcionamiento del sistema productivo.