por Redacción Mendoza Económico
La provincia de Mendoza busca consolidar su posicionamiento internacional en el segmento de Turismo de Romance, una industria que mueve miles de millones de dólares en el mundo y que combina hospitalidad, gastronomía, servicios premium, vitivinicultura y experiencias emocionales de alto valor agregado.
Con ese objetivo, el 9 y 10 de junio se desarrollará el programa de capacitación “Mendoza: Un destino que enamora”, una iniciativa orientada a profesionalizar la cadena de valor turística y transformar el potencial local en un producto competitivo de exportación.
La actividad se realizará en el Hotel Esplendor By Wyndham Mendoza y reunirá a especialistas de Argentina y México vinculados al negocio de las bodas destino, el marketing emocional y la gestión de experiencias turísticas internacionales.
El denominado Turismo de Romance se ha convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de la industria global de viajes. Las bodas destino, renovaciones de votos y celebraciones exclusivas movilizan no sólo al sector hotelero, sino también a bodegas, gastronomía, transporte, diseño, fotografía, organización de eventos y producción cultural.
En ese contexto, Mendoza busca fortalecer un ecosistema turístico capaz de responder a una demanda internacional cada vez más sofisticada, aprovechando ventajas competitivas como sus paisajes de montaña, la infraestructura vitivinícola y la oferta de servicios premium.
El programa de formación apunta precisamente a consolidar esa estructura profesional mediante herramientas de planificación estratégica, branding y generación de experiencias.

Dagyi Rivera, especialista en Bodas de Destino y Turismo de Romance
La jornada central estará encabezada por la especialista mexicana Dagyi Rivera, consultora internacional con experiencia en gerencia empresarial, organización de eventos y gestión de experiencias turísticas.
Rivera desarrollará una metodología vinculada a la Activación Estratégica del Turismo de Romance, enfocada en la creación de propuestas auténticas que integren comunidades locales, sostenibilidad y servicios de excelencia.
Además, el argentino Martín Barreda expondrá sobre branding y marketing digital, dos herramientas consideradas fundamentales para competir en mercados internacionales de alta gama.
La estrategia mendocina apunta a posicionar a la provincia no sólo como un destino turístico tradicional, sino como una plataforma de experiencias emocionales vinculadas al vino, la gastronomía y el paisaje natural.
Uno de los aspectos centrales del programa será la articulación entre la industria turística y el sector vitivinícola.
El cronograma incluye un Fam Trip técnico coordinado por Silvia Bodiglio, que recorrerá espacios preparados para eventos y celebraciones en bodegas mendocinas.
Las visitas contemplan instalaciones de Bodega Finca Agostino y Bodega Tempus Alba, donde los participantes relevarán infraestructura y servicios orientados a bodas internacionales y celebraciones exclusivas.
La incorporación de las bodegas al segmento de romance representa una oportunidad de diversificación económica para el enoturismo, especialmente en un contexto donde los viajeros premium demandan experiencias integrales y personalizadas.

El Esplendor Mendoza será la sede del evento
La iniciativa cuenta con el impulso de la comunidad CARE, SPM Producciones y distintos actores institucionales vinculados al turismo y al desarrollo económico regional.
Entre los organismos participantes figuran EMETUR, Mendoza Bureau y la Dirección de Turismo de Maipú.
La articulación público-privada aparece como uno de los ejes fundamentales del proyecto, ya que el objetivo no se limita a captar turistas, sino también a generar empleo, potenciar proveedores locales y aumentar el ingreso de divisas a través de servicios turísticos de alta gama.
En paralelo, el crecimiento del Turismo de Romance se vincula con tendencias globales donde los viajeros priorizan experiencias exclusivas, identidad cultural y destinos capaces de ofrecer propuestas diferenciadas.
La provincia ya posee reconocimiento internacional en segmentos como el enoturismo y la gastronomía. Ahora el desafío pasa por convertir ese capital simbólico en una oferta estructurada dentro de la industria global de bodas destino.
La apuesta combina capacitación técnica, marketing internacional y fortalecimiento de la cadena de servicios para competir con plazas consolidadas de América Latina y el Caribe.
El objetivo final es posicionar a Mendoza como un destino capaz de exportar experiencias turísticas de alto valor agregado, integrando naturaleza, vino, hospitalidad y servicios especializados en un mismo ecosistema económico.