por Redacción Mendoza Económico
Cabo Vírgenes, empresa pesquera integrante de AISA Group, concretó la adquisición de Sea Fresh, una operación que amplía de manera significativa su capacidad industrial y fortalece su posición entre los principales actores de la actividad pesquera en la Argentina. La compra, anunciada este miércoles, se incorpora al proceso de inversiones que el holding viene desarrollando desde su desembarco en el sector.
La adquisición incorpora una planta de procesamiento de pescado fresco y congelado ubicada en Puerto Madryn, provincia de Chubut, sobre un predio de 7.000 metros cuadrados. Las instalaciones poseen capacidad para procesar hasta 25 toneladas diarias y disponen de una cámara frigorífica con espacio para almacenar 1.800 toneladas.
Esta infraestructura permitirá reforzar la cadena de frío, incrementar la capacidad de procesamiento y ofrecer servicios de almacenamiento a terceros. Hasta el momento de la operación, Sea Fresh registraba una producción anual cercana a las 4.000 toneladas.
La operación también incluye la incorporación del buque tangonero congelador Santiago I, de 31,65 metros de eslora y 8,13 metros de manga, con una capacidad de bodega de 75 toneladas.
La embarcación ya participa de la campaña pesquera 2026, enfocada principalmente en la captura de langostino, genera más de 35 puestos de trabajo directos y amplía la capacidad operativa de Cabo Vírgenes en aguas nacionales.

La adquisición responde a la estrategia de integración vertical impulsada por AISA Group. Según explicó Juan Pablo Basavilbaso, gerente general de Cabo Vírgenes, la incorporación de Sea Fresh representa "un salto de escala" al sumar capacidad industrial, infraestructura logística y una flota complementaria que fortalece toda la cadena de valor, desde la captura hasta la exportación.
El directivo señaló que el objetivo es operar con mayores niveles de eficiencia, incrementar el procesamiento de productos con valor agregado y consolidar un esquema productivo plenamente integrado.
Con esta incorporación, la compañía fortalece además su presencia en los principales polos pesqueros de Chubut, integrando la nueva planta de Puerto Madryn con la infraestructura que ya posee en Rawson. La estrategia trasciende el aumento de la capacidad de captura y apunta a construir una plataforma industrial con mayor capacidad de procesamiento, almacenamiento y logística.
Juan José Retamero, fundador, propietario y CEO de AISA Group, sostuvo que la competitividad del sector ya no depende exclusivamente del volumen de captura, sino de la integración de toda la cadena de valor mediante inversiones en tecnología, infraestructura industrial y generación de empleo calificado.
En esa línea, afirmó que cada incorporación realizada por el holding busca convertir activos individuales en un sistema productivo más eficiente, resiliente y con una mayor capacidad exportadora.
Especializada en la captura, procesamiento y exportación de langostino austral salvaje, Cabo Vírgenes fue fundada en 2008 e incorporada a AISA Group en 2025.
La empresa desarrolla un modelo de integración productiva con base en Rawson y, a partir de esta adquisición, suma una nueva operación en Puerto Madryn, además de su plataforma logística en Palencia, España.
Su flota está integrada por seis buques propios: los fresqueros Espartano, Cristo Redentor e Iglú I, los buques factoría Mar Esmeralda y Kaleu Kaleu, y el recientemente incorporado Santiago I.
Con esta expansión, Cabo Vírgenes superará los 1.000 empleos directos vinculados a la actividad pesquera.
La adquisición de Sea Fresh se enmarca en la estrategia de diversificación de AISA Group en la Argentina. El holding de origen familiar también desarrolla proyectos de gran escala en minería, energías renovables y real estate, y mantiene operaciones con presencia en Europa, Asia, Estados Unidos, Canadá y la Argentina.