por Redacción Mendoza Económico
La edición 2026 de la feria Sitevinitech concluyó el último viernes y consolidó la impresión que la automatización agrícola, la inteligencia artificial y la sustentabilidad son ejes rectores para el futuro de las economías regionales.
Frente a una coyuntura productiva definida por la severa escasez de mano de obra, el incremento sostenido de los costos operativos y la amenaza de los fenómenos climáticos extremos, la tecnología de precisión dejó de ser una mera alternativa para convertirse en una condición estricta de competitividad.
En este escenario analítico, la empresa Agrocosecha exhibió un vasto portafolio de maquinarias y soluciones de origen europeo, asiático y oceánico, específicamente adaptadas a las urgencias de la producción local.
Uno de los focos de mayor atención en la muestra fue el desembarco definitivo de la robótica autónoma aplicada a las labores culturales cotidianas. Durante las jornadas, se presentó el rover inteligente desarrollado por la firma XAG, un vehículo terrestre diseñado para realizar aplicaciones fitosanitarias y control de malezas con absoluta precisión.
Lucas Gilbert, CEO de Agrocosecha, dimensionó el impacto en campo de esta herramienta: “Estamos presentando un robot pulverizador que nosotros llamamos dron terrestre. Lo que hace es combatir enfermedades con algún fitosanitario desde abajo hacia arriba, principalmente para espalderos, donde con un dron convencional quizá no se llega de la mejor manera. Realiza una pulverización selectiva de acuerdo a un mapeo que nos indica en qué estado está cada planta”.
Esta tecnología, además de su autonomía operativa, despertó un fuerte interés técnico por su capacidad para reducir drásticamente el uso de agroquímicos y optimizar los recursos.

Lucas Gilbert, CEO de Agrocosecha
A la par de los automatismos de última generación, la mecanización intensiva se erigió como la respuesta estructural más firme ante la falta de personal en viñedos y frutales.
En este apartado cobraron protagonismo los equipos orientados a sistemas de alta densidad, como la podadora de precisión Pellenc TRP y la cosechadora Pellenc CV45, diseñada para olivares, almendros y pistachos.
Asimismo, la exposición sirvió de marco para la exhibición de nuevas unidades tractoras orientadas al sector. Al respecto, Gilbert señaló: “Es la primera feria a la que venimos como concesionario oficial de Massey Ferguson. Estamos presentando un modelo nuevo de tractor preparado justamente para las economías regionales, tanto chacra como viñedos”.
Para asegurar la viabilidad y la amortización de estas inversiones, se subrayó la necesidad del acompañamiento profesional.
La estructura de postventa especializada y los programas de capacitación técnica resultan vitales para garantizar la correcta implementación de los equipos.
Esta postura institucional fue reforzada por la presencia de especialistas internacionales, quienes durante la feria brindaron asesoramiento directo a productores sobre la aplicación de inteligencia artificial en el terreno.
La transición hacia prácticas sustentables tuvo su correlato material en las estrategias de manejo de residuos y protección del suelo. Equipos de trituración forestal y agrícola, como los de la firma española TMC Cancela, proponen una lógica circular y de bajo impacto ambiental.
“Hacen que se incorporen todos esos restos de poda, o de quintas que se están erradicando, como materia orgánica, con lo cual el cultivo resulta más sustentable”, detalló Gilbert.
De este modo, se evita la perjudicial práctica de la quema de biomasa y se reducen sensiblemente los costos asociados a la limpieza.
Sin embargo, la optimización productiva resulta estéril si no se protege la inversión de las inclemencias meteorológicas.
El sistema de torres antiheladas de la marca TBX se posicionó como una defensa clave en la región para contrarrestar el daño de las bajas temperaturas.
Gilbert analizó esta evolución climática y operativa: “Se pierde un gran porcentaje de cosecha provocada por las heladas. Años anteriores quizás nos enfocábamos más en el granizo, pero hoy es un dato muy relevante. Estábamos acostumbrados a la forma que se ha hecho siempre, quemando, que por un tema de medio ambiente no es correcto ni hoy día es eficiente. La recepción de las torres ha sido muy positiva, ya que es el sistema más utilizado en zonas clave de Francia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y California”.
El principal obstáculo para la masificación de esta infraestructura sigue siendo el complejo escenario macroeconómico.
No obstante, el mercado arrojó señales de reactivación financiera. “En la feria se lanzó una tasa preferencial de varios bancos en pesos, alrededor de un 25 a 28 por ciento, que está bastante interesante”, explicó el directivo.
Las condiciones crediticias mejoran sustancialmente para las empresas vinculadas al comercio exterior: “Una bodega que exporta obtuvo un crédito en dólares a cinco años con una tasa del 2,75 por ciento, y ni lo dudó”.
Finalmente, la disrupción tecnológica empuja un profundo debate sobre el necesario cambio de la matriz productiva de Mendoza y sus zonas de influencia, buscando evitar la sobreoferta y estabilizar la economía general.
El desplazamiento hacia la ganadería bajo riego mediante pasturas en el sur y el este, o la inserción del pistacho en el norte, delinean los nuevos horizontes.
En este rediseño, la recuperación de la histórica matriz olivícola asoma como una oportunidad de rentabilidad veloz. Gilbert aportó su visión estratégica sobre este fenómeno: “Veo un potencial interesante en muchas partes de la zona este, como Rivadavia, Junín y San Martín, para el olivo. El precio del aceite a nivel internacional está muy bueno y hay muchísima demanda. Con plantaciones superintensivas, a los tres años ya está produciendo, contra un pistacho que hoy te demanda mínimo diez años. Para que el productor pueda hacer ese cambio, lógicamente, tiene que haber herramientas y condiciones”.