por Redacción Mendoza Económico
La División de Cruceros de MSC Group dio un nuevo paso en su expansión en las Bahamas con la ceremonia oficial de inicio de obras de Sandy Cay, una isla privada destinada a los pasajeros de sus dos marcas, MSC Cruceros y Explora Journeys. Con apertura programada para 2028, el proyecto ampliará la oferta de la compañía en el Caribe y formará parte de su estrategia de inversión a largo plazo en el archipiélago.
El acto se realizó cuando los trabajos de construcción y preparación del terreno ya se encontraban avanzados. Participaron representantes de la empresa, autoridades del gobierno bahameño y actores vinculados con el desarrollo. Entre los asistentes estuvieron Pierfrancesco Vago, presidente ejecutivo de la División de Cruceros de MSC Group, y Philip Davis, primer ministro de las Bahamas.
La ceremonia permitió formalizar un hito del proyecto, anunciado por primera vez en abril de 2026, y reafirmar el compromiso de la compañía con el desarrollo de destinos en ese país. Sandy Cay estará situada junto a Ocean Cay MSC Marine Reserve, la isla que ya integra los itinerarios caribeños del grupo.

La cercanía entre ambas islas responde a una propuesta complementaria. Sandy Cay fue concebida como un destino de lujo de carácter más íntimo y exclusivo, con el bienestar, el descanso y el contacto con el entorno natural como ejes de la experiencia.
El proyecto contempla playas vírgenes y aguas cristalinas, junto con una oferta gastronómica seleccionada, espacios de descanso y áreas de retiro privado. Según la compañía, la hospitalidad y la posibilidad de desconectarse de la rutina serán parte central de la estadía.
La nueva isla mantendrá la orientación que MSC atribuye a Ocean Cay: acercar a los visitantes a la naturaleza y a los ritmos del océano. Dentro de ese marco compartido, cada destino tendrá una identidad propia y ofrecerá distintas alternativas para los pasajeros de ambas marcas.
La intención es ampliar las opciones disponibles durante las escalas. La propuesta conjunta abarcará desde actividades para familias y experiencias de contacto con la naturaleza hasta estadías centradas en el descanso y el lujo. Sandy Cay se incorporará así a la oferta en tierra de la compañía con un perfil definido por la privacidad y la relajación.

La inversión en las Bahamas incluye, además, mejoras en Ocean Cay MSC Marine Reserve, que se ha convertido en uno de los destinos distintivos de los recorridos de la empresa por el Caribe. Las intervenciones previstas buscan ampliar sus servicios y diversificar las actividades que pueden realizar los visitantes.
Entre las novedades anunciadas figuran más opciones gastronómicas, nuevas propuestas de playa para familias y adultos y una ampliación de las áreas de descanso. También se incorporarán experiencias orientadas a que los pasajeros puedan involucrarse de manera más directa en la conservación marina.
La empresa presenta estas iniciativas como parte de una evolución de sus destinos, vinculada tanto con las expectativas de los viajeros como con la preservación del entorno natural. La gestión responsable del ambiente, la autenticidad y la hospitalidad son los criterios que señala como comunes a Ocean Cay y Sandy Cay.
Las mejoras en la isla existente y el desarrollo de la nueva forman parte, por lo tanto, de una misma estrategia: dar continuidad en tierra a la experiencia que los pasajeros encuentran a bordo, con alternativas que respondan a distintos intereses y modalidades de viaje.
La División de Cruceros de MSC Group tiene su sede en Ginebra, Suiza, y opera a través de dos marcas diferenciadas. MSC Cruceros atiende los segmentos contemporáneo y prémium, mientras que Explora Journeys está dedicada a los viajes marítimos de lujo.
MSC Cruceros es la tercera compañía de cruceros más grande del mundo y lidera el mercado europeo. También mantiene una presencia sólida y en crecimiento en Norteamérica. Su flota está integrada por 23 barcos que navegan por los cinco continentes y permiten visitar más de 100 países y más de 250 destinos.
Explora Journeys, lanzada en 2023, cuenta actualmente con tres embarcaciones y prevé llegar a seis en 2028. Su propuesta combina una experiencia de lujo con un ambiente relajado e itinerarios orientados al descubrimiento y la conexión con el mar.
Ese horizonte de crecimiento coincide con la apertura prevista de Sandy Cay. Para entonces, la compañía proyecta contar en las Bahamas con dos islas privadas de perfiles complementarios, destinadas a integrar las experiencias a bordo con una oferta más amplia durante las escalas en el Caribe.