29/09/2026 - Edición Nº909

Economía

Cuesta Abajo

La industria sigue sin encontrar la recuperación

29/09/2026 | La UIA estima que la producción cayó 5,7% interanual en agosto y acumuló una baja del 3% en ocho meses. El repunte automotor no alcanzó para compensar la debilidad de otras ramas.


por Redacción Mendoza Económico


La industria argentina volvió a retroceder en agosto y prolongó las dificultades para recuperar volumen de producción. Las estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) ubican la caída en 0,3% mensual desestacionalizado y 5,7% frente al mismo mes de 2025. Entre enero y agosto, el sector acumuló una contracción del 3%.

El descenso respecto de julio fue leve, pero ocurrió sobre un nivel de actividad ya deprimido. La producción permaneció 11% por debajo de los registros de 2022 y 2023. La comparación de más largo plazo muestra la distancia que todavía separa a las fábricas de aquellos volúmenes, aun cuando algunos sectores consiguen mejoras puntuales.

El cálculo de agosto combina consumo eléctrico, demanda industrial y consultas a referentes sectoriales. Se trata de una aproximación anticipada de la entidad empresaria, distinta de la medición oficial del INDEC. Su principal señal es la persistencia de un desempeño desigual: la recuperación de los automotores convivió con bajas en construcción, metales y varios rubros alimenticios.

Un rebote que no cambió el balance

La fabricación de vehículos aumentó 6,3% frente a julio y cortó dos meses consecutivos de retroceso. Sin embargo, entre enero y agosto siguió 17% debajo del mismo período de 2025 y 19% por debajo de 2022. El avance mensual permitió recuperar parte de lo perdido, pero dejó intacto el saldo negativo del año.

En otros sectores, agosto tampoco ofreció ese alivio. La producción de acero disminuyó 6,7% mensual y la metalmecánica, 3,9%. El aluminio primario mostró una mejora de apenas 0,4%. Para la metalmecánica, el acumulado de ocho meses arrojó una contracción del 5,6% y una distancia del 18% respecto de 2022.

Los alimentos presentaron resultados diferentes según el producto y el período observado. Las bebidas retrocedieron 8,5% durante agosto, mientras también bajaron la faena vacuna, la porcina y la producción láctea. La molienda de oleaginosas creció 8,6%. En el acumulado anual, porcinos, lácteos y molienda conservaron aumentos, en contraste con las caídas de bebidas y faena bovina.

Los datos de la caída industrial son reveladores
Los datos de la caída industrial son reveladores

La construcción arrastra a sus proveedores

La demanda vinculada con las obras volvió a debilitarse. Los despachos de cemento disminuyeron 5,1% respecto de julio y las ventas de insumos relevadas por el Índice Construya, 3,1%. En ocho meses, las bajas acumuladas fueron del 3,7% y del 1,3%, respectivamente.

La comparación con 2022 resulta más pronunciada: el cemento quedó 26% abajo y los insumos para la construcción, 31%. Son indicadores específicos, pero permiten observar la persistencia de menores pedidos en actividades que abastecen a las obras.

El desglose industrial correspondiente a enero-julio también muestra debilidad en la inversión. Los bienes de capital acumularon una caída del 5%, que la UIA vinculó con el menor dinamismo de la inversión productiva. En ese mismo período, los bienes durables y semidurables retrocedieron 21% y constituyeron el principal aporte negativo al resultado fabril.

Menos consumo, más presión sobre los costos

El escenario del mercado interno encuentra otra referencia en el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios. Según el relevamiento difundido el lunes, el gasto de los hogares en bienes y servicios finales cayó 1,1% interanual y 0,8% mensual desestacionalizado en agosto.

Esta medición tiene un alcance diferente del informe industrial. Su evolución, sin embargo, aporta contexto sobre la demanda: el consumo quedó 2,1% por debajo del máximo de comienzos de 2025, pese a la desaceleración de la inflación.

A las dificultades para vender se agregan reclamos por el costo de producir. Industriales Pyme Argentinos denunció el lunes casos de facturas eléctricas que se multiplicaron por cuatro bajo el esquema de contratación implementado desde noviembre de 2025. La entidad también señaló cargos que elevarían el precio final por encima de lo pactado. Se trata de denuncias empresarias sobre situaciones particulares, no de un aumento uniforme para toda la industria.

Capacidad ociosa y expectativas

La cautela ya aparecía en la tercera encuesta de la UIA, difundida a comienzos de septiembre, un antecedente distinto del cálculo de agosto. Entre 628 empresas consultadas, el 64,4% declaró operar por debajo del nivel que consideraba óptimo. Dentro de ese grupo, aproximadamente ocho de cada diez no esperaban recuperarlo durante los doce meses siguientes.

Esa distancia entre capacidad disponible y producción efectiva acompaña el balance reciente. Agosto dejó un repunte en los automotores y mejoras en algunas ramas, pero el conjunto industrial siguió produciendo menos que un año atrás y lejos de los niveles de 2022 y 2023.