por Redacción Mendoza Económico
La empresa pesquera Cabo Vírgenes, integrante del holding internacional Aisa Group, anunció esta semana una nueva etapa de inversiones que consolida su crecimiento en Argentina y refuerza su capacidad exportadora. Las operaciones más relevantes son la remodelación integral del buque factoría Mar Esmeralda, con una inversión superior a los USD 2 millones, y la incorporación de un nuevo tangonero factoría a la flota.
El Mar Esmeralda es el principal activo de la flota congeladora de Cabo Vírgenes. Con 53 metros de eslora, el buque tiene una capacidad de congelación diaria de 23 toneladas y una bodega de 170 toneladas. Su reacondicionamiento integral demandó trabajos estructurales, operativos y de habitabilidad: construcción de nuevos camarotes, renovación completa de cocina y comedor, y modernización de los sistemas de frío, maquinaria y procesamiento de captura.
"La renovación del Mar Esmeralda forma parte de un proceso de inversión sostenido que busca fortalecer nuestra operación desde una mirada integral: productividad, eficiencia y condiciones de trabajo."— Juan Pablo Basavilbaso, Gerente General de Cabo Vírgenes
Las mejoras apuntan a incrementar la eficiencia operativa, optimizar la conservación del producto y elevar las condiciones laborales a bordo, en línea con los estándares exigidos por los mercados internacionales a los que Cabo Vírgenes exporta.
En paralelo a la renovación del Mar Esmeralda, la compañía concretó la adquisición del buque tangonero factoría Kaleu Kaleu, una embarcación de 36 metros de eslora con capacidad de congelación diaria de 13 toneladas y bodega de 98 toneladas. La incorporación amplía la capacidad productiva de la empresa y refuerza su integración vertical, estrategia que la compañía identifica como clave para sostener su competitividad en los mercados globales.
La flota de Cabo Vírgenes se completa con los barcos fresqueros Espartano, Cristo Redentor e Iglú I, que operan desde Puerto Rawson y permiten un procesamiento ágil en planta. El Espartano cuenta con permiso de pesca en aguas nacionales y provinciales con capacidad de captura superior a las 3.000 toneladas anuales. A su vez, el Iglú I ingresó recientemente a dique seco para revisión integral, mientras que ambas embarcaciones son sometidas a trabajos sobre motores y sistemas operativos de cara a la próxima campaña de pesca.
Toda la flota opera bajo estrictas normativas de conservación y control ambiental, combinando captura, procesamiento y logística con altos niveles de eficiencia y control de calidad desde el origen.

Los números ilustran la magnitud de la operación: Cabo Vírgenes genera más de 670 puestos de trabajo directos y exporta por encima de los USD 78 millones anuales, con productos que llegan a más de 50 países de América, Europa, Asia, África y Oceanía. Este alcance internacional posiciona a Aisa Group como un actor relevante de la industria pesquera exportadora argentina.
"Apostamos al crecimiento productivo, a la modernización de activos estratégicos y al fortalecimiento de industrias con alto potencial exportador, como la pesca."— Juan José Retamero, CEO de Aisa Group
Aisa Group es un holding empresarial de origen familiar con base en Canadá, liderado por Juan José Retamero. El grupo cuenta con operaciones en Europa, Asia, Estados Unidos, Canadá y Argentina, y participa en sectores estratégicos como minería, energías, pesca, alimentos y desarrollo urbano. Su propósito declarado es "transformar el presente para potenciar el futuro", combinando excelencia operativa, responsabilidad y reinversión continua en los territorios donde opera. La expansión de Cabo Vírgenes representa la consolidación de esa apuesta dentro del sector primario argentino.