01/06/2026 - Edición Nº789

Economía

Informe del CEM

Exportaciones de Mendoza: la provincia sigue lejos de su potencial y busca recuperar competitividad

01/06/2026 | Mendoza exportó USD 1.538 millones en 2025 y profundiza una década de estancamiento. El desafío pasa por diversificar su matriz productiva y ganar mercados.


por Redacción Mendoza Económico


Las exportaciones suelen ser uno de los indicadores más precisos para medir la capacidad de una economía regional de competir en el mundo. En el caso de Mendoza, los datos más recientes muestran una realidad que genera preocupación entre empresarios y analistas: la provincia continúa sin lograr un crecimiento sostenido de sus ventas al exterior y mantiene niveles de inserción internacional muy por debajo de su potencial productivo.

Según el último informe elaborado por el Consejo Empresario Mendocino (CEM), Mendoza exportó durante 2025 un total de 1.538 millones de dólares, cifra que representa una caída del 4% respecto de los 1.605 millones registrados en 2024.

Si bien el resultado se ubica por encima del promedio de la última década, continúa lejos del máximo histórico alcanzado en 2012, cuando las exportaciones provinciales llegaron a 1.806 millones de dólares. Más allá de las variaciones coyunturales, el dato que emerge con mayor claridad es que Mendoza lleva más de diez años sin lograr una expansión significativa de su capacidad exportadora.

Una década de estancamiento

El informe del CEM señala que el comportamiento exportador mendocino muestra una tendencia prácticamente plana desde hace más de una década. Incluso, cuando los valores son ajustados por inflación internacional, el desempeño resulta todavía menos favorable.

En términos reales, las exportaciones provinciales de 2025 se ubican un 15% por debajo de las registradas en 2015 y son inferiores al promedio observado durante el período 2015-2024.

Esta evolución refleja una dificultad estructural para ampliar la presencia de Mendoza en los mercados internacionales, aun cuando la provincia cuenta con sectores productivos reconocidos globalmente y una larga tradición exportadora.

La consecuencia de este proceso también se observa en la participación relativa de Mendoza dentro del comercio exterior argentino. Durante 2025, la provincia explicó apenas el 1,8% de las exportaciones nacionales, una proporción inferior al promedio de la última década y también menor a la incidencia que Mendoza tiene en el producto bruto nacional.

Para los economistas, esto significa que la provincia exporta menos de lo que su estructura económica permitiría esperar.

Mendoza ante el desafío de ampliar su matriz exportadora
Mendoza ante el desafío de ampliar su matriz exportadora

Argentina también pierde posiciones

El diagnóstico provincial se desarrolla además en un contexto nacional poco favorable.

El estudio del CEM destaca que Argentina muestra un desempeño exportador inferior al promedio de América Latina. Mientras las exportaciones argentinas crecieron un 53% en la última década, el promedio regional alcanzó el 69%.

Países como Chile, Perú, Brasil y México lograron expandir sus ventas externas a un ritmo considerablemente superior, consolidando una inserción internacional más dinámica y diversificada.

Las diferencias también aparecen cuando se analiza el monto exportado por habitante. Argentina registra 1.878 dólares per cápita, una cifra que se encuentra por debajo del promedio latinoamericano y muy lejos de los niveles alcanzados por Chile o México.

En ese escenario, Mendoza exhibe una situación aún más rezagada.

Con apenas 751 dólares exportados por habitante durante 2025, la provincia se ubica en el puesto 17 entre las jurisdicciones argentinas, muy lejos de las líderes del ranking.

El fenómeno Patagonia y el efecto Vaca Muerta

Uno de los aspectos más relevantes del informe es el análisis de las profundas diferencias regionales que se han consolidado durante los últimos años.

Mientras la Región Pampeana y la Patagonia concentraron buena parte del crecimiento exportador argentino, la región de Cuyo tuvo una participación marginal en ese proceso.

Los datos muestran que, entre 2015 y 2025, Cuyo aportó apenas el 3% del crecimiento exportador nacional, pese a representar cerca del 7% de la población argentina.

La contracara es la Patagonia. Con apenas el 6% de la población, explicó alrededor del 27% del incremento de las exportaciones nacionales durante el mismo período.

Detrás de este fenómeno aparece un nombre que ya se ha convertido en protagonista central de la economía argentina: Vaca Muerta.

El caso de Neuquén resulta paradigmático. En una década pasó del puesto 19 al cuarto lugar entre las provincias exportadoras gracias al desarrollo hidrocarburífero y energético asociado al yacimiento no convencional más importante del país.

La experiencia neuquina demuestra cómo la explotación de recursos estratégicos puede modificar en pocos años el perfil productivo y exportador de una región.

La necesidad de diversificar

Otro de los desafíos identificados por el CEM es la elevada concentración de la oferta exportable mendocina.

Actualmente, las manufacturas representan cerca del 80% de las ventas externas de la provincia. Sin embargo, tres productos explican por sí solos aproximadamente la mitad de todo lo exportado: vino fraccionado, ajo y polipropileno.

A ellos se han sumado en los últimos años las papas preparadas, que han ganado participación dentro de la canasta exportadora.

La concentración también se observa en los mercados de destino. Brasil, Estados Unidos y Chile absorben más de la mitad de las exportaciones provinciales.

Esta dependencia de pocos productos y pocos mercados genera vulnerabilidades frente a cambios de precios internacionales, modificaciones regulatorias o crisis económicas en los países compradores.

Por esa razón, la diversificación exportadora aparece como uno de los grandes desafíos estratégicos para los próximos años.

Una agenda para aprovechar las oportunidades

El informe sostiene que el nuevo contexto económico argentino podría abrir oportunidades para que Mendoza fortalezca su inserción internacional.

La búsqueda de estabilidad macroeconómica, la reducción de distorsiones y la mejora de las condiciones de competitividad son elementos que podrían favorecer la expansión exportadora.

Sin embargo, el crecimiento no llegará de manera automática.

Para el CEM, la provincia necesita construir una estrategia de largo plazo que combine el fortalecimiento de sectores tradicionales como la vitivinicultura, la agroindustria y el turismo, con el desarrollo de nuevas actividades capaces de aportar escala y diversificación.

Entre ellas aparecen la minería sostenible, la energía, la logística y los servicios basados en el conocimiento.

La clave será transformar el potencial productivo existente en inversiones, innovación y nuevos mercados.

El desafío es significativo, pero también lo es la oportunidad. Mendoza cuenta con recursos naturales, capital humano y una ubicación estratégica que podrían permitirle ampliar considerablemente su participación en el comercio internacional.

La pregunta que plantea el informe es tan simple como decisiva: si la provincia logra generar las condiciones para exportar más, o si continuará transitando una década adicional de crecimiento limitado y oportunidades desaprovechadas.