11/05/2026 - Edición Nº768

Economía

Banco Central

Dólares, deuda y fuga: las debilidades ocultas del balance cambiario argentino

11/05/2026 | El balance cambiario argentino muestra equilibrio formal, pero el 60% de los dólares ingresados provino de deuda y no de exportaciones genuinas.


por Redacción Mendoza Económico


En los últimos doce meses, el balance cambiario del Banco Central registró entradas de divisas por 63.000 millones de dólares y salidas por  62.000 millones de dólares. El equilibrio parece sólido. Sin embargo, cuando se desagrega la composición de esos flujos, la solidez se vuelve discutible: apenas el 40% de las entradas corresponde al saldo comercial (dólares genuinos generados por exportaciones netas de bienes). El 60% restante proviene de deuda: US$ 17.000 millones en préstamos a empresas privadas, US$ 14.000 millones del FMI y US$ 7.000 millones de otros organismos internacionales.
Del lado de las salidas, el ítem más abultado no fue el pago de deuda externa ni el turismo. Fueron los US$ 40.000 millones que los argentinos destinaron al ahorro extrabancario en ese mismo período, exactamente doce meses después de la eliminación del cepo cambiario para personas físicas. El pago de servicios al exterior (tres cuartas partes explicado por turismo neto) demandó US$ 10.000 millones, y los intereses de deuda en moneda extranjera otros US$ 12.000 millones.

Un régimen que prometía inversiones y mostró egresos

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aprobado en julio de 2024 y reglamentado en agosto del mismo año, fue presentado por el gobierno como el instrumento central para reemplazar la escasez estructural de dólares por una corriente sostenida de capital extranjero. El informe sobre Inversión Extranjera Directa al 31 de diciembre de 2025, publicado por el Banco Central, debería reflejar ya sus primeros efectos. Los números dicen otra cosa.

En el cuarto trimestre de 2025 se registraron egresos netos de IED por US$ 4.687 millones. El propio organismo explica la causa: cancelación de deuda comercial entre empresas vinculadas. Multinacionales que aprovecharon las flexibilizaciones cambiarias para reorganizar balances internos, cancelar adelantos financieros y retirar posiciones acumuladas en años anteriores. El grueso del proceso estuvo ligado al complejo exportador, a través de cancelaciones vinculadas al Decreto 682, que redujo transitoriamente las retenciones a cero para ciertos sectores.

El dato más revelador del informe es el de la reinversión de utilidades: de los US$ 1.436 millones de renta de capital del trimestre, US$ 1.194 millones fueron girados al exterior como dividendos. Solo US$ 241 millones se reinvirtieron localmente. Esa proporción describe con precisión la lógica dominante: el territorio opera como espacio de extracción de valor antes que como plataforma de acumulación productiva.

Ante estos resultados, el gobierno prorrogó el plazo de adhesión al RIGI hasta julio de 2027 mediante decreto, un año más del previsto originalmente, y anunció el envío al Congreso de un proyecto denominado "Súper RIGI", orientado a ampliar los beneficios para el sector tecnológico.

Los argentinos siguen sacando dólares del sistema para guardar bajo el colchón
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Minería: cifras de futuro, realidad de presente

El sector minero concentra buena parte de las proyecciones oficiales. El ministro Luis Caputo suele exhibir estimaciones de entre US$ 95.000 y US$ 140.000 millones en inversiones asociadas al RIGI, que incluyen proyectos presentados, iniciativas en análisis y anuncios preliminares. La inversión efectivamente ejecutada en 2025 rondó los US$ 1.388 millones; en el primer trimestre de 2026 ingresaron aproximadamente US$ 1.205 millones vinculados al régimen. Una fracción mínima de las cifras que circulan en los discursos oficiales.

Los datos del INDEC sobre producción minera del primer trimestre de 2026 agregan precisión: los minerales metalíferos acumulan una caída de 3,4% interanual y la actividad sigue explicada principalmente por oro y plata. El cobre (proyectado como el gran motor exportador de la próxima década) no existe aún como realidad productiva. El litio muestra crecimiento real (66,8% interanual en la categoría de minerales para productos químicos), aunque buena parte del incremento está asociado a extracción de sal y salmueras, lejos del discurso sobre electromovilidad y baterías.

Un último dato que el relato oficial omite: el crecimiento minero convive con destrucción de empleo. El sector ocupa actualmente 39.698 personas, un descenso de 0,3% respecto a enero de 2025, mientras el número de empresas operativas cayó 5,2% en el último año hasta 998 firmas. La lógica extractiva moderna es intensiva en capital, pero genera escaso empleo directo permanente.

El balance cambiario argentino está formalmente equilibrado. Pero su estructura muestra una economía que financia el consumo de divisas con deuda, que recibe inversiones que prefieren prestar antes que comprometerse, y que atesora lo que no reinvierte. Una ecuación que requiere ser renovada permanentemente para sostenerse.