31/07/2026 - Edición Nº849

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llamado de atención

Vacaciones en la era de la IA: cómo evitar que un alojamiento soñado termine en estafa

31/07/2026 | Fotografías de propiedades inexistentes, ofertas irresistibles y pedidos de transferencias por fuera de las plataformas forman parte de los nuevos fraudes turísticos. Un estudio revela cuánto les cuesta a los argentinos reconocerlos.


por Redacción Mendoza Económico


Una casa luminosa frente al mar. La pileta parece fundirse con el horizonte y cada ambiente exhibe una decoración cuidada hasta el último detalle. El alojamiento reúne todo lo que muchos viajeros buscan para sus vacaciones. Existe un solo problema: la propiedad no es real.

La fotografía fue creada con inteligencia artificial y, de acuerdo con un estudio elaborado por Airbnb e Ipsos, casi siete de cada diez adultos argentinos la habrían confundido con una imagen auténtica.

La posibilidad de generar casas, habitaciones y paisajes que nunca existieron modificó el terreno en el que operan las estafas turísticas. Ya no siempre hay señales evidentes, errores grotescos o imágenes de mala calidad. Los anuncios falsos pueden presentarse con una apariencia profesional y acompañarse de mensajes convincentes.

El ojo humano frente a imágenes perfectas

El 82% de los argentinos consultados reconoce que las estafas digitales resultan más creíbles que hace algunos años. Para el 62%, la inteligencia artificial es responsable directa de esa transformación.

Aun así, el 57% confía en su capacidad para detectar un correo electrónico o una página web falsos. Esa seguridad puede convertirse en una debilidad cuando el contenido fue diseñado para imitar con precisión una plataforma conocida o la publicación de un alojamiento verdadero.

En el turismo, las imágenes cumplen una función determinante. Antes de reservar, el viajero observa la pileta, la vista, los dormitorios, la cocina y los espacios de descanso. Una serie de fotografías realistas puede construir la sensación de que el lugar existe, aunque cada ambiente haya sido generado digitalmente.

Por eso, la calidad visual dejó de funcionar como prueba suficiente. Una fotografía atractiva ya no garantiza que la casa se encuentre en la ubicación indicada, que pertenezca a la persona que publica el anuncio o, incluso, que haya sido construida.

La llegada de la IA obliga a extremar las precauciones a la hora de contratar
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Cuando la oferta parece demasiado buena

El deseo de viajar y la necesidad de cuidar el presupuesto crean una combinación que los estafadores conocen bien. El estudio señala que cerca del 70% de los argentinos busca reducir gastos en sus próximos viajes.

La mitad de ese grupo aceptaría pagar mediante transferencia bancaria si recibiera un descuento. Otro 23% estaría dispuesto a reservar en una página desconocida ante la posibilidad de acceder a una tarifa más baja.

El engaño suele apoyarse en la urgencia. La promoción vence en pocas horas, queda una sola habitación disponible o existe otro viajero interesado. Esa presión intenta impedir que la persona compare precios, investigue la propiedad o consulte los canales oficiales.

Una tarifa baja puede ser legítima, pero una diferencia desproporcionada frente a alojamientos semejantes merece una revisión más cuidadosa. También debe generar desconfianza cualquier pedido de abandonar la plataforma para continuar la conversación o completar el pago.

El peso de las redes sociales

Las redes ocupan un lugar cada vez mayor en la preparación de una escapada. Allí aparecen destinos, restaurantes, bodegas, hoteles y experiencias recomendadas por creadores de contenido. Según el relevamiento, el 46% de los argentinos utiliza estas plataformas para planificar sus vacaciones.

El 22% reconoce que la recomendación de un influencer o una celebridad aumenta su predisposición a reservar. Esa confianza puede ser explotada mediante perfiles falsos, publicaciones copiadas o anuncios que utilizan sin permiso la imagen de una persona conocida.

Antes de contratar una estadía anunciada en redes, conviene buscar el alojamiento por fuera de esa publicación, comprobar si cuenta con sitio oficial, verificar su ubicación y revisar opiniones en más de una fuente. También resulta conveniente desconfiar de cuentas creadas recientemente, comentarios repetidos y perfiles que bloquean las consultas públicas.

Viajar con una mirada más atenta

Airbnb trabaja junto con Faro Digital en la elaboración de materiales destinados a mejorar la seguridad de los viajeros. La organización posee más de diez años de experiencia en pensamiento crítico y convivencia dentro de los entornos digitales.

Julia D’Amore Bajos, responsable de Cooperación Internacional y líder de proyectos de Faro Digital, afirma que “prevenir fraudes no se trata solo de seguridad digital, sino de construir una cultura del cuidado”.

La especialista advierte que la rapidez con la que se consumen publicaciones, mensajes y videos reduce el tiempo destinado a comprobar su autenticidad. La inteligencia artificial obliga a recuperar una práctica sencilla: detenerse antes de hacer clic, compartir información personal o enviar dinero.

Recomendaciones antes de reservar

Airbnb aconseja ingresar directamente a la aplicación o escribir la dirección de su sitio oficial, en lugar de abrir enlaces recibidos por correo electrónico, redes sociales o mensajería.

Toda comunicación con el anfitrión debe permanecer dentro de la plataforma. Si la persona propone continuar la conversación por otra vía o promete un descuento a cambio de una transferencia directa, corresponde interrumpir la operación.

Tampoco deben compartirse datos de tarjetas por correo electrónico o mensajería privada. Los pagos deben realizarse exclusivamente mediante los sistemas oficiales, donde quedan registrados y pueden activarse los mecanismos de asistencia.

La plataforma señala que todas sus reservas incluyen AirCover para huéspedes, una cobertura prevista para situaciones graves que el anfitrión no logra resolver.

Frente a una publicación dudosa, un pedido inusual o una actividad sospechosa, la recomendación es informar el caso mediante los canales de atención, disponibles las 24 horas para asuntos vinculados con la seguridad. Ante una emergencia, corresponde recurrir a los servicios locales.

La inteligencia artificial puede ayudar a descubrir destinos y organizar itinerarios, pero también puede fabricar la escena perfecta para un engaño. Antes de imaginarse junto a esa pileta frente al mar, conviene comprobar que la casa exista y que la reserva conduzca, efectivamente, a unas vacaciones.