19/08/2026 - Edición Nº868

Economía

Mercados

Riesgo país: superó los 500 puntos y volvió a encender las alertas del mercado

19/08/2026 | Los activos argentinos profundizaron su deterioro ante la creciente demanda de cobertura, la desaceleración en la compra de reservas y las dudas políticas que comienzan a proyectarse sobre las elecciones de 2027.


por Redacción Mendoza Económico


Los activos argentinos volvieron a quedar bajo presión y el riesgo país superó la barrera de los 500 puntos básicos. El indicador elaborado por JP Morgan trepó este martes hasta los 511 puntos, con un incremento diario del 4,7%, mientras los bonos soberanos en dólares, las acciones locales y los ADR operaron mayormente en terreno negativo.

El movimiento amplió el deterioro iniciado durante las primeras ruedas de agosto. El riesgo país había terminado julio en 430 puntos básicos, por lo que desde entonces acumuló una suba de 81 unidades, equivalente al 18,8%. El cambio de tendencia resulta más marcado si se considera que durante julio había llegado a tocar los 402 puntos, el menor registro de la gestión de Javier Milei.

La tensión se reflejó en prácticamente todo el tablero financiero. El S&P Merval retrocedió 1,89%, mientras que en Wall Street las principales acciones argentinas cerraron con pérdidas. Entre las bajas se destacaron YPF, con 3,83%; Banco Macro, 3,49%; BBVA, 3,28%; Supervielle, 3,26%, y Grupo Financiero Galicia, 2,99%.

Los bonos se desacoplan de la región

Los títulos soberanos también registraron retrocesos generalizados, con pérdidas más profundas en algunos de los vencimientos largos. Si bien el contexto internacional se volvió menos favorable, los bonos argentinos comenzaron a desacoplarse de otros instrumentos comparables y perdieron incluso las ganancias obtenidas después de las mejoras en las calificaciones de la deuda.

La caída se produjo sin la difusión de indicadores determinantes ni cambios significativos en los fundamentos económicos. Por ese motivo, el nuevo precio de los activos aparece relacionado principalmente con expectativas del mercado, factores técnicos y una mayor percepción de incertidumbre.

La presión también alcanzó a los instrumentos en moneda local. La escasa liquidez en las curvas en pesos impulsó las tasas de interés y provocó caídas en buena parte de los activos, especialmente en aquellos de mayor plazo. Al mismo tiempo, comenzó a observarse una demanda anticipada de cobertura cambiaria.

Javier Milei y Luis Caputo. Los mercados parecen esquivos a responder a sus políticas
Javier Milei y Luis Caputo. Los mercados parecen esquivos a responder a sus políticas

El orden fiscal no alcanza

El informe del IERAL de la Fundación Mediterránea expone una de las principales paradojas de la economía argentina: el país presenta cuentas públicas más ordenadas que la mayoría de las economías regionales, pero continúa pagando una prima de riesgo considerablemente superior.

Durante 2025, la Argentina alcanzó un superávit primario de entre 0,9% y 1,3% del producto interno bruto, según las distintas estimaciones. También registró el menor déficit financiero entre los países analizados, incluso después de incorporar el pago de intereses de la deuda.

Sin embargo, el equilibrio fiscal no consiguió disipar las dudas vinculadas con el nivel de endeudamiento, la escasez de reservas, los controles cambiarios y el historial de incumplimientos. En 2025, la deuda pública bruta representaba el 80,3% del PIB, aunque al descontar las obligaciones entre organismos estatales el pasivo se reducía a aproximadamente el 48%.

Reservas y elecciones, bajo la mirada del mercado

El principal punto débil continúa en el Banco Central. En diciembre de 2025, las reservas internacionales brutas equivalían apenas al 6% del PIB, el porcentaje más bajo entre las principales economías regionales, mientras que las reservas netas eran prácticamente nulas.

Aunque durante 2026 el Banco Central compró alrededor de 13.500 millones de dólares, el crecimiento efectivo de las reservas brutas fue menor y su volumen todavía resulta reducido frente a los parámetros de la región. En las últimas semanas, además, la autoridad monetaria disminuyó el ritmo de adquisición de divisas.

A este escenario se sumaron la inflación de julio, que interrumpió la tendencia descendente, y la incorporación anticipada del factor electoral. Pese a que falta más de un año para las presidenciales de 2027, el mercado comenzó a demandar instrumentos de cobertura. El Tesoro acompañó ese movimiento con una mayor presencia de títulos vinculados al dólar en sus últimas licitaciones.

El desafío será fortalecer las reservas, consolidar el equilibrio fiscal y reducir la incertidumbre política. Sin avances en esos frentes, la mejora de las cuentas públicas difícilmente podrá traducirse en una reducción sostenida del riesgo país y en el regreso de la Argentina al crédito internacional.