por Redacción Mendoza Económico
José Luis Manzano quedó a un paso de reunir bajo un mismo grupo los dos servicios públicos domiciliarios más importantes del Área Metropolitana de Buenos Aires. YPF decidió aceptar la oferta presentada por Edenor para desprenderse de su participación accionaria del 70% en Metrogas, en una operación acordada por 780 millones de dólares.
La distribuidora eléctrica es controlada por Manzano junto con Daniel Vila y Mauricio Filiberti, a través del consorcio Edelcos. Si la transacción se completa, el empresario mendocino pasará a controlar la mayor distribuidora de gas del país y ampliará de manera considerable su presencia en el negocio energético argentino.
La operación todavía debe superar dos instancias. Falta el visto bueno regulatorio y resta constituir las garantías de cumplimiento previstas en la oferta, condiciones que YPF detalló expresamente en su comunicado.
La aceptación de la propuesta cerró una competencia en la que participaron otros cuatro grupos. El proceso fue conducido por Citigroup como asesor financiero y recibió ofertas de Central Puerto, junto con Ecogas; MSU Energy; Grupo Pierri, y Litoral Gas, esta última con capitales del Grupo Sofía y Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint.
La llegada de Manzano a Metrogas no comienza con esta operación. A través de Integra Gas Distribution ya poseía el 9,23% de la compañía. La adquisición del paquete de YPF le permitirá pasar de accionista minoritario a controlar una empresa que abastece a 2,5 millones de usuarios y concentra cerca del 28% de la distribución de gas en la Argentina.
Metrogas es la mayor distribuidora del país. El 61% de sus 2,4 millones de clientes se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el resto se distribuye entre once partidos del conurbano bonaerense.
La operación todavía dejará una etapa societaria pendiente. Una vez adquirido el paquete mayoritario, Edenor deberá lanzar una oferta pública de adquisición por las acciones restantes. Esos títulos se encuentran distribuidos entre la Anses, el capital que cotiza en la Bolsa porteña y la participación que ya posee el grupo encabezado por Manzano.
La valuación bursátil de Metrogas ronda los 800 millones de dólares, una cifra cercana al monto acordado por el 70% en manos de YPF. El precio refleja tanto la dimensión de la compañía como la recomposición financiera registrada durante los últimos años.

José Luis Manzano sigue creciendo en la energía. Junto a Daniel Vila compraron la mayoría de Metrogas
Edenor llega a la compra como la mayor distribuidora eléctrica del país. La compañía tiene 3,41 millones de clientes en el norte del área metropolitana y quedó bajo el control de Edelcos en 2021, cuando Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, decidió vender el activo para concentrar sus inversiones en generación y gas.
La incorporación de Metrogas le permitiría a Manzano concentrar bajo una misma estructura empresarial la distribución de electricidad y gas en el principal conglomerado urbano de la Argentina. La operación representa un salto de escala para un grupo que ya cuenta con una posición dominante en el servicio eléctrico del AMBA.
El atractivo de Metrogas no se limita a su peso estratégico. Entre 2023 y 2025, la empresa duplicó su ganancia bruta, cuadruplicó el resultado operativo y redujo su endeudamiento a un tercio. Esa recuperación le permitió distribuir dividendos por primera vez desde 2001.
Los balances del primer semestre de 2026 ratificaron la tendencia. Los ingresos aumentaron un 8% interanual y alcanzaron los 724.765 millones de pesos. El crecimiento se aceleró durante el segundo trimestre, cuando la facturación avanzó un 10,7%.
El negocio residencial continúa como la principal fuente de ingresos de Metrogas, aunque perdió participación relativa. El mayor crecimiento provino de MetroEnergía, cuyas ventas aumentaron un 21% y ya explican el 27,7% de los ingresos consolidados.
La ganancia bruta avanzó un 11,6% y el resultado operativo creció un 26,4%, hasta alcanzar los 132.456 millones de pesos. El margen operativo pasó del 15,6% al 18,3% de la facturación.
La mejora se sostuvo pese a que la comparación de 2025 incluía un recupero contable extraordinario que no volvió a registrarse durante este año. La deuda financiera cayó un 27,1% frente a los niveles de fines de 2025.
Estos indicadores ayudan a explicar el interés que despertó la compañía entre algunos de los principales grupos energéticos del país y el monto comprometido por Edenor para quedarse con el control.
El valor futuro de Metrogas todavía depende de una definición regulatoria. La licencia de la distribuidora, vigente desde hace 35 años, vence en diciembre de 2027.
El Enargas recomendó al Poder Ejecutivo extenderla por veinte años, una posibilidad habilitada por la Ley Bases. La decisión final continúa pendiente y será determinante para el horizonte de negocios de la compañía.
Para Manzano, la extensión permitiría asegurar la explotación del servicio durante las próximas dos décadas. Para YPF, despejar esa incertidumbre también contribuiría a cerrar una operación que forma parte de su estrategia de desinversión en activos de distribución.
La avanzada sobre Metrogas se integra en un proceso de expansión más amplio. Mercuria Energy Group, el trader suizo vinculado con Manzano a través de Phoenix Global Resources, confirmó la adquisición del 100% de los activos que Raízen opera en la Argentina bajo la marca Shell.
El paquete incluye 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud, una planta de lubricantes, dos aeroplantas y dos terminales de combustibles. Trascendió, aunque todavía no existe confirmación oficial, que Edenor podría quedarse con una participación de entre el 35% y el 40% de la nueva sociedad.
El año pasado, Manzano se asoció con Gustavo Scaglione para comprar Telefe mediante una operación cercana a los 100 millones de dólares, estructurada por Integra Capital.
Electricidad, gas, combustibles y medios de comunicación comienzan a integrarse en una estructura empresarial cada vez más extensa, con el empresario mendocino como uno de sus principales protagonistas.
Para YPF, la venta responde a otra lógica. La petrolera busca reducir su presencia en activos de distribución, concentrar sus inversiones en Vaca Muerta y consolidarse como una compañía shale de escala global. Para Manzano, la salida de YPF abre la puerta a una nueva etapa: el control simultáneo de Edenor y Metrogas, dos compañías centrales para el funcionamiento energético del AMBA.