por Redacción Mendoza Económico
El Club Gourmet Mendoza, una entidad con 28 años de trayectoria en la provincia, formalizó el inicio de su proceso de internacionalización durante la cena mensual que reunió a socios e invitados en Auténtico Restaurante. La novedad institucional fue la incorporación de dos nuevos integrantes peruanos, Fernando Fernández y Percy Flores, que se suman al primer socio chileno que ya formaba parte del club. El anuncio se produjo en medio de un menú de cinco pasos maridado con etiquetas de Bodega Bressia.
Para el presidente de la institución, Jorge Nelson Ripa, la apertura hacia nuevos socios extranjeros no es un gesto simbólico aislado, sino el punto de partida de una estrategia de posicionamiento. Según explicó, el objetivo es que la gastronomía y la cultura del vino mendocino trasciendan las fronteras provinciales y nacionales, apoyándose en la red de contactos que estos nuevos miembros aportan desde sus países de origen.
“Dimos un paso hacia la internacionalización del Club Gourmet Mendoza con la incorporación de dos amigos peruanos. Ya teníamos un amigo chileno y vamos agrandando el club para que también ellos conozcan Mendoza. Esa continuidad es una de las fortalezas del Club Gourmet Mendoza”, señaló Ripa durante el encuentro.
La decisión de convocar a Bodega Bressia como bodega anfitriona de la velada no fue casual. La firma, conducida por el enólogo y propietario Walter Bressia, ofició de contraparte vitivinícola en un evento pensado, en parte, como plataforma de exposición para las etiquetas locales frente a un público con capacidad de consumo e influencia en sus mercados de origen. El maridaje incluyó cinco vinos (Silvestra Torrontés, Lágrima Canela, Monteagrelo Syrah, Profundo y Bressia Royale) diseñados a medida para cada paso del menú.
Bressia destacó el volumen de socios que reúne actualmente el Club Gourmet Mendoza y remarcó la satisfacción de comprobar que los maridajes funcionaron según lo previsto junto al equipo de cocina de Auténtico. Su presencia consolida un patrón que viene repitiéndose en el sector: bodegas boutique que utilizan este tipo de encuentros gastronómicos como canal de exposición directa ante consumidores calificados, sin intermediación de distribuidores ni de la gran superficie comercial.
El anfitrión de la noche, Luan Fernández, propietario de Auténtico Restaurante, valoró el hecho de que la institución haya elegido su local para la cena y subrayó una tendencia que atraviesa al consumidor gastronómico actual: la búsqueda de experiencias con mayor conciencia sobre el origen de los productos y el proceso detrás de cada plato.

Los socios del Club en la tradicional foto grupal en la puerta de Autentico
La llegada de nuevos socios peruanos se inscribe en un fenómeno que la provincia viene trabajando desde hace años: el turismo gastronómico y enológico como motor complementario de la economía regional. Fernando Fernández, uno de los flamantes miembros, planteó su ingreso al club en términos de responsabilidad institucional y de puente cultural entre ambos países.
“Es una responsabilidad formar parte de una institución con tanto prestigio y llevar a nuestro país la excelencia de Mendoza, no solo en la gastronomía y el vino, sino también en la calidez y hospitalidad de su gente”, afirmó.
Percy Flores, por su parte, remarcó que visita la provincia desde hace tres años consecutivos, lo que sugiere un vínculo ya consolidado antes de su incorporación formal al club. Su testimonio apunta a un dato relevante para el sector: la fidelización de visitantes extranjeros que regresan de manera sistemática atraídos por la propuesta enogastronómica local, más allá de la temporada de vendimia.

El anfitrión Luan Fernández junto a Walter Bressia
El Club Gourmet Mendoza no es una cámara empresaria ni una entidad con fines comerciales explícitos, pero su funcionamiento como red de contactos entre empresarios, profesionales y referentes de la gastronomía le otorga un rol informal de promoción territorial. Cada cena mensual opera, en los hechos, como un espacio de vinculación entre bodegas, restaurantes y socios con capacidad de multiplicar la reputación de Mendoza en sus propios círculos de influencia.
Con la incorporación de los socios peruanos, la institución fija una hoja de ruta que sus directivos definen como de crecimiento sostenido. La apuesta consiste en capitalizar el prestigio ya construido en casi tres décadas de actividad para transformar cada encuentro gastronómico en una herramienta más de proyección internacional para la industria del vino y la gastronomía mendocina.