por Redacción Mendoza Económico
En un contexto donde Mendoza busca fortalecer su matriz productiva y mejorar la generación de empleo, la educación técnica reapareció como uno de los ejes centrales para el desarrollo económico. Esa fue la principal conclusión del Encuentro Provincial por la Educación Técnica y el Trabajo, realizado en el Auditorio Municipal Marciano Cantero de Maipú, que reunió a unos 300 participantes entre empresarios, docentes, especialistas y referentes del sector productivo.
El diagnóstico elaborado durante la jornada dejó una preocupación clara: existe una creciente demanda de técnicos y trabajadores calificados que hoy no encuentra respuesta suficiente en el sistema educativo y de capacitación.
La actividad fue organizada por la Municipalidad de Maipú junto a la UTN Regional Mendoza y contó con la participación de profesionales y actores vinculados al mundo del trabajo y la formación.
El informe presentado durante el encuentro advierte sobre un fuerte descalce entre la oferta educativa y las necesidades del sector productivo, una situación que ya comienza a impactar en la competitividad de las empresas y en las posibilidades de atraer inversiones.
Sectores ligados a la industria, los servicios tecnológicos y distintas ramas productivas demandan perfiles técnicos específicos que hoy escasean. Esto no solo limita la expansión de negocios existentes, sino también la generación de nuevos puestos de trabajo.
En términos económicos, el documento plantea que la falta de capital humano calificado se transformó en un cuello de botella para el crecimiento.
A esto se suma un cambio estructural impulsado por las nuevas tecnologías. Lejos de reemplazar los oficios, la innovación y la digitalización están redefiniendo esas tareas y elevando la necesidad de contar con trabajadores capacitados, con formación técnica actualizada y capacidad de adaptación.
Pese al potencial que representa la formación técnica para la economía provincial, el informe también advierte sobre una situación crítica del sistema educativo vinculado al trabajo.
Entre los principales problemas aparecen el desfinanciamiento, el cierre de centros de capacitación, la reducción de cursos y el debilitamiento institucional de espacios destinados a la formación de oficios y especialidades técnicas.
Los participantes coincidieron en que esta retracción impacta directamente en la productividad y en la posibilidad de generar empleo de calidad.
“La educación técnica no solo cumple una función social, sino que además funciona como infraestructura estratégica para el desarrollo económico”, fue una de las ideas que atravesó el encuentro.
Durante la jornada también se discutieron posibles medidas para revertir el escenario actual. Entre las propuestas de corto plazo aparecen la reapertura de centros de capacitación y la recuperación de la oferta formativa.
En paralelo, se plantearon lineamientos de mediano y largo plazo orientados a construir un sistema más alineado con las necesidades productivas, con actualización tecnológica permanente y una mayor articulación entre el sector público y privado.
El diagnóstico final dejó un mensaje concreto: Mendoza tiene potencial para crecer a partir de la formación técnica y el desarrollo de habilidades laborales, pero necesita decisiones que permitan fortalecer un sistema que hoy atraviesa dificultades.
Porque, según coincidieron los participantes, la relación es directa: sin técnicos no hay productividad y sin productividad no hay crecimiento sostenible.