por Redacción Mendoza Económico
En tiempos donde las marcas de lujo buscan construir relatos emocionales alrededor de sus productos, la firma suiza Victorinox decidió mirar hacia uno de los rasgos más identitarios de la cultura argentina: el fútbol. La compañía presentó en Mendoza una edición limitada de relojes y navajas de colección que combina la tradición de la relojería suiza con la épica mundialista de la Selección Argentina.
El lanzamiento se realizó en la joyería Vendemmia, ubicada en Mendoza Shopping, y reunió a clientes, coleccionistas, referentes de la alta relojería, directivos empresariales e invitados especiales. Allí se presentó oficialmente la “Edición Especial Argentina”, una propuesta concebida exclusivamente para el mercado local y diseñada como una pieza de colección de fuerte carga simbólica.
La iniciativa no parece casual. En un escenario global donde el lujo dejó de apoyarse únicamente en la exclusividad material para incorporar experiencias emocionales y narrativas culturales, Victorinox decidió construir un producto que dialoga directamente con la memoria colectiva argentina. El eje conceptual elegido fue el recorrido histórico de la Selección Nacional en los mundiales de fútbol, uno de los grandes reservorios emocionales del país.

La familia Vendemmia junto al representane de Victorinox, durante la presentación
La colección está integrada por apenas 304 unidades numeradas. Son 152 modelos con esfera negra y otros 152 con esfera blanca. Cada pieza representa uno de los goles convertidos por Argentina en la historia de las Copas del Mundo. De esta manera, el número de serie de cada reloj adquiere un significado particular: remite a un momento específico del fútbol argentino y a sus protagonistas.
La propuesta introduce así un elemento distintivo dentro del universo de la relojería premium. Más allá de las características técnicas o del diseño, cada unidad incorpora una historia. El propietario del reloj puede conocer qué gol representa su pieza y quién fue el autor de aquella conquista. La colección establece entonces un puente entre el objeto de lujo y la memoria deportiva nacional, vinculando cada ejemplar con figuras históricas como Diego Armando Maradona, Mario Kempes o Lionel Messi.
El reloj fue fabricado en Le Locle, uno de los centros históricos de la relojería suiza y sede de producción de Victorinox. Allí se desarrollaron detalles específicos destinados exclusivamente al mercado argentino. Entre ellos sobresalen las tres estrellas incorporadas en la esfera, en alusión a los títulos mundiales obtenidos por la Selección Nacional.
La estrategia revela también un fenómeno más amplio dentro de las marcas internacionales de alta gama: la creciente regionalización simbólica de sus productos. En lugar de ofrecer diseños homogéneos para todos los mercados, las compañías buscan generar ediciones limitadas vinculadas con identidades locales capaces de fortalecer el vínculo emocional con los consumidores.
En el caso argentino, el fútbol aparece como un terreno especialmente fértil para ese tipo de asociaciones. La obtención del campeonato mundial en Qatar consolidó un renovado clima de orgullo nacional que continúa siendo capitalizado por distintas industrias culturales y comerciales. Victorinox decidió ingresar en ese territorio desde una narrativa que combina precisión suiza, colección y pasión popular.
Pero la apuesta no se limita únicamente al reloj. El set incluye además una navaja exclusiva diseñada especialmente para esta edición y que no se comercializa de manera independiente. El detalle no es menor. Las navajas multifunción constituyen uno de los grandes símbolos históricos de Victorinox y buena parte de la identidad global de la compañía fue construida alrededor de ese objeto.
La inclusión de la navaja dentro del set refuerza el carácter integral de la propuesta y busca consolidar el valor de colección del lanzamiento. En el universo del lujo contemporáneo, donde la exclusividad suele ser un componente central del deseo, la decisión de limitar la cantidad de unidades y evitar la venta separada de sus componentes funciona como una herramienta de diferenciación comercial.
El valor del conjunto asciende a 2.305.000 pesos y puede financiarse en seis cuotas sin interés. Aunque se trata de un segmento orientado a consumidores de alto poder adquisitivo, desde la organización señalaron que esperan una rápida comercialización de las piezas debido al fuerte atractivo simbólico de la colección.
Durante la presentación, representantes de la firma remarcaron que el producto está dirigido tanto a amantes de la alta relojería como a seguidores históricos de la marca. También destacaron el potencial impacto que podría generar en redes sociales y entre coleccionistas especializados.
El evento contó con la participación de Rogelio Abella, presidente de Suevia Group S.A. y distribuidor oficial de Victorinox en Argentina, junto a Jésica Lois, Center Manager de Mendoza Shopping, además de directivos empresariales, clientes e influencers invitados.
Precisamente desde Mendoza Shopping destacaron que Argentina representa un escenario especialmente atractivo para este tipo de lanzamientos premium debido a la fuerte conexión cultural de los consumidores con el fútbol y al crecimiento sostenido del interés por las marcas internacionales de lujo.
La elección de Mendoza como sede del lanzamiento tampoco resulta casual. En los últimos años, la provincia consolidó una imagen asociada al turismo premium, el vino de alta gama y las experiencias exclusivas. Ese posicionamiento convirtió a la capital mendocina en un espacio cada vez más buscado por marcas internacionales interesadas en desarrollar acciones comerciales vinculadas al consumo aspiracional.
La presentación de Victorinox refleja, en definitiva, cómo las marcas globales intentan reinterpretar símbolos culturales locales para construir productos diferenciados en mercados cada vez más competitivos. En este caso, la relojería suiza encontró en la pasión argentina por el fútbol un lenguaje común capaz de unir lujo, memoria deportiva y colección en una misma pieza.