por Redacción Mendoza Económico
El proyecto PSJ Cobre Mendocino dio un paso decisivo en su proceso de consolidación tras ser aprobado por el Gobierno nacional para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el esquema diseñado para promover inversiones de gran escala en sectores estratégicos de la economía argentina. La incorporación al régimen implica para la iniciativa un marco de mayor previsibilidad fiscal, cambiaria y jurídica, considerado clave para el desarrollo de emprendimientos mineros de largo plazo.
La aprobación oficial posiciona además al proyecto ubicado en Uspallata como el primer emprendimiento metalífero de Mendoza en acceder al RIGI y uno de los desarrollos cupríferos más avanzados del país. La iniciativa contempla una inversión total de US$891 millones, monto que incluye construcción, mantenimiento y cierre de mina, mientras que cerca de US$630 millones corresponden específicamente a la etapa de construcción.
El ingreso al régimen nacional se interpreta dentro del sector como una señal de respaldo institucional para uno de los proyectos que podría convertirse en una de las futuras fuentes de exportación de cobre de Argentina, en un contexto internacional marcado por el aumento de la demanda de minerales vinculados a la transición energética.
La aprobación fue destacada públicamente por Luis Caputo, quien señaló que el caso de San Jorge representa un ejemplo del avance de Mendoza en la viabilización de proyectos mineros dentro de su territorio.
El ministro también precisó que ya son 16 los proyectos aprobados dentro del régimen nacional, con inversiones cercanas a los US$30.000 millones, mientras otros 20 continúan bajo evaluación.
La incorporación al RIGI llega después de que el proyecto obtuviera previamente el aval legislativo provincial de su Declaración de Impacto Ambiental bajo el marco de la Ley 7.722, una de las normativas ambientales más sensibles y debatidas dentro de la actividad minera mendocina.
Actualmente, PSJ avanza en tareas de factibilidad e ingeniería de detalle, etapas fundamentales antes del inicio de la construcción prevista para 2027. En paralelo, la compañía continúa trabajando sobre programas de capacitación laboral, desarrollo de proveedores y fortalecimiento de capacidades locales, buscando articular el crecimiento productivo con impacto económico regional.
El esquema productivo contempla una operación minera a cielo abierto sobre un sistema tipo pórfido de cobre y oro. La infraestructura proyectada incluye una planta de trituración y concentración por flotación diseñada para procesar cerca de 10 millones de toneladas de mineral por año.
Según los parámetros técnicos difundidos por la empresa, la producción promedio estimada alcanzaría alrededor de 40.000 toneladas anuales de cobre fino contenido en concentrado, destinado principalmente a exportación.
El proyecto fue concebido inicialmente con una vida útil de 16 años, aunque estudios geológicos y futuras campañas exploratorias podrían extender la operación hasta aproximadamente 27 años.
Desde el punto de vista geológico, el yacimiento posee reservas históricas cercanas a 48 millones de toneladas de mineral, con leyes promedio de 0,61% de cobre, equivalentes a unas 295.000 toneladas de metal contenido.
Las pruebas metalúrgicas realizadas sobre sulfuros primarios registraron recuperaciones cercanas al 90% para cobre, un indicador considerado relevante para la viabilidad técnica y económica del proyecto.
El cronograma preliminar prevé una etapa de construcción de entre 18 y 24 meses. Durante ese período se estima un pico cercano a 3.900 puestos de trabajo vinculados a obra y servicios asociados.
En fase operativa, la proyección contempla aproximadamente 2.400 empleos directos e indirectos, convirtiendo a PSJ en uno de los desarrollos industriales de mayor impacto potencial para Mendoza en las próximas décadas.
La operación utilizará un sistema de flotación convencional, compatible con las restricciones establecidas por la legislación ambiental vigente en la provincia. El circuito contempla el uso de reactivos típicos para la obtención de concentrado de cobre.

San Jorge el primer proyecto de minería en Mendoza que entra en el RIGI
La aprobación de PSJ se produce en paralelo con un proceso más amplio de reactivación minera impulsado en Mendoza. En los últimos años comenzaron a consolidarse nuevos esquemas de ordenamiento exploratorio como Malargüe Distrito Minero Occidental y Mendoza Norte Distrito Minero, orientados a estructurar el desarrollo del sector bajo modelos de evaluación ambiental integral.
Hasta ahora, el único proyecto mendocino incorporado al RIGI había sido el parque solar El Quemado. La incorporación de PSJ marca así un antecedente relevante no solo por el volumen de inversión comprometido, sino también porque se trata del primer proyecto metalífero provincial en acceder al régimen nacional.
En ese escenario, PSJ aparece hoy como el emprendimiento cuprífero más avanzado de Mendoza y uno de los candidatos con mayores posibilidades de integrarse al nuevo mapa exportador minero argentino, en momentos en que el cobre gana protagonismo global como insumo estratégico para electromovilidad, infraestructura energética y tecnologías vinculadas a la transición energética mundial.