por Redacción Mendoza Económico
Según datos internacionales sobre la prevalencia de la alopecia masculina, en Argentina el 29,35 % de los hombres presenta algún grado de calvicie o pérdida de cabello, lo que equivale a casi uno de cada tres varones. La caída del cabello dejó de ser una preocupación meramente estética y se convirtió en un problema de salud con impacto emocional y social. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la alopecia como una enfermedad, ya que puede estar asociada a factores genéticos, hormonales, autoinmunes o nutricionales, además de afectar significativamente la autoestima y el bienestar de quienes la padecen.
Aunque el país se ubica por debajo de México (39,75 %) y Brasil (35,71 %), la tendencia continúa en aumento, especialmente entre los más jóvenes.
Los especialistas coinciden en que la edad de consulta por pérdida de cabello ha descendido notablemente. Mientras que hace algunos años los primeros signos aparecían entre los 30 y los 45 años, hoy cada vez más hombres comienzan a notar el retroceso de la línea frontal o la disminución de la densidad capilar a partir de los 20.
También crecen las consultas femeninas. Tras la pandemia se registró un incremento de los casos de efluvio telógeno, una caída difusa del cabello asociada al estrés y a procesos inflamatorios. Este cuadro representa cerca del 25 % de las consultas dermatológicas relacionadas con el cabello.
De acuerdo con especialistas del Hospital Italiano de Buenos Aires, la alopecia androgenética, conocida comúnmente como calvicie común, es la variante más habitual. Se estima que afecta aproximadamente al 50 % de los hombres y a entre el 5 % y el 10 % de las mujeres, especialmente después de los 50 años.
“La pérdida de cabello suele vivir en silencio y muchas personas consultan cuando el proceso ya está avanzado. Sin embargo, hoy existen tratamientos que permiten detener su progresión y, en los casos indicados, recuperar el cabello de manera definitiva”, explican desde Capilea, centro especializado en salud capilar.
Cuando la pérdida de cabello ya se encuentra estabilizada y existe una indicación médica adecuada, el implante capilar representa la alternativa con resultados más duraderos y naturales.
Las técnicas de microtrasplante permiten implantar folículos del propio paciente en las zonas con menor densidad y lograr un crecimiento permanente del cabello, con una apariencia completamente natural.
Desde la institución destacan que los avances tecnológicos permiten realizar procedimientos mínimamente invasivos, con una recuperación rápida y resultados progresivos que comienzan a observarse durante los primeros meses posteriores a la intervención.
“La alopecia no debe naturalizarse ni resignarse como una consecuencia inevitable del paso del tiempo. Un diagnóstico temprano permite evaluar todas las alternativas disponibles y definir el tratamiento más adecuado para cada paciente”, señalan los especialistas.

Los avances tecnológicos permiten realizar procedimientos mínimamente invasivos
La pérdida de cabello no siempre requiere una cirugía. En la actualidad existen distintas alternativas terapéuticas para tratar la alopecia según su grado de avance y las características de cada paciente. De esta manera, el abordaje puede adaptarse a las necesidades específicas de cada persona.
La mesoterapia capilar consiste en la aplicación de activos específicos directamente sobre el cuero cabelludo para estimular la actividad del folículo piloso, fortalecer el cabello y mejorar su calidad.
Está indicada especialmente en los siguientes casos:
• Alopecia o caída del cabello en etapas iniciales.
• Disminución del grosor o del volumen capilar.
• Cabello debilitado o frágil.
• Alteraciones del cuero cabelludo.
• Como complemento después de un implante capilar.
Entre sus principales beneficios se encuentran el fortalecimiento del cabello, la estimulación del cuero cabelludo y la mejora de la vitalidad capilar, junto con la posibilidad de personalizar el tratamiento según las necesidades de cada paciente. Se trata de un procedimiento médico no quirúrgico y mínimamente invasivo.
El plasma rico en plaquetas (PRP) utiliza componentes obtenidos de la propia sangre del paciente para estimular la actividad de los folículos pilosos y favorecer los procesos naturales de regeneración capilar.
Es una alternativa recomendada en los siguientes casos:
• Caída del cabello en etapas tempranas.
• Disminución progresiva de la densidad capilar.
• Cabello fino o debilitado.
• Personas con antecedentes familiares de alopecia que buscan prevención.
• Como complemento de otros tratamientos capilares.
Al emplear plasma autólogo, el procedimiento es seguro y mínimamente invasivo. También contribuye a estimular el cuero cabelludo, mejorar la calidad y la densidad del cabello y puede combinarse con otras terapias para potenciar los resultados.
Capilea es un centro médico especializado en el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de la alopecia y otras patologías capilares. Cuenta con un equipo multidisciplinario de profesionales y tecnología de última generación para ofrecer tratamientos personalizados, entre ellos terapias médicas e implantes capilares, con el objetivo de recuperar el cabello y mejorar la calidad de vida de los pacientes.