22/07/2026 - Edición Nº840

Economía

mercado financiero

La mejora de Moody's impulsa la confianza en Argentina, aunque persisten desafíos hacia 2027

22/07/2026 | Moody's elevó tres escalones la calificación de Argentina, destacó la estabilización económica y dejó abierta la puerta a nuevas mejoras si continúa el programa.


por Redacción Mendoza Económico


La decisión de Moody's Ratings de elevar la calificación soberana de la Argentina de Caa1 a B3 marcó un nuevo respaldo al proceso de estabilización económica. La mejora, que además estuvo acompañada por un cambio de perspectiva de estable a positiva, refleja que la calificadora considera que el país dejó atrás la etapa de mayor vulnerabilidad financiera y abre la posibilidad de nuevas revisiones favorables si se mantienen las políticas actuales.

La actualización llegó en una jornada favorable para el Gobierno, luego de que el Tesoro lograra renovar una parte importante de los vencimientos de letras dollar linked. El ministro Luis Caputo celebró la decisión en redes sociales, mientras que el viceministro José Luis Daza destacó que, por primera vez en más de diez años, Moody's, S&P Global Ratings y Fitch mantienen una evaluación alineada en la categoría B, un dato relevante para numerosos fondos institucionales que exigen coincidencia entre las principales agencias antes de invertir.

Luis Caputo celebro la mejor de la calificación
Luis Caputo celebro la mejor de la calificación

Un respaldo al proceso de estabilización

Para Moody's, el aspecto más relevante no reside únicamente en el ajuste fiscal, sino en la consolidación de un proceso de estabilidad macroeconómica que dejó de percibirse como transitorio para adquirir un carácter más permanente.

La agencia fundamenta su decisión en la combinación de superávit fiscal, desaceleración de la inflación, eliminación del financiamiento monetario del déficit y continuidad de las reformas económicas, factores que contribuyeron a reducir la volatilidad y fortalecer la credibilidad de la política económica.

Aunque la mejora representa un cambio importante respecto de la situación de los últimos años, la Argentina continúa varios escalones por debajo del grado de inversión, por lo que el acceso pleno al financiamiento internacional todavía permanece como un objetivo de mediano plazo.

Energía, minería y exportaciones ganan protagonismo

Uno de los puntos centrales del informe es el cambio en la capacidad del país para generar divisas. Moody's considera que la economía comenzó a diversificar sus fuentes de ingresos externos y ya no depende exclusivamente del complejo agroexportador.

El crecimiento de Vaca Muerta, la expansión de la minería, el desarrollo de las manufacturas y el incremento de las exportaciones de servicios aparecen como motores que fortalecen la posición externa de la economía. En particular, el sector energético dejó de representar una fuente de déficit para transformarse en un generador de superávit comercial.

El papel del RIGI y la llegada de inversiones

En ese escenario adquiere relevancia el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Moody's estima una cartera de proyectos cercana a 141.700 millones de dólares, equivalente a aproximadamente el 20% del Producto Bruto Interno, con alrededor de 45.000 millones de dólares actualmente en ejecución.

La calificadora entiende que estas inversiones permitirán ampliar las exportaciones, incrementar el ingreso de divisas y mejorar la capacidad de pago del país sin depender exclusivamente del endeudamiento soberano.

A este escenario se suma la recuperación de las reservas internacionales. Durante 2026, el Banco Central adquirió más de 11.000 millones de dólares en el mercado cambiario sin generar desequilibrios significativos sobre el tipo de cambio, aunque Moody's aclara que el nivel de reservas todavía continúa por debajo de los estándares considerados cómodos.

Las elecciones de 2027 aparecen como el principal desafío

Pese al cambio de calificación, Moody's advierte que todavía existen factores de riesgo. El principal foco de incertidumbre se concentra en las elecciones presidenciales de 2027, que podrían definir la continuidad del programa económico.

La agencia considera que actualmente existe un consenso más amplio respecto de la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y la estabilidad macroeconómica, además del creciente peso que tendrán los sectores de energía y minería en la economía argentina. Ese contexto reduce la probabilidad de un cambio abrupto de políticas respecto de procesos electorales anteriores.

No obstante, el informe también señala que un eventual abandono de las reformas o un regreso a políticas de mayor intervención estatal podría afectar la confianza de los inversores y limitar el flujo de capitales.

Una hoja de ruta para nuevas mejoras

El cambio de perspectiva hacia positiva constituye una señal de que Moody's observa margen para una nueva mejora en la calificación soberana.

Para que ello ocurra, la calificadora considera indispensable consolidar la acumulación de reservas, mantener la disciplina fiscal y lograr que las inversiones en energía y minería se traduzcan en un aumento sostenido de las exportaciones y de la generación de divisas.

El escenario contrario también permanece abierto. Una interrupción del programa económico, una pérdida de reservas o un cambio de rumbo en las reformas estructurales podrían revertir la mejora obtenida. Por ahora, Moody's entiende que la Argentina dispone de una ventana de oportunidad más amplia que en años anteriores para consolidar la recuperación de su perfil crediticio.