16/07/2026 - Edición Nº834

Política

Elecciones en Brasil

Trump endurece la presión sobre Brasil con nuevos aranceles

16/07/2026 | Washington aplicará un arancel del 25% a una amplia lista de productos brasileños. Aunque la medida se apoya en una investigación comercial, el contexto electoral y el conflicto por Pix revelan un trasfondo que trasciende la economía.


por Redacción Mendoza Económico


La administración de Donald Trump decidió elevar la tensión con Brasil al anunciar la aplicación de un arancel del 25% sobre un amplio grupo de productos provenientes del país vecino. La decisión comenzará a regir el 22 de julio y constituye uno de los movimientos comerciales más relevantes de los últimos años entre las dos mayores economías del continente.

Aunque la medida excluye productos estratégicos como la carne vacuna, el café, los metales y la energía, sí alcanzará al etanol y a otros bienes industriales, en una resolución que vuelve a colocar al comercio internacional como una herramienta de presión política.

Una investigación que sirvió de fundamento

La Casa Blanca justificó la decisión en una investigación desarrollada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, el mecanismo que Estados Unidos utiliza para responder a prácticas que considera discriminatorias para sus empresas.

Según la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR), Brasil mantiene regulaciones que perjudican la competitividad de compañías norteamericanas y limitan el acceso de determinados productos al mercado brasileño.

El representante comercial Jamieson Greer sostuvo que los nuevos aranceles buscan restablecer condiciones de competencia más equilibradas para las empresas estadounidenses, aunque dejó abierta la posibilidad de revisar la decisión si Brasil modifica algunos de los puntos cuestionados.

Donald Trump, vuelve a aplicar aranceles a Brasil.
Donald Trump, vuelve a aplicar aranceles a Brasil.

Pix aparece en el centro del conflicto

Más allá de los argumentos formales, numerosos analistas consideran que el verdadero eje de la disputa pasa por el crecimiento del sistema de pagos Pix, desarrollado por el Banco Central de Brasil.

El informe del USTR sostiene que la plataforma recibió un tratamiento regulatorio que terminó perjudicando a proveedores privados estadounidenses, entre ellos empresas vinculadas al negocio de los medios de pago.

Para Brasil, esa interpretación carece de sustento. El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva sostiene que Pix constituye una política pública destinada a mejorar la inclusión financiera y reducir los costos de las transacciones, sin otorgar ventajas indebidas frente a operadores privados.

Un componente político difícil de ignorar

La decisión llega cuando Brasil comienza a transitar el proceso electoral que culminará con los comicios del 4 de octubre.

El antecedente más citado es la visita realizada el 7 de mayo por Flavio Bolsonaro a la Casa Blanca, encuentro interpretado como una señal de respaldo de Trump al espacio político encabezado por el expresidente Jair Bolsonaro.

Las posteriores declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, quien cuestionó con dureza la política económica de Lula y acusó a su administración de negociar de mala fe, reforzaron la percepción de que la decisión excede el plano estrictamente comercial.

La respuesta de Brasil

El Gobierno brasileño respondió pocas horas después mediante un comunicado difundido por la Presidencia.

Brasilia anunció que activará la ley de reciprocidad comercial, recurrirá nuevamente a los mecanismos de resolución de controversias de la Organización Mundial del Comercio y cuestionó la legitimidad de una decisión que considera unilateral.

Además, recordó que las propias estadísticas estadounidenses muestran que Estados Unidos acumuló un superávit comercial de 424.500 millones de dólares con Brasil durante los últimos quince años, argumento utilizado para rechazar cualquier acusación de perjuicio comercial.

Un vínculo comercial de enorme magnitud

Estados Unidos continúa siendo el segundo socio comercial de Brasil, aunque la relación presenta una particularidad: Brasil mantiene un déficit comercial con la economía norteamericana.

Durante 2025, las importaciones brasileñas desde Estados Unidos superaron los 45.000 millones de dólares, con un crecimiento del 11%, mientras que las exportaciones hacia ese mercado retrocedieron cerca del 7%.

Estos números explican por qué la decisión genera preocupación tanto en el sector industrial como entre los exportadores brasileños, especialmente en un contexto de desaceleración del comercio mundial.

Impacto para Argentina y la región

La escalada comercial entre Washington y Brasil también puede generar efectos indirectos sobre el resto de América del Sur.

Brasil representa el principal mercado para numerosas cadenas industriales regionales y cualquier alteración en su comercio exterior puede modificar flujos de inversión, precios relativos y estrategias de abastecimiento.

Para Argentina, el impacto dependerá de la duración del conflicto y de la capacidad de ambos gobiernos para alcanzar un acuerdo. Si las restricciones se profundizan, algunos sectores exportadores argentinos podrían encontrar oportunidades para sustituir parte de la oferta brasileña en determinados mercados. Al mismo tiempo, una mayor incertidumbre sobre la economía brasileña también podría afectar la demanda del principal socio comercial argentino.

En ese escenario, el anuncio de Washington no sólo reabre una disputa bilateral. También incorpora un nuevo factor de incertidumbre para el comercio regional y confirma que la política comercial vuelve a convertirse en una herramienta de influencia geopolítica en un año atravesado por elecciones y crecientes tensiones internacionales.