11/08/2026 - Edición Nº860

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Inversiones

Del plazo fijo a las plataformas digitales: cómo cambió la forma de ahorrar en la Argentina

10/08/2026 | La volatilidad económica y la pérdida de rentabilidad de los instrumentos tradicionales impulsaron a miles de argentinos hacia el mercado de capitales. Damián Vlassich, analista de inversiones de IOL Invertir Online, explica cuáles son las alternativas disponibles y qué errores deben evitar quienes comienzan a invertir.


por Redacción Mendoza Económico


Mientras la incertidumbre económica continúa condicionando las decisiones cotidianas, cientos de miles de argentinos buscan nuevas herramientas para proteger sus ahorros. Se trata de un movimiento silencioso, alejado de los grandes titulares, pero cada vez más visible en el crecimiento de las plataformas digitales de inversión.

La volatilidad de la economía argentina y los rendimientos reales negativos de instrumentos tradicionales, como el plazo fijo, empujaron a numerosos ahorristas hacia alternativas que, hasta hace algunos años, parecían reservadas para especialistas o grandes patrimonios.

“Yo creo que parte también es consecuencia de la volatilidad, obviamente, de la macro Argentina que hemos vivido y que vivimos, que eso llevó a que los distintos inversores tengan que buscar alternativas por fuera de las tradicionales”, explicó Damián Vlassich, analista de inversiones de IOL Invertir Online, durante una entrevista con Sitio Andino en su reciente visita a Mendoza.

Las plataformas digitales dejaron así de ocupar un lugar marginal y se transformaron en una puerta de acceso al mercado de capitales. Al mismo tiempo, una parte creciente de la población comenzó a comprender, no sin cautela, que guardar billetes sin generar rentabilidad también implica asumir riesgos.

Mendoza, una plaza que despierta interés

Durante una gira por la provincia, los directivos de IOL mantuvieron encuentros con clientes y potenciales inversores para conocer sus inquietudes y presentar las perspectivas del mercado.

“La idea era fidelizar y hacernos conocer con distintos clientes. Aquellos que quizás tenían cuenta y no venían operando o que nos conocían de nombre y no se habían abierto cuenta”, señaló Vlassich sobre el objetivo de la visita.

Aunque para las generaciones más jóvenes operar desde un teléfono inteligente resulta algo cotidiano, la digitalización del mercado financiero argentino comenzó hace más de dos décadas. IOL inició sus actividades hace 26 años, cuando las operaciones dependían de conexiones telefónicas a internet y el acceso digital todavía era limitado.

Actualmente, la plataforma cuenta con más de dos millones y medio de clientes, de los cuales alrededor de 350.000 operan activamente cada mes. Además, como parte del Grupo Supervielle, su operatoria se encuentra bajo la auditoría de la Comisión Nacional de Valores (CNV) en la Argentina y de la Securities and Exchange Commission (SEC) en los Estados Unidos.

Inversiones desde montos mínimos

Una de las razones que explican el crecimiento de estas plataformas es la reducción de las barreras de entrada al mercado bursátil. Las inversiones ya no requieren grandes patrimonios y pueden iniciarse con sumas accesibles para una mayor cantidad de personas.

Los FCI desde 100 pesos se pueden invertir e inclusive las obligaciones negociables”, detalló Vlassich.

El especialista también mencionó el reciente split de YPF, que redujo el valor individual de cada acción y facilitó el ingreso de pequeños inversores. “En estos días tuvimos el split de YPF que pasa a cotizar a un precio mucho más amigable. Con 8.100 pesos uno puede comprar una acción”, precisó.

Los Certificados de Depósito Argentinos (CEDEARs) representan otra alternativa. Estos instrumentos permiten invertir desde la Argentina en compañías internacionales y acceder, por ejemplo, a una porción de empresas tecnológicas como Amazon mediante desembolsos cercanos a los 3.000 pesos.

La expansión del mercado también obligó a fortalecer el asesoramiento. En el segmento corporativo, “toda empresa en IOL tiene automáticamente desde que se abre la cuenta un asesor asignado”, indicó Vlassich. Este acompañamiento permite organizar carteras y administrar los dólares generados por las compañías mediante estrategias de cash management.

Para los inversores individuales, la apertura de una cuenta es completamente virtual. “Son dos o tres clics, fotos al DNI y automáticamente se abren la cuenta”, explicó.

La asignación de un bróker personal depende del volumen de las operaciones. Sin embargo, según el especialista, todos los clientes reciben información sobre los instrumentos disponibles. “Tenga o no asesor asignado, nosotros les enviamos a todos los clientes el informe con las características del instrumento, para quienes lo consideramos como una buena alternativa o no”, aseguró.

Damián Vlassich, analista de inversiones de IOL
Damián Vlassich, analista de inversiones de IOL 

El plazo, una variable decisiva

Al momento de organizar una cartera, uno de los errores más frecuentes entre los inversores principiantes es elegir un instrumento que no coincide con sus necesidades de liquidez.

“Para mí primero es entender los plazos y qué se busca con esa inversión. Yo creo que teniendo un conocimiento de los plazos se evitan muchas frustraciones”, advirtió Vlassich.

El índice S&P 500 es un ejemplo. Este indicador reúne a las principales compañías de los Estados Unidos y registra un retorno histórico promedio cercano al 10 % anual en dólares. Aunque representa una alternativa atractiva para el largo plazo, sus fluctuaciones pueden generar preocupación entre quienes realizan sus primeras operaciones.

“Si hay alguien que hace su primera inversión, ve que cae 5 % porque tenemos un conflicto en Medio Oriente, uno se asusta porque lo primero que pasa vende y termina siendo una gestión ineficiente”, graficó.

La recomendación, por lo tanto, es definir previamente el objetivo de la inversión, el plazo disponible y el nivel de riesgo que cada persona está dispuesta a tolerar.

Tres alternativas para comenzar

Para quienes buscan dar sus primeros pasos con un nivel de riesgo moderado, Vlassich identificó tres caminos posibles.

La primera opción consiste en comprar dólar MEP e invertir esos fondos en un fondo común de inversión. “La más sencilla, hacés compras dólar MEP y fondeas el FCI, el IOL Dólar Ahorro Plus”, explicó. Este instrumento persigue una tasa objetivo del 5 % anual en dólares y procura reducir la volatilidad.

La segunda alternativa se concentra en la renta fija mediante la compra de Obligaciones Negociables emitidas por empresas con buena calificación crediticia, especialmente compañías energéticas vinculadas con Vaca Muerta.

En este segmento, el especialista mencionó bonos corporativos de empresas como Vista, Pampa o YPF. La estrategia recomendada es mantenerlos “pensándolo a finish, es decir, a su vencimiento”, con horizontes que pueden acercarse a los cinco años.

La tercera posibilidad apunta a construir un capital de largo plazo que funcione como complemento frente a la problemática jubilatoria argentina. En este caso, el elemento central es la constancia.

“Que las personas con el aguinaldo o si tienen algún excedente se hagan la costumbre de comprar un CEDEAR del S&P 500”, recomendó Vlassich, quien definió al índice estadounidense como “un activo indiscutido que todo inversor debería tener en su cartera”.

El crecimiento de las plataformas digitales refleja un cambio profundo en la relación de los argentinos con sus ahorros. En una economía atravesada por la volatilidad, la seguridad financiera ya no depende solamente de conservar el dinero, sino también de comprender los instrumentos disponibles, definir objetivos y administrar activamente el capital.

Te invitamos a escuchar la nota con Damián Vlassich, analista de inversiones de IOL