por Redacción Mendoza Económico
El Presupuesto 2027 llegará este martes a la Cámara de Diputados con una distancia considerable entre las expectativas del Gobierno y las previsiones privadas. El proyecto elaborado por el equipo de Luis Caputo calcula una inflación anual cercana al 16% y un crecimiento económico de entre el 3% y el 5%, mientras que los analistas consultados por el Banco Central anticipan una suba de precios del 20,5% y una expansión del 2,9%.
Será el último presupuesto que Javier Milei presentará durante su actual mandato y el segundo que buscará convertir en ley después de dos años de prórrogas sucesivas. Esta vez, el envío no estará acompañado por una presentación personal del Presidente ni por una cadena nacional.
El debate se abrirá en plena campaña electoral y con una oposición que desconfía de las cifras. La sospecha es que las proyecciones oficiales vuelvan a facilitar un manejo discrecional de los recursos públicos, en un contexto marcado por la reducción del gasto.
La previsión de Caputo supone que la inflación perforará el 20% el próximo año. El cálculo puntual, cercano al 16% anual, equivale a un incremento mensual promedio del 1,24%.
El antecedente inmediato alimenta las dudas. Según la mediana del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que publica el Banco Central, la inflación de 2026 terminaría alrededor del 30%, muy por encima del 10,1% contemplado en el presupuesto sancionado en diciembre pasado.
Para 2027, las estimaciones también muestran diferencias. El FMI había calculado en mayo una inflación del 12,5%, mientras que los economistas privados la ubican en el 20,5%.
En materia de actividad, el Gobierno espera que la inversión, el consumo privado y el sector externo sostengan un crecimiento del PBI de entre el 3% y el 5%. El REM, en cambio, proyecta apenas un 2,9%. También aquí pesa el desvío de este año: la economía crecería un 2,1%, frente al 5% que el Ministerio de Economía había anticipado un año atrás.
El dólar agrega otro interrogante. El tipo de cambio mayorista cotizaba este lunes a $1.531 y el mercado espera que llegue a $1.630 en diciembre, por encima de los $1.470 previstos por el oficialismo.

Javier Milei y Luis Caputo presentan hoy el Presupuesto 2027 al Congreso
Caputo adelantó hace diez días, durante la 47.ª Convención Anual del IAEF, que el proyecto incluirá una reducción adicional de la carga tributaria equivalente a un punto del PBI.
La promesa convive con el compromiso de mantener el superávit. Para 2027, el FMI había proyectado un resultado primario de entre el 1,4% y el 1,8% del PBI.
En el informe de avance difundido a fines de junio, el Gobierno sostuvo que sus metas fiscales “procuran contribuir al aumento de la actividad, el empleo y los ingresos reales”. Esa intención quedó sujeta a la continuidad de la consolidación macroeconómica, que el oficialismo presenta desde diciembre de 2023 como una condición para alcanzar un crecimiento sólido.
Entre las asignaciones previstas figuran recursos para la Base Naval Integrada de Ushuaia, anunciada por cadena nacional hace diez días, en el marco de las sanciones a petroleras que operan cerca de las islas Malvinas.
La Oficina del Presidente informó la semana pasada que Milei instruyó a Caputo a priorizar esa obra y otros proyectos considerados “estratégicos” para la seguridad nacional.
La decisión coincidió con una denuncia penal contra Navitas Petroleum y Eco (Atlantic) Oil & Gas, y sus ejecutivos, por presuntas maniobras de exploración de hidrocarburos en la cuenca Malvinas Norte.
Los datos de ejecución presupuestaria anticipan parte de la disputa. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, hasta agosto la Administración Nacional había devengado $101,2 billones, equivalentes al 67,4% del crédito vigente de $150,1 billones. Las prestaciones sociales encabezaban las partidas, con $91,7 billones.
Las jubilaciones registraron una mejora real de apenas el 0,1%, sin contabilizar el bono, y estuvieron entre los pocos rubros con variación positiva. Los subsidios energéticos, por su parte, aumentaron un 28,5%.
De acuerdo con el IARAF, el gasto público acumula este año la mayor caída desde 2023, con una reducción de 5,4 puntos del PBI y catorce puntos en tres años. Las transferencias a las provincias se ubican un 86,6% abajo y la obra pública, un 83,6%.
“No hay que tomar en serio el proyecto de Ley de Presupuesto”, escribió en redes sociales Alejandro “Topo” Rodríguez, director de Consenso Federal. A su juicio, Milei y Caputo no consideran al presupuesto una herramienta central de la política económica ni se sienten obligados a cumplirlo.
Un legislador con experiencia parlamentaria planteó una sospecha adicional: cuanto más profundo sea el ajuste propuesto, mayor sería la posibilidad de un rechazo que le permita al Ejecutivo seguir administrando el presupuesto vigente a su antojo.
La defensa del proyecto quedará en manos de Bertie Benegas Lynch, presidente de la Comisión de Presupuesto, quien deberá organizar las visitas de funcionarios al Congreso. Allí, el equipo económico tendrá que explicar cómo compatibilizará la baja de impuestos, el superávit y las expectativas de recuperación con unas cuentas que ya despiertan objeciones antes de ingresar al recinto.