13/05/2026 - Edición Nº770

Economía

Inversiones

Thiel en Buenos Aires: inversiones, tecnología y geopolítica detrás del súper RIGI

13/05/2026 | Peter Thiel profundiza sus contactos con el Gobierno mientras Javier Milei impulsa un súper RIGI orientado a inteligencia artificial, defensa, vigilancia y grandes inversiones tecnológicas vinculadas al complejo militar estadounidense.


por Redacción Mendoza Económico


El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió el martes en el Palacio de Hacienda a Peter Thiel (cofundador de PayPal y Palantir Technologies, figura central del ecosistema empresarial de Donald Trump) en una reunión que contó con la presencia del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el viceministro de Economía, José Luis Daza. El encuentro se produjo en la misma semana en que el presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso de un proyecto de "súper RIGI", un régimen de promoción de inversiones con beneficios tributarios y aduaneros más agresivos que el esquema vigente, orientado, según sus propias palabras, a sectores que "nunca han existido en Argentina".

La coincidencia no es casual.

Reuniones estratégicas y agenda tecnológica

Thiel llegó a la Argentina en abril y, desde entonces, ha mantenido una agenda de alto perfil con el Gobierno nacional. Se reunió con el presidente Milei y el canciller Pablo Quirno el 23 de ese mes; días después, tuvo un encuentro con el asesor presidencial Santiago Caputo, en el que, según fuentes oficiales, se abordaron el escenario internacional, la dinámica tecnológica y el posicionamiento del país en el nuevo contexto global. El martes, la cita con Caputo cerró una ronda de contactos institucionales que, sumada al anuncio legislativo, configura un movimiento de piezas con propósito definido.

El magnate, que adquirió propiedades en Barrio Parque por decenas de millones de dólares y permanecerá en el país al menos dos meses, no llega como turista ni como inversor pasivo. Fuentes con acceso al despacho presidencial señalan que Thiel tiene un interés genuino en "el fenómeno Milei" y considera que la Argentina puede convertirse en un espacio de refugio ante la perspectiva de un mundo en crisis. En el Palacio de Hacienda definieron la conversación con el ministro en términos elocuentes: "Thiel quiere que le vaya bien al país porque lo que se está haciendo trasciende a la Argentina".

Peter Thiel, el magnate que se instaló en Argentina
Peter Thiel, el magnate que se instaló en Argentina

El súper RIGI y el perfil de los sectores buscados

El RIGI vigente, aprobado con la Ley Bases, contempla beneficios fiscales e impositivos por treinta años para inversiones superiores a 200 millones de dólares en sectores como minería, energía, tecnología e infraestructura. El nuevo régimen que el Gobierno impulsa profundizaría esos incentivos: reduciría el impuesto a las Ganancias del 25 al 15 por ciento, establecería una amortización acelerada del 60 por ciento en el primer año y eximiría a los proyectos de derechos de exportación desde el inicio, sin el período de gracia contemplado en el esquema anterior. Además, buscaría la adhesión de provincias y municipios mediante compromisos sobre Ingresos Brutos y tasas locales.

La referencia presidencial al B-2 Spirit (el bombardero furtivo estratégico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos) para anunciar la iniciativa no fue un recurso retórico aleatorio. En los despachos oficiales y en círculos empresariales tecnológicos ya se discute abiertamente el objetivo de atraer compañías vinculadas al complejo tecno-militar estadounidense.

Palantir Technologies, la firma de análisis masivo de datos cofundada por Thiel cuyas plataformas son utilizadas por agencias militares y de inteligencia de Occidente, aparece en ese listado junto a Anduril Industries (especializada en drones autónomos y vigilancia fronteriza), Shield AI (desarrolladora de pilotos autónomos para aeronaves de combate), Northrop Grumman y Boeing, ambos contratistas históricos del Pentágono.

Inteligencia artificial, defensa y recursos estratégicos

El Gobierno imagina un régimen especial para empresas dedicadas a inteligencia artificial aplicada a defensa, vigilancia, ciberseguridad, drones y procesamiento de datos sensibles. La Secretaría de Inteligencia, por su parte, ya anunció que reorientará su estrategia de seguridad para priorizar la protección de recursos críticos, entre ellos el litio. La articulación entre ambas líneas de acción (atracción de inversión tecno-militar y resguardo de activos estratégicos) delimita con claridad el rumbo que el Gobierno intenta trazar.

Debates pendientes sobre vigilancia y control

La posibilidad de que compañías con acceso masivo a datos operen sobre infraestructura sensible en Argentina no ha pasado inadvertida para especialistas en derechos digitales. Manuel Tufró, director del área de Justicia y Seguridad del CELS, advirtió que estas tecnologías "se adoptan sin ningún tipo de estudio previo ni discusión política más amplia sobre si son necesarias y para qué se van a usar", y señaló que la relación entre el Estado y empresas de ese perfil es estructuralmente asimétrica: el sector público adquiere sistemas opacos sin capacidad real de auditar su funcionamiento.

El debate sobre controles, marcos regulatorios y usos posibles de la vigilancia masiva no figura, por ahora, en la agenda del Ejecutivo. La letra del proyecto de súper RIGI tampoco se conoce en detalle, y su recorrido parlamentario será largo. Pero la secuencia de reuniones, el perfil de las empresas mencionadas y el tono de los anuncios oficiales configuran una orientación política que ya está en marcha, con independencia de los tiempos legislativos.

Thiel, quien escribió en un ensayo que ya no cree que la libertad y la democracia sean compatibles, observa el experimento libertario argentino desde adentro. Por ahora, desde Barrio Parque.

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